Artxibo rtf
(43 - 2007ko Azaroa)

La consulta de Ibarretxe y la estrategia general del MLNV

La composición variada de organizaciones sociales, armadas y políticas que conforman el MLNV cifra su fuerza en su carácter múltiple. La capacidad de coordinar esta multiplicidad (y de darle una dirección única, con apariencia de heterogeneidad) constituye un éxito tanto en términos de organización como de ideología. Es como consecuencia de ello que es necesario contemplar la estrategia de la propia izquierda radical como la convergencia entre una línea general (la línea que representa el programa mínimo de turno, en este caso, la Propuesta de Anoeta) y la de múltiples líneas particulares que, a través de organismos de base u otro tipo de asociaciones, se encadenan en el entramado de instituciones y jurisdicciones de la sociedad vasca. De la convergencia y combinación de ambas saca la izquierda radical su capacidad de combate.

A esto es necesario añadir la perspectiva de largo plazo que va aparejada con esa misma estrategia. La virtual bancarrota del "proceso de paz" y la vuelta de ETA a las armas, con ser una decisión con grandes costes a nivel humano y de infraestructura, es contemplada por parte de los estrategas del MLNV con la impavidez, y la esperanza, de comprobar que la política vasca y, de forma no menos decisiva, la política española, siguen danzando bajo los acordes de esta cuestión.

Para el MLNV la propia represión policial, las detenciones, son también un indicativo de fuerza, de la capacidad que posee el movimiento de hacer reaccionar al estado, aparte del capital social que puede generar en su beneficio. "El Estado tratará de condicionar nuestra actividad con la represión y habrá que hacer frente a esa realidad" decía, por ello, Joseba Permach. Es, también, de esta manera, como se contempla la propuesta de consulta de Ibarretxe: como reacción a la iniciativa de la izquierda radical, como una de sus consecuencias.

Los fragmentos del Zutabe 117 aparecidos en prensa van por ese camino. La organización armada ETA plantea la existencia de una España en "situación de crisis y de conflicto" como consecuencia del creciente enfrentamiento entre el PSOE y el PP y añade que estos partidos "no han conseguido renovar el Pacto Antiterrorista". También cita la necesidad a la que se ha visto abocado el PSOE de tener que "recolocar" su postura de cara a las próximas elecciones estatales.

Expone también como aspecto positivo de la coyuntura la centralidad del tema de la ilegalización de las listas de ABS o ANV en las elecciones municipales últimas, refiriéndose, sin duda, a los votos conseguidos por esta opción y la derrota del PNV en Gipuzkoa. Es evidente que en unas circunstancias de cierto desencanto respecto a la política el MLNV puede alardear de una base social para la que parecen no existir las coyunturas ni importar el carácter local o de cualquier otro tipo de los comicios.

Finalmente, ETA cita la propuesta del Lehendakari, que para ETA es producto de una crisis no resuelta dentro del PNV, en la que este partido sigue apostando por mantener los lazos de los acuerdos estratégicos con el PSOE y con el gobierno español (presupuestos, gobernación de diversas instituciones, unidad policial, TAV…) pero pretendería plantear el escenario de un falso enfrentamiento, por medio de la propuesta de consulta.

Al hilo de este tema, el destacado dirigente de la izquierda radical Joseba Permach planteó una visión todavía más negra acerca de la consulta: "Se verá que la consulta no es más que una cortina de humo (…) Se comprometió una consulta en esta legislatura. Eso no va a ocurrir y habrá quien nos intente convencer de que será en la próxima. Probablemente estén pensando en una consulta que será la de ratificación de una reforma estatutaria para tres provincias que intentarán acordar con el PSOE".

En referencia a la naturaleza en si de la propuesta, el colectivo Askapena, en la órbita del MLNV, afirma que "se trata de un calco del "Plan Ibarretxe" que el Parlamento Vascongado aprobó por mayoría absoluta en diciembre de 2004 y que, posteriormente, en febrero de 2005, el propio Ibarretxe trasladó a las Cortes españolas donde encontró un rechazo frontal".

