GOIZ ARGI

Artxibo rtf

A JOSEBA ETXARTE
(9 - 2000ko Iraila)

A mi desconocido amigo:

En primer lugar, agradezco la atención que nos dispensas. Lo tomo como una buena expresión del interés que ha suscitado, en su nueva etapa digital, GOIZ ARGI entre todos los internautas interesados en los problemas vascos.

Escribir no es la más cultivada de mis habilidades. Por ello, puedo entender que algún lector tenga problemas a la hora de entender alguna de mis expresiones. Prometo mejorar. Pero, los problemas que tenga con hacerme (hacernos) entender no eluden la responsabilidad que tengo (tenemos).

Con la misma confianza que sugiere tu escrito, barrunto que has sucumbido al "no hay nada que hacer" o al "hay que hacer algo rápido" que son tan peligrosos el uno como el otro. El objetivo que te apremia es la paz.

Cómo bien sabes, hemos crecido en el aprecio a la libertad. Entre abuelos, padres, amigos y hermanos que supieron valorar la lucha por la libertad, haciendo la guerra o sufriendo cárcel o exilio, sin dejarse urgir por una paz carente de libertad. Si te urge la paz para mañana mismo, tienes en efecto las dos alternativas que planteas. Será una paz en la que sacrifiques el superior valor de la libertad. Además, será una paz eventual, muy precaria, poco duradera, una paz en cautiverio. Pretender esbozar una alternativa a corto plazo es, como bien dices, urgir a eliminar al causante de la violencia o complacerle para apaciguar sus ánimos. ¿Te gusta? A mí, desde luego, no. Eso es lo verdaderamente inútil. Te pido, en este contexto de confianza, que reflexiones sobre ello.

El número de junio de GOIZ ARGI digital publicó dos artículos firmados por mí. Has hecho mención a uno de ellos. Mi reflexión sobre la evolución de ETA me hacía presagiar una dura ofensiva. Creo que, lamentablemente, esta ofensiva ya se ha iniciado. Casualmente, sin embargo, mis propuestas, mis alternativas, están en otro artículo publicado en el mismo número de GOIZ ARGI, titulado "Fin de ciclo y rearme del nacionalismo". Me agradaría que lo leyeras. Es un intento de plantear una alternativa de discurso y acción política para un nacionalismo que, en mi modesta opinión, está un tanto desorientado.

Estimado Joseba, es más fácil deshacer que hacer. Hemos desecho bastante de lo contruido en 20 años en muy pocos meses. Ahora, nos toca rehacer. Necesitaremos mucho más tiempo. La impaciencia conduce al abandono, más pronto que tarde. No obstante, decir que pretendemos una tarea imposible es una excusa que sólo puede servirnos para evitar responsabilidades. Podremos fracasar. Pero, ni siquiera si fracasamos podríamos asegurar que lo que pretendemos es imposible. Acaso, otras personas, con otros medios o sobre la base de lo que hayamos podido ayudar con lo poco que hemos hecho nosotros, pueden tener éxito. No debemos eludir la lucha, que es de lo que se trata. Hasta la empresa más memorable debió tener un comienzo insignificante.

Animo, pues.

Joxan Rekondo