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Y ¿ahora qué?: Posibilidades de actuación
de ETA en el nuevo escenario La
composición del actual Gobierno vasco liderado por el PSE-EE y con el
apoyo del PP puede abrir un campo para las actuaciones violentas al
MLNV desconocido hasta la fecha, violencia que, por una parte incidiría
en el cuestionamiento histórico por parte de este mundo de unas Instituciones
surgidas de la Reforma y, por otra, intentaría ser encauzada para fortalecer
la línea de masas de su Movimiento, en la creencia de que las acciones
contra las actuales instituciones cipayas puedan ser entendidas
por sectores incluso externos al MLNV. Una vez consagrado el pacto
anti natura entre el PSE-EE y el PP en Euskadi y dejando de lado las
dinámicas propias de la lógica parlamentaria, cabe preguntarse sobre
cuál va a ser la respuesta del conjunto de violencias del MLNV en esta
nueva y aprovechable coyuntura, con unas Instituciones vascas en las
que se visualiza con claridad el enemigo principal de la lucha revolucionaria
del MLNV y contra las que dirigir una nueva fase de violencia de
respuesta más justificable de cara a la base social de ese mundo,
toda vez que la composición del actual Gobierno vasco evidencia a las
claras su carácter cipayo y al servicio del enemigo principal
(Estado). Pero también hay que decir
que en los meses anteriores al 1-M, la tendencia (agiriak con acusaciones
graves, debate del Colectivo de Presos, acciones de KB contra Batzokis,
acción contra EiTB, etc.) a nuestro entender iba situando a EAJ cada
vez más cerca de ser objeto de una acción directa, sobre todo si se
hubiera materializado efectivamente la posibilidad de pacto entre EAJ
y PSE-EE. En consecuencia, y en estas
condiciones, el MLNV probablemente trate de atraer al nacionalismo en
su conjunto a su línea de masas, esto es, que EAJ y EA se sumen a las
iniciativas dirigidas a la deslegitimación de las Instituciones vascas
que se vayan sucediendo y, al mismo tiempo, buscar la legitimación
del entramado institucional alternativo dependiente de Udalbiltza y
del Foro de Debate Nacional. De la decantación del nacionalismo dependerá,
en buena medida, el trato que vaya a recibir por parte del MLNV en estas
condiciones históricas concretas. Ni qué decir tiene que un
posicionamiento responsable y validador del marco institucional vigente
conllevaría, a buen seguro, volver cuando menos, a los parámetros actuales
de confrontación. Pero dicho lo anterior, también hay que tener en cuenta
que si bien se alejaría en este momento la posibilidad de una acción
directa de ETA contra EAJ, la denominada kale borroka puede servir como
elemento motivador de la formación jeltzale. No hay que
olvidar que antes de llegar al acuerdo de Lizarra, los bienes de EAJ-PNV
se constituyeron durante varios años (entre 1996-1998)
en objetivo preferente de las acciones de sabotaje de los grupos
de choque del MLNV y, a pesar de ello, se llegó finalmente a la conformación
de un frente unido abertzale visualizado como el acuerdo de Lizarra
en septiembre de 1998. Respecto a la violencia a
aplicar a EAJ y si la decisión asumida en conjunto por el MLNV es que
el TAV sólo se pude parar presionando a los cargos políticos -así se
desprende del documento sobre el TAV del que se han hecho eco diversos
medios de comunicación
[1]
-, y teniendo en cuenta que la movilización de masas
y los sabotajes no han prendido la suficiente mecha en este
conflicto, ETA podría también hacer su aportación ya
ha actuado contra el empresariado- y atentar contra algún responsable
político a nivel municipal. Primero contra cargos del
PSE o PP, a los que se puede ejecutar sin más explicaciones
y su pertenencia a un consistorio por donde pasa el TAV supondría un
motivo más de cualificación como objetivo y, con posterioridad, quizás
en un plazo no demasiado lejano, electos