Y respecto a este aspecto, concluye: "La propuesta no es nueva pero el contexto sí". El contexto es el descrito por ETA: un escenario de enfrentamiento entre el PP y el PSOE en España, y en Euskadi la existencia de una crisis dentro del PNV. Por ello recalca Askapena: "En este momento, el PNV trata de recuperar el protagonismo que había quedado debilitado durante los dos años de conversaciones ya que la izquierda vasca había tenido un peso importante como interlocutora preferente del Gobierno español".

El colectivo no deja de señalar el ingrediente de contradicción que crea la propuesta entre el PNV y el PSOE. Para los intereses de este último partido y más concretamente para Zapatero, según Askapena, frente a las próximas elecciones generales y a su rival del PP, Rajoy "la propuesta de un nuevo acuerdo es absolutamente inoportuna y contraproducente desde el punto de vista electoral".

Un escenario de contradicciones, al que se añade un nuevo factor más, como es el debate y la disputa acerca de la propuesta, tiene, desde el punto de vista del MLNV, virtualidades que podrían ser muy positivas. En este sentido, Askapena señala: "da la impresión que se abre un proceso muy difícil de controlar y ni tan siquiera de predecir". Lo dice el articulista de GARA, Iñaki Iriondo al hablar de un posible "escenario desconocido hasta ahora e interesantemente imprevisible en sus consecuencias futuras".

Iriondo señala la posibilidad, de un "contexto de enfrentamiento con los poderes del Estado español" por parte del Gobierno Vasco y Juan José Ibarretxe, si este llega a "convocar una consulta ilegal con todas las consecuencias. ¿Dará el paso?".

Esta es la cuestión que interesa a los estrategas del MLNV más allá de que la propuesta en si pueda ajustarse o no a sus planteamientos o a su propio programa mínimo. La cuestión de si el proceso político producido por la propuesta se va a materializar en los términos de un enfrentamiento entre los poderes del estado y los autonómicos y entre el PSOE y el PNV en un contexto ya de por si rico en contradicciones. Como al MLNV le interesan de forma objetiva las situaciones de ruptura se pregunta: habrá ruptura entre el PNV y el PSOE?.

 

No están de acuerdo pero quieren que se lleve a cabo

El rechazo a los principios de la consulta (en los términos de que sólo abarca las tres provincias, es iniciativa de "una persona", es pactista…) viene aparejado por una exigencia de ruptura que es la raíz verdadera de la ideología del MLNV. Más allá del enunciado teórico, a la izquierda radical le interesa todo aquello de la consulta que pueda tocar el nexo de unión entre partidos e instituciones, que posibilita la colaboración policial en contra de ETA y la aprobación de los grandes acuerdos estratégicos que permiten el normal desenvolvimiento institucional de Euskadi.

Es por ello que pese a no estar a favor del enunciado de la misma, no deja de haber, por parte de los dirigentes del MLNV, una cierta valoración positiva, desde una interpretación propia e interesada de la situación de ruptura que puede provocar. Por ello decía la dirigente de Batasuna Jone Goirizelaia, "la izquierda abertzale siempre está a favor de la consulta, del ejercicio del derecho a decidir". Y aquí nos viene el eco de la decisión de Batasuna en el 2004, cuando la mitad de sus parlamentarios votaron a favor del Plan de Gobierno de Ibarretxe y la mitad en contra, con lo que se puso a tramitación para que fuera presentado y rechazado por las Cortes españolas. El MLNV cuenta con la tranquilidad de un nuevo Parlamento Vasco con los votos de su comparsa EHAK como llave para que salga (o no) adelante otro proyecto de carácter análogo. En función del panorama y de los acontecimientos, cuentan con la tranquilidad de poder dar vía libre o poder truncar el proceso que pretende poner en marcha Ibarretxe.

