Artxibo rtf
(35 - 2005ko Apirila)

PCTV-EHAK, las elecciones de abril y la nueva estrategia de Batasuna

Las sorpresas y la recuperación de iniciativa de Batasuna

Desde que Batasuna planteó en noviembre del 2004 su propuesta en el velódromo de Anoeta, las sorpresas se han sucedido. Ya adelantábamos que dos eran los objetivos en los que se sustentaba esa propuesta: la recuperación de la iniciativa política y la recuperación de la moral de combate. Ya dijimos también que la propuesta representaba la venta de un proceso de paz frente a la propuesta política de Ibarretxe. A partir de esa propuesta, Batasuna inicia una serie de movimientos inesperados, que buscan claramente trastocar el escenario político, con la intención de cumplir los objetivos citados. El primero de los movimientos fue el de que la mitad de los representantes de Batasuna votaron en el Parlamento Vasco a favor de la propuesta de Ibarretxe. Ya dijimos que dos eran los objetivos que buscaba Batasuna con esta maniobra: quitarse de en medio un instrumento político molesto, como era el Plan de Gobierno, que había dejado sin iniciativa política al MLNV durante mucho tiempo, condicionando de forma dramática su desarrollo; y el otro era desmarcarse del frente de rechazo en el que se visualizaba Batasuna cada vez que unía su voto con el PP y el PSOE, con las miras puestas en conseguir en las elecciones autonómicas la suficiente fuerza como para erosionar la mayoría PNV-EA-IU – y, en el mejor de los casos, recuperar "la llave" del Parlamento Vasco. Si bien el protagonismo de Ibarretxe en el debate de las cortes españolas palió el golpe de efecto y el proceso derivado de la votación del Parlamento Vasco, los dirigentes del MLNV consiguieron concitar la atención pública abriendo dos frentes más: el del proceso judicial a Jarrai-Haika-Segi, mezclándolo con el proceso a Egunkaria, y derivándolo a un segundo frente, la campaña en contra de la ilegalización y en torno a la licitud o no de Aukera Guztiak. Todo confluye en uno de los pilares de la propuesta, que es la lucha por los derechos civiles, por todos los derechos, que es la cobertura general con la cual se apunta a plantear la victimización del MLNV y a recabar, por tanto, el apoyo redoblado de una base social apatizada por las derrotas de los últimos tiempos en el terreno político y policial. El MLNV trata de reforzar el movimiento de recuperación de la base social dado en las últimas elecciones, en las cuales el voto nulo propugnado por Batasuna mostraba su fuerza.

La campaña en torno a la ilegalización de Aukera Guztiak, tras la definitiva inhabilitación de esta lista, da pie a la última y más inesperada de las sorpresas: el surgimiento de otra lista que se ha colado por el procedimiento administrativo: la de Euskal Herrialdeetako Alderdi Komunista (Partido Comunista de las Tierras Vascas), a la que Batasuna ofrece su apoyo. De esta manera, en el último momento, el MLNV mete de tapadillo una variable inesperada dentro de la conflagración electoral del próximo 17 de abril. Y consigue una victoria indudable, reflejada en los rostros de euforia de los miembros de la Mesa Nacional de Batasuna. Tras soportar las inclemencias de la ilegalización, las caídas de comandos de ETA, las dificultades de ejercer la lucha armada, la pérdida de iniciativa política por el protagonismo de Ibarretxe y la fría hostilidad de la mayoría de la población vasca, aparte de la desmoralización de su propia base social, la traca de acontecimientos desatada desde noviembre del 2004 constituye la realización gradual de una apuesta arriesgada (Arnaldo Otegi no duda en llamar "ofensiva política" al proceso iniciado en noviembre) que ya ha dado su fruto más preciado: la presencia del MLNV en las instituciones, en el Parlamento Vasco para más señas, en una coyuntura de máximo enfrentamiento entre el tripartito nacionalista-izquierdaunidista y el PSOE y el PP. Por tanto, la posibilidad de recuperar "la llave" del Parlamento Vasco, que fue la gran pérdida que tuvo el MLNV en el calamitoso 13 de mayo del 2001. Una vez más, el MLNV tiene la posibilidad de agarrar del gaznate a cualquiera que sea la mayoría precaria que presumiblemente saldrá como fruto de las próximas elecciones. El avance en lo político viene avalado, además, con una propuesta de Proceso de Paz, que todavía no ha alcanzado resonancia por la falta de efectividad armada de ETA. Pero un escenario condicionado por la lista avalada por Batasuna ofrece inigualables oportunidades de desestabilización política. El suplemento de GARA, Xirika, no duda en calificar a la lista de EHAK, como "la candidatura que ha puesto patas arriba la campaña" (GARA 7-4-2005). No hay dudas de que esa es, al menos, su intención.