de EAJ a nivel municipal dentro de las localidades y/o comarcas
afectadas por las obras. No cabe duda que si ésto (atentar contra ediles
o alcaldes de EAJ) se llevara a término, saltaría definitivamente por
los aires una manera sistemática de actuar de ETA de las últimas décadas
respecto a todos los objetivos, que es la de escalonar los atentados
de mayor a menor rango acompasados con las campañas de descrédito
y presión de la violencia de baja intensidad. Pero, lo cierto
es que el conflicto del TAV no tiene el vigor que ETA y el MLNV desearían,
con lo que se puede decidir acortar los tiempos. Asimismo, también hay que
dejar claro que ciertos perfiles dentro de EAJ podrían sufrir la violencia
terrorista de ETA desde el momento actual (por ejemplo, toda persona
que haya ostentado algún puesto de representación policial en el Departamento
de Interior). Pero es en el Gobierno vasco
y en todo el entramado institucional dependiente del mismo donde al
MLNV se le presenta un campo preñado de posibilidades, toda vez que
va a ser la primera ocasión en la historia de las Instituciones de Euskadi
en las que el poder va a ser ostentado por un partido-Estado con el
apoyo de otra formación de las mismas características. No cabe duda
de que ETA ha actuado en tiempos pasados
en contra de las instituciones vascas, por ejemplo atacando a
políticos (hasta 6 intentos de asesinato del ex Consejero Atutxa a lo
largo del año 1994, asesinato del parlamentario socialista Fernando
Buesa en 2001, los numerosos artefactos explosivos contra Juzgados dependientes
de la Administración autónoma, estudios precisos para atentar contra
los miembros del Gobierno mediante disparo de arma larga desde edificios
cercanos a Lakua en concentraciones silenciosas, etc.), pero su actual configuración puede hacer que, desde
su punto de vista, una línea de actividad armada más contundente y más
directa redunde beneficiosamente en la línea de masas del movimiento,
entendiendo que atentados contra el entramado institucional cipayo
van a ser comprendidos incluso más allá de su propia base social. Evidentemente, este incremento
en la cantidad y en la cualidad de presión violenta contra las instituciones
vascas puede también verse mediatizado por la más que probable línea
de relación existente entre el PSE y la izquierda revolucionaria, tratándose
éste de un factor opaco para los observadores ajenos a la propia línea
de interlocución pero que habrá de ser tenido al menos en cuenta. Lo
que sí se puede afirmar es que, a pesar de la existencia presumible
de esa línea de contactos, ésta ha de considerarse a modo de proceso
dinámico, con lo que en el desarrollo del mismo y hasta que se fragüen
los posibles acuerdos
[2]
ETA puede desplegar a plena potencia su violencia
contra las instituciones. En consecuencia, en esta etapa
se pueden llevar a cabo atentados contra los buques insignia de esas
instituciones (Lehendakari, Consejeros, Parlamentarios, las propias
sedes físicas de las Instituciones), que, a pesar del nivel de protección
que tienen, pueden ser no obstante atacadas. El ataque puede o no conseguir
el efecto final deseado (eliminación física del objetivo), pero desde
luego, el efecto propagandístico de un atentado de estas características
resulta innegable y sus ramificaciones mediáticas totalmente aprovechables,
tanto por el MLNV como por los poderes del Estado. Para los primeros
como acicate e impulso del antagonismo contra el enemigo principal (Estado)
y como elemento cohesionador de su propia base social. Para los segundos,
reafirmación de su apuesta de pacto anti-natura y venta a la opinión
pública de que ETA solo ataca a los no-nacionalistas, connivencia de
fines entre ETA y el nacionalismo, etc. En cuanto a cómo puede materializarse
esa etapa de hostigamiento violento, las posibilidades son múltiples.