Es en ese camino donde surgen voces desde otros ámbitos de la izquierda vasca, como la de Joxe Iriarte "Bikila", de parte de Zutik, que proclama, en referencia a que la consulta "propone ser llevada a cabo aunque no haya un acuerdo":

"La exigencia de la consulta y el desafío que conlleva, se me antoja de un gran interés que trasciende al caso concreto (…) Tiene que ver, con una forma de entender la democracia y ejercerla, no sólo para temas de calado político general sino también más concretos y sociales. Por ejemplo, ¿por qué el GV no hace lo mismo con el TAV? ¿O su plan general de infraestructuras, etc.?".

Dado que el contexto es lo que importa, y no el texto o la propuesta en los términos articulados por Ibarretxe, Bikila plantea uno los grandes temas del marxismo revolucionario, la posibilidad de que una institución, bajo una determinada perspectiva de democracia desde la base, pueda desencadenar toda una batería de temas como materia refrendataria y, por tanto, crear una nueva dinámica política, rupturista. Ello supondría el enfrentamiento con otras instituciones, en este caso el Gobierno español, pero no ya en un tema nacional o nacionalista sino en otros de infraestructuras, temas sociales, etc. Es la actualización de "todo el poder para los soviets" desde la perspectiva de la combinación de utilización del poder institucional y la positivación de la labor de algunos movimientos sociales que van larvándose dentro del panorama político de Euskadi.

Pues la alusión que hace Bikila al TAV no es mera retórica. Es en este ámbito donde parece que la colaboración entre lo institucional (a nivel municipal) y los movimientos sociales se está llevando a cabo en muchos pueblos de Euskadi. Esta es la segunda vertiente de la lucha que pretende extender el MLNV: la que afecta al proyecto de infraestructuras más importante y más esperado de Euskadi como es el del TAV. Aquí la izquierda radical se encuentra como pez en el agua aliado con los ecologistas y con otras fracciones de la izquierda, ayudando a levantar un fuerte movimiento de base con mútiples actividades y con sus propias redes y frentes.

Y ETA y el conjunto del MLNV no desaprovechan la ocasión para prepararse para el uso de medios también violentos. Por que uno de los aspectos más negativos de la actual coyuntura es el deficit legitimador del uso de la violencia para conseguir determinados objetivos. En el tema del TAV, el MLNV pretende reverdecer los laureles las victorias de Lemoniz y de la autovía del Leizaran. Y encontrar un ámbito de aplicación de la violencia nuevo y legitimado.

Así lo afirman los papeles incautados a raíz de la detención del jefe del aparato logístico de ETA, Juan Cruz Maiza Artola. Aparte de la alusión de las victorias con "Lemoniz o Leizaran", dicen los papeles: "La consigna tiene que ser: el TAV aleja lo cercano y aproxima lo lejano. Es una macroobra impulsada por Madrid, con el visto bueno de los autonomistas del PNV, que va directamente contra el proyecto independentista de Euskalherria". Según esos papeles existe un plan para convertir el TAV en eje de la nueva estrategia del MLNV.

En este sentido, Batasuna, en una rueda de prensa en San Sebastián, proclamaba que el proyecto de Tren de Alta Velocidad:

"No cuenta con la mayoría social ni sindical, por ello es fundamental salir a la calle y mostrar nuestro rechazo, para poder elegir el modelo de sociedad y de transporte que queremos (…) La oposición se está haciendo cada día más fuerte, pero la lucha de los ciudadanos que están en contra ha atrasado las obras casi 4 años".

