|
(Número 12. Zenbakia - Abendua 2000 Diciembre)
Hay un buscador en Internet que responde a www.google.com, rápido y eficaz. Pues bien, para cumplir
con la labor de documentación que me posibilite escribir este artículo,
he acudido al mismo y le he preguntado: “capitalismo”. Las
respuestas han sido muchas: 39.800, ni más ni menos, y la duración
de la búsqueda, según el mismo buscador, ha sido de 0,11 segundos.
La verdad es que Google funciona muy bien, y prueba de ello es que,
no hace mucho, Yahoo, el “number one” de los portales de la
red, lo ha comprado. Bien, no estoy aquí para hablar de la red de
redes sino de los líos del lenguaje político. Por lo tanto, ¡a la
tarea!. No
se trata de dirimir si los medios de producción son buenos o no, si
los bienes lo son o no, si la actividad económica es sana o no para
el cuerpo, si el capital es puro y casto. ¡No!.
Se trata de un asunto mucho más “práctico”. Se trata del control
a la hora de la generación de la riqueza. Se trata del control a la
hora de la regulación de las actividades. Se trata del control a la
hora de la distribución de la riqueza generada. Control, control,
control. Poder, poder, poder. Y se mata por el Control. Y se mata
por el Poder. Fin de la primera parte. 1.-
Ya para 1916 Lenin, en su trabajo El Imperialismo, fase superior
del Capitalismo, nos había advertido que “el capitalismo
se ha trocado en imperialismo capitalista únicamente al llegar a un
cierto grado muy alto de su desarrollo, cuando algunas de las propiedades
fundamentales del capitalismo han comenzado a convertirse en su antítesis,
cuando han tomado cuerpo y se han manifestado en toda la línea los
rasgos de la época de transición del capitalismo a una estructura
económica y social más elevada. Lo que hay de fundamental en este
proceso, desde el punto de vista económico, es la sustitución de la
libre concurrencia capitalista por los monopolios capitalistas. La
libre concurrencia es la propiedad fundamental del capitalismo y de
la producción de mercancías en general; el monopolio se halla en oposición
directa con la libre concurrencia, pero esta última se ha convertido
a nuestros ojos en monopolio, creando la gran producción, eliminando
la pequeña, reemplazando la gran producción por otra todavía mayor,
llevando la concentración de la producción y del capital hasta tal
punto, que de su seno ha surgido y surge el monopolio: cartels, sindicatos,
trusts, y, fusionándose con ellos, el capital de una docena escasa
de bancos que manejan miles de millones. Y al mismo tiempo, los monopolios,
que se derivan de la libre concurrencia, no la eliminan, sino que
existen por encima y al lado de ella, engendrando así una serie de
contradicciones, rozamientos y conflictos particularmente agudos.
El monopolio es el tránsito del capitalismo a un régimen superior.”
2.- Por su parte, la Agencia Reuters, nos recoge la
siguiente noticia fechada el 25/01/99 y que dice lo siguiente: El
presidente cubano, Fidel Castro, dijo el viernes que él no sabe "casi
absolutamente nada" de economía, pero vaticinó que el actual
sistema de capitalismo global es insostenible y terminará en una crisis.
En el discurso de clausura de la conferencia "Globalización
y Problemas del Desarrollo", en La Habana, Castro consideró
que el orden económico existente será reemplazado en las próximas
décadas con una globalización de la "solidaridad socialista,
comunista o como ustedes quieran llamarla". En lugar de clausurar
la conferencia de cinco días con uno de sus largos discursos tradicionales,
el líder cubano de 72 años pronunció una especie de sumario de preguntas
y respuestas que calificó de estilo "cablegráfico" y arrancó
risas de los participantes. "¿Qué tipo de globalización tenemos
hoy? Una globalización neoliberal. ¿Es sostenible? No. ¿Podrá subsistir
mucho tiempo? Absolutamente no. Más temprano que tarde, tendrá que
dejar de existir", agregó. Castro repitió el argumento que ha
defendido ardientemente en los últimos meses sobre la desaparición
del orden mundial existente de capitalismo "neoliberal".
"¿Me creo acaso una especie de profeta y adivino? No. ¿Conozco
mucho de economía? Casi absolutamente nada", continuó. A pesar
de todo, esta aparente muestra de humildad no le impidió vaticinar
con confianza que el sistema que critica desaparecerá después de atravesar
"profundas y catastróficas crisis". "Es lo más probable.
Casi, casi inevitable", sentenció. Castro dijo que las "ideas
y conciencias" deben de ser las armas para forjar un orden mundial
más humano. "¿Se trata de una Utopía, un sueño más entre tantos
otros? No. Porque es objetivamente inevitable y no existen alternativas",
añadió. Sus palabras clausuraron un encuentro de 600 economistas y
académicos de 51 países promovido personalmente por Castro para debatir
el tema de la globalización, algo que se ha convertido en una especie
de obsesión para el anciano líder cubano. Al final de la conferencia,
los participantes recibieron un disco compacto firmado por Castro
con una mezcla de música cubana y comentarios suyos acerca de la globalización. ¡Feliz Navidad! Manu Manzisidor
|