En primer lugar, hay que considerar que el nuevo Gobierno vasco y sus
apoyos han empeñado su palabra públicamente en el combate efectivo
contra ETA y su intención de acabar con los denominados espacios
de impunidad. Entre otros indicadores, la efectividad del combate
contra ETA habrá que medirlo en resultados policiales y la policía que
depende del Gobierno vasco es la Ertzaintza. La Policía vasca, bajo
una dirección política socialista habrá de contar con las informaciones
y apoyos que le han sido negados durante más de una década (posibilidad
de actuar en el estado francés, informaciones aparecidas en los operativos
desarrollados en suelo galo, etc.) para poder ser efectiva. Si el nivel
de agresión de la Ertzaintza se incrementa, el nivel de
respuesta del MLNV también. Llegados a este punto hay que
señalar que la policía vasca ya estaba decididamente en el punto de
mira de la banda en la etapa
anterior, con lo que sólo se puede esperar un aumento cuantitativo (más
acciones y que las mismas sean efectivas) o cualitativo (en el sentido
de buscar objetivos en el ámbito privado en el cual probablemente se
relajen las medidas de auto protección respecto al ámbito laboral). Pero no solo habría que esperar
acciones contra los agentes policiales, sino también contra la dirección
política de la Policía vasca, a la postre responsable de las acciones
de ésta. En este punto hay que destacar el nivel de protección que por
su cargo ostentan ciertas figuras (Consejero, Vice consejeros, Director),
con lo que, si bien no sería descartable una acción espectacular contra
los mismos, la organización terrorista podría optar por atacar a elementos
de menor rango del organigrama del Departamento de Interior (menor protección)
pero que, a en definitiva , son parte de la estrategia represiva del
Gobierno. Pero esta intención declarada
de terminar con la impunidad de los terroristas y sus apoyos no sólo
podría afectar a la policía encargada de combatir directamente a los
mismos sino que las propias bases (militantes de base sin responsabilidades
en la estructura de la formaciones) de los partidos que han realizado
esa declaración podrían sufrir un aumento de la presión armada de ETA.
El asesinato de Isaías Carrasco marca una tendencia preocupante que
ha de ser observada y tenida en cuenta, puesto que en el caso del PSE-EE
se ha bajado de atentar contra cargos (de mayor a menor entidad) a ejecutar
delante de su domicilio a una persona sin responsabilidades actuales
[3]
. No hace falta comentar que el PP no ha sido objetivo
de las acciones militares de ETA en los últimos tiempos
(la última acción contra un cargo del PP se lleva a cabo el
14/07/01 en Leitza, contra
el concejal de UPN Jose Luis Mugika Astibia),
pero no hay que descartar la extensión también por la base
de la violencia terrorista en esta formación política. Otra de las instituciones
insignia del cambio propuesto por PSE y PP es EiTB. Con el grupo de
comunicación público vasco se pone de manifiesto una curiosa paradoja:
por una parte, los adalides del cambio, socios en el actual Gobierno
vasco insisten machaconamente en el escoramiento del ente hacia posiciones
pro etarras o directamente es acusada de dar
bola a ETA, tal como afirmaba tras las elecciones el Sr. Basagoiti.
Por otra, el mensaje de estos últimos años del MLNV en su conjunto ha
sido demoledor respecto a la colaboración de EiTB en las labores de
apartheid político, señalando ETA en varios de su comunicados
graves responsabilidades y amenazas en caso de no modificar la línea
informativa, amenazas que se materializaron el día 31/12/2008 con la
voladura de la sede de EiTB en Bilbao. En consecuencia, y en la medida
que se vaya consolidando el cambio en la línea informativa al gusto
de las formaciones constitucionalistas, también habrá de cambiar la
cantidad y cualidad de la presión violenta del MLNV contra EiTB. En este punto concreto resulta
muy importante deslindar el campo de las acciones de sabotaje y el campo
de las acciones de ETA. En el primero de ellos, hay que decir que la
kale borroka ya ha atacado, sin demasiada constancia e intensidad en
comparación con el trato dado a otros medios, objetivos relacionados
con EiTB (unidades móviles, sedes, etc.) con lo que sería de esperar
un aumento en los sabotajes contra este tipo de recursos, combinados
con la presión individualizada contra trabajadores de este medio: sabotajes
en su ámbito particular, por ejemplo, que ya han sido utilizados con
anterioridad para presionar a profesionales de otros medios. Respecto a las posibilidades de actuación de