También remarcaba que se encontraban "en condiciones de ganar la lucha y de frenar esta infraestructura". Cabe destacar que las obras ya han sido atacadas repetidas veces, como el caso de la bomba que destrozó la estación de Luchana el 5 de febrero de este año, el sabotaje el 25 de mayo de la línea Pamplona-Castejón, que dejó sin servicio a 4000 usuarios. O el golpe que afectó a Euskotren en Forua, que afectó a 1400 usuarios. Más ataques a Renfe en Sestao, y a otras de Euskotren, incluyendo el del trayecto entre San Sebastián y Tolosa en la línea Madrid-Hendaya. A estos atentados se los designa genéricamente como "kale borroka". Resulta paradójica que la reivindicación de un "transporte alternativo", como plantea el MLNV, se traduzca en la obstrucción del tráfico por las vías ordinarias. Junto con estas acciones son destacables también las numerosas movilizaciones ciudadanas llevadas a cabo por el MLNV y sus comparsas.

Resulta interesante, en este contexto de lucha múltiple, donde se contemplan la acción de ETA, de los grupos de kale borroka, las acciones de los pueblos con mayoría adicta y la alianza y colaboración, más movilización, con los ecologistas y con parte de la izquierda, como un organismo de base, como puede ser AHT Gelditu Elkarlana de Gasteiz, la denuncia del silencio "de la imposición del TAV" a "los grupos políticos PNV, PSE, PP y EA", citando que en los sitios "en los que se ha informado y se ha realizado una consulta –es el caso de varios pueblos de Alava- la respuesta de la población ha sido contraria". La causa del la lucha contra el TAV se convierte así en un instrumento de deslegitimación desde la base de la representación política mayoritaria. Donde ETA y los grupos de kale borroka del MLNV tienen la función de grupo armado de facto.

Y cabe decir que este es el significado que toman las palabras de Bikila cuando veía la posibilidad, referido a la consulta de Ibarretxe, de "una forma de entender la democracia y ejercerla". En este caso, lo interesante no sería que la consulta refrendase tal o cual texto en cuanto a derechos, sino la confrontación entre instituciones y partidos. Mientras el MLNV golpea contra un proyecto de infraestructuras tan importante y de tanta urgencia para nuestro pueblo, en el cual, además, el papel del Gobierno Vasco es determinante y, por lo tanto, la contradicción entre el nacionalismo y el MLNV será segura. En este contexto, la disputa por la consulta es una buena maniobra de distracción de fuerzas por la que desbaratar la tan odiada colaboración entre el PNV y el PSOE.

Al MLNV le interesa enarbolar la bandera del "derecho a decidir" pero en sus propios términos, bajo su propia iniciativa, por lo que poner a debate el tema de la consulta tiene ese aspecto positivo –y tiene el aspecto negativo de la persona, el partido y la institución que la plantean. Con motivo al tercer aniversario de la Propuesta de Anoeta, Batasuna hizo una rueda de prensa el 14 de noviembre donde delimitaba esos dos aspectos. Por un lado, hacía "un amplio llamamiento para trabajar, para acumular fuerzas, a favor de las propuestas que recojan el reconocimiento de Euskal Herria como sujeto político, el derecho a decidir y la materialización de cualquier proyecto". Y, por otro, advertía ante la posible consumación de "un nuevo fraude", "uno que no respete la voluntad de Euskal Herria".