Debemos alegrarnos de que, finalmente, la representación del Parlamento Vasco sea una representación de la Euskadi real, con todas sus alternativas políticas presentes, incluyendo a Batasuna. Por ello es necesario dilucidar el proyecto político que de forma explícita propugna la realidad que representa EHAK.

 

┐Qué es EHAK?

La pregunta acerca de la naturaleza y origen de esta lista se encuentra subordinada, evidentemente, a la opción de Batasuna de apoyar el voto por ella. No voy a entrar en vericuetos detectivescos acerca de esta agrupación, cuya historia parece bien sencilla. EHAK es derivación de EHK que era un partido que participó de forma activa en el llamado proceso Batasuna que se dio entre el 2000 y el 2001, donde propuso la ponencia Igitaia eta Mailua (La Hoz y el Martillo). Entre sus miembros se encuentran figuras relevantes, como José Antonio Egido, Takolo, que fue miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna en el periodo de 1988 a 1991. Es un partido legalizado, en pleno gobierno de Aznar, en el 2002 y que, hasta ahora, no se ha presentado a ninguna de las elecciones habidas desde entonces. Los promotores del este partido son los hermanos Juan Carlos y Javier Ramos Sánchez, el último de los cuales, miembro de EHK, es el responsable legal de EHAK. Y según el periódico El País (9-4-2005), "la decisión de constituirse como partido legal, explica uno de sus responsables, la tomaron al barruntar que las dificultades que se avecinaban para Batasuna con la aplicación de la ley de partidos les abría posibilidades inexistentes hasta entonces". La decisión de apoyo por parte de Batasuna era algo cantado, ya que este partido inició un proceso de celebración de asambleas con intención de maquillar una decisión tomada de antemano. Esta decisión se anuncia formalmente el 9 de abril, pero una semana antes aparecieron carteles y pintadas pidiendo el voto para EHAK. En el comunicado de decisión, Batasuna señalaba la propuesta de EHAK "por convertir esa lista legal en instrumento de reivindicación de un escenario democrático y una apuesta clara por la democracia y la paz" (GARA, 9-4-2005). Es decir, EHAK hacía suya la venta de un "proceso de paz" que es el eje de la propuesta de Batasuna de noviembre del 2004. Subrayando esto mismo, Batasuna entiende que "lo fundamental ahora es [no] sostener una sigla, sino porque ésa es la única papeleta y la única opción legal que hay a día de hoy en estas elecciones que está en absoluta sintonía, no con el criterio ideológico y político de Batasuna, sino con el proceso de superación del conflicto político y armado que plantea Batasuna en este contexto histórico". La frase de "proceso de superación del conflicto político y armado" es un eufemismo para nombrar la propuesta de Batasuna, que va por ese camino.