la banda terrorista, hay que tener en cuenta que, tras el atentado del
31 de diciembre se abre la veda a las acciones contra las
sedes del citado organismo. Pero, si se considera que los puestos de
dirección de EiTB han sido asumidos por personas vinculadas al denominado
constitucionalismo, no hay que descartar la posibilidad
de acciones armadas directas de ETA contra estas personas o contra aquellos
profesionales de la comunicación del grupo que se vayan significando
especialmente contra la izquierda revolucionaria, esto es, atentados
contra las caras visibles del cambio que proponen tanto
el PSE como el PP. Tampoco sería éste un sector del todo novedoso para
la banda, puesto que en la década de los 90 algunos profesionales concretos
del medio fueron especialmente estigmatizados por el MLNV y, en algún
caso concreto, la organización terrorista parece que disponía de datos
precisos para llevar a cabo un atentado. Otro de los estandartes del
cambio ha de constituirlo la Consejería de Educación y las políticas
dependientes de la misma. Además de que los puestos de responsabilidad
de la citada Consejería van a entrar a buen seguro con honores en al
campo de los enemigos de Euskal Herria, las posibilidades
de realizar presión violenta (kale borroka, sabotajes) en los centros
educativos también se halla abierta, con dos focos diferenciados: por
una parte, los diferentes campus universitarios, que ya han conocido
de sobra las tácticas de presión violenta del MLNV, línea de actuación
que puede ser impulsada fundamentalmente por el efecto de agitación
y propaganda que estos altercados suelen producir y más aún con el catalizador
que supone para este tipo de dinámicas el denominado Proceso de
Bolonia. Por otra parte, los diferentes centros de enseñanzas
medias, más dispersos espacialmente y en los que, excepto en lugares
concretos, las dinámicas del MLNV no han encontrado
excesivo apoyo en el alumnado. Quizás en la actual coyuntura
de agresión los estrategas de la revolución consideren que
se dan las condiciones óptimas para la conformación de una masa crítica
que cuestione y responda efectivamente a esta muestra de violencia estructural
contra la juventud. Dejando de un lado las dinámicas de movilización,
que a buen seguro tratarán de incrementar, quizás sea el momento para
que los grupos de choque apliquen de manera más selectiva la presión
violenta a ciertos responsables educativos de los centros o profesores
que desde su punto de vista se hayan significado especialmente contra
las iniciativas de la izquierda revolucionaria o colaboren con
entusiasmo en la aplicación de las directrices bien educativas,
bien de poner fin a la impunidad
de los que apoyan a ETA. Lo que se pretende poner de
manifiesto a través de esta pequeña reflexión es que las Instituciones
vascas se pueden constituir en el actual momento histórico en el foco
de la lucha violenta del MLNV, por cómo se han configurado (exclusión
de la candidatura de la izquierda revolucionaria) y por los partidos-Estado
que Gobiernan y dan apoyo al gobierno. No se debe olvidar el empeño
histórico del MLNV en la deslegitimación del entramado institucional
vasco y que ahora las mismas, más que nunca, visualizan al enemigo principal:
el Estado. José
Ángel Iturriaga, Eusebio Inzunza
[1]
Hay que señalar la torticera política
de comunicación de los medios del Estado respecto al citado documento,
atribuido por unos a ETA y por otros al entorno de la kale borroka,
cuando en realidad se trataría de una planificación concreta del Movimiento
Juvenil del MLNV (Segi) respecto al TAV. 2 Hay que recordar
que en el último proceso de negociación conocido (Loiola), en un momento
del mismo se alcanzarían acuerdos de desmilitarización bilaterales
que incluían tanto la no detención de militantes de ETA como la verificación
del cese de actividades de la banda, acuerdos que, todo hay que decirlo,
ninguna de las partes respetó. 3 Esta posibilidad
de atentar contra las bases del PSOE quedaba explicitada de forma contundente
en el agiri de la banda publicado el 02/04/08 en los siguientes términos:
¿Acaso pensaban los militantes
del PSOE que ETA , al ver que con toda impunidad, se torturaba, se detenía,
se les imponía un castigo de por vida a los militantes vascos, se iba
a quedar cruzada de brazos?. Este comunicado ratifica la amenaza
vertida contra la militancia socialista consolidando y proyectando hacia
el futuro esta línea de actuación avanzada en la entrevista de ETA del
05/01/2008 y ratificada con el asesinato de Isaías CARRASCO |