La identificación que hace, por ejemplo, Joseba Arregi (DV, 15-12-2007, La absolución de monseñor) entre el nacionalismo revolucionario del MLNV con el "nacionalismo soberanista" (como llama al del Lehendakari Juan José Ibarretxe) es, en este sentido, de carácter absolutista y unilateral. Pues el objetivo o la filosofía de la "autodeterminación" que puede existir tras el concepto del "derecho a decidir", se encuentra, en ambos casos, embarcada en procesos diferentes y, a la postre, antagónicos. Joseba Arregi no llega a definir el "nacionalismo revolucionario" que es un concepto que los ideólogos y los textos MLNV no utilizan desde los años 70, ya que la propia palabra "nacionalismo" es repugnante para sus convicciones revolucionarias. El "nacionalismo revolucionario" en su acepción original es la asimilación de la línea patriótica maoísta a un sujeto revolucionario, como era ETA a fines de los 60. La autodefinición de "movimiento de liberación nacional" que toma la izquierda radical es producto de la línea maoísta de "liberación nacional" aplicada al contexto de un país desarrollado. Donde dicha "liberación nacional" se encuentra al servicio de la revolución ("la lucha de clases toma la forma de lucha por la liberación nacional" como reza el adagio maoísta asumido por ETA uno de sus manifiestos). Arregi no tiene razón al afirmar que el nacionalismo vasco comparte fines con el MLNV, por que el MLNV no está a favor del planteamiento de la consulta de Ibarretxe como no lo estuvo con el del Plan de Gobierno. La identidad entre nacionalismo vasco y ETA que pretende Arregi es, precisamente, uno de los objetivos publicitarios del MLNV, al que el antiguo consejero de cultura está colaborando.

También afirma: "revolucionario significa ruptura radical con lo previo, y(…) el soberanismo, en la medida en que propone una ruptura de marcos jurídicos previos, retoma la voluntad revolucionaria; y se convierte en nacionalismo revolucionario". Arregi aquí pretende una difícil petición de principio ("el soberanismo" –refiriéndose a los planteamientos de Ibarretxe- "propone una ruptura de marcos jurídicos previos") que ni siquiera es coherente con la propuesta de consulta de Ibarretxe ni con su antiguo Plan de Gobierno. Pero aun en el caso de proponer "romper" con los marcos previos, esa ruptura no llega a ser ruptura revolucionaria. El "soberanismo" no puede convertirse, en "nacionalismo revolucionario" mientras se encuentre en manos o bajo la iniciativa de una opción política institucional, como la del PNV. Y aun menos si plantea un proyecto propio, como es la propia consulta. Revolucionario supone "ruptura radical con lo previo" cuando tal ruptura posee una determinada dirección, la del sujeto revolucionario político-militar, que el PNV, pese a lo que pretende Arregi, no posee.

La ruptura revolucionaria parte de dos cuestiones de base: el liderazgo de una cupula revolucionaria junto con su entramado. Y la obligatoriedad de disputar el monopolio de la violencia con el estado o con sus representantes. ETA le da importancia (y denuncia constantemente por ello) a la colaboración Rubalcaba-Balza por que, precisamente, la unión en el combate contra la violencia de ETA o de otros organismos del MLNV es considerada, por parte de la organización, una cuestión esencial. Arregi, en este sentido, prescinde de la existencia de las relaciones y la colaboración entre el PNV y el PSOE y entre el Gobierno Vasco y el Gobierno Español para mantener la gobernabilidad y una mínima normalidad política, que son los objetivos contra los que dispara el MLNV. Asimila los objetivos de Ibarretxe con los de ETA confundiendo los significados diferentes y antagónicos que posee el concepto de "derecho a decidir" en el caso de uno y de los otros. Y, al revés, absolutiza la disputa de Ibarretxe con Zapatero, convirtiéndola en antagónica. En cierta manera, reproduce el esquema que el MLNV desea visualizar y concretar.

El MLNV, como en el caso del Plan de Gobierno de 2004, pondrá todo lo posible para atizar las contradicciones que pueda generar la consulta de Ibarretxe dentro de nuestro convulso panorama político. Pero, no nos olvidemos, que tal uso tiene un límite y que en los términos reales, de procedimiento y de realización, de la consulta, esta es para la izquierda radical "un nuevo fraude". Pues, tampoco olvidemos, fue la representación política del MLNV de EHAK, conseguida en las elecciones al Parlamento Vasco del 2005, la que hizo que Ibarretxe no tuviese la mayoría parlamentaria que refrendase su plan. Aunque también esto podría cambiar en función de los intereses tácticos del MLNV.

 

Imanol Lizarralde