La lista de EHAK ofrece a Batasuna numerosas virtualidades: la primera es la de poder simultanear la denuncia de la falta de democracia con la petición de "la participación activa en estas elecciones antidemocráticas", como dicen los propios candidatos de EHAK, que prometen "responder de forma honrada a cualquier votante que nos de el voto". Esto implica otra virtualidad para Batasuna, que es la de transmitir sus mensajes y decisiones a unos candidatos que las harán presentes sin la necesidad de comprometerse formalmente con ellas, y sin la necesidad de comprometer a Batasuna con otras iniciativas. El mecanismo de la múltiple interlocución y de la múltiple opción, con el ocultamiento de un acuerdo de fondo que indudablemente existe entre Batasuna y EHAK, funcionará a todo gas, como funciona en estos momentos, en los cuales la opinión pública se debate entre la novedad de las posibilidades de una candidatura, de aparentes características marginales, por su apoyo explícito al marxismo-leninismo más clásico, y la opción de Batasuna, formalmente "nacionalista radical", de apoyarla. Porque aquí confluyen dos cosas: la unión entre la ortodoxia ideológica de Batasuna, que es el marxismo revolucionario de sus dirigentes, y el programa táctico, que es la propuesta de "proceso de paz" de Batasuna. En este sentido, EHAK se muestra como el instrumento adecuado. Un partido sin base social, manejable, incardinado en la ortodoxia más ortodoxa del MLNV –del cual se considera parte- pero aupado por una coyuntura de ofensiva política que, si no fuera por su presencia, deja sin representación formal al MLNV. La representación informal de EHAK puede ser más efectiva, como ya se está demostrando. Ha burlado el olfato de sabueso de aquellos que querían encontrar en el MLNV las esencias del "nacionalismo radical", mostrando, de forma triunfal, el verdadero rostro del MLNV, su ortodoxia comunista. Por ello, el ex miembro de la Mesa Nacional de HB, Floren Aoiz, no puede menos que afirmar con ironía, al referirse a Izquierda Unida: "...la palabra comunismo ha representado ideas bellas y admirables para millones de personas. No podemos dejar esa patrimonio de honradez en manos de una domesticada izquierda, débil y vergonzante" (GARA, 9-4-2005). EHAK, en representación de Batasuna y del conjunto del MLNV, sería el bálsamo a esas blanduras y la recuperación y actualización de las esencias comunistas malquistadas por los "reformistas" de IU.

No es en vano que hable de ortodoxia, de la ortodoxia del MLNV, al hablar de EHAK, porque su misma organización matriz, EHK, así se posicionaba en el proceso de Batasuna del 2001, al afirmar de forma rotunda, y refiriéndose a Batasuna de que "no hay unidad popular sin comunistas". La "Unidad Popular" es la propia Batasuna y es un concepto que va unido con otras dos variables: el partido comunista dirigente y la organización armada o el ejército revolucionario. Mao Zedong calificaba de "las tres armas mágicas de la revolución" a esta combinación entre unidad popular, partido dirigente y grupo armado, que es el núcleo del denominado MLNV. EHK participaba en el proceso "por la deriva socialdemócrata y la desideologización de sectores importantes del MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco)". La periodista de El Mundo, Carmen Gurrutxaga, recoge así esta idea: "sus fundadores [de EHK], los hermanos Juan Carlos y Javier Ramos Sánchez entendieron que existía la necesidad de "apuntalar el proyecto de liberación nacional", que corría peligro de disolverse como un azucarillo en un vaso de agua. Percibieron la necesidad de "entonces y ahora no hipotecar tantos años de lucha y dedicación del MLNV" y evitar con esta iniciativa que fueran tirados por la borda lo que, desde su punto de vista podía suceder "si se seguía por el atajo del oportunismo y la claudicación ideológica".

Que un sector del MLNV monte una tendencia, EHK, con una ponencia, Igitaia eta Mailua, con la intención de evitar "el oportunismo y la claudicación ideológica" es que se erige en guardián de las esencias marxista-leninistas del MLNV, que, por razones de marketing político, ocultan sus dirigentes de forma sistemática. Estas señas de identidad están inscritas en la propia organización del MLNV (con esa triple estructura de unidad popular/partido/grupo armado) que es la forma concreta e inequívoca que toma su ideología. Y afirma Arnaldo Otegi: "este partido [EHAK] ha hecho una contribución que puede ser eficaz, ha renunciado a su programa político para poner encima de la mesa la búsqueda de soluciones a esta situación antidemocrática" (GARA, 10-4-2005). Es decir, EHAK se convierte, de forma instantánea, renunciando a su propio programa político, en vocero del nuevo "proceso de paz" propugnado por Batasuna. No hace falta ni fusión ni pacto ni contrato ni ningún otro compromiso que las declaraciones que aparecen por la prensa. ┐Puede existir una señal de sintonía mayor entre Batasuna y EHAK? ┐No está ya hablando Otegi en boca de EHAK cuando afirma: "votar a EHAK es votar un proceso de resolución del conflicto"?

Esta claro que durante esta campaña electoral los responsables de Batasuna van a tratar de quitar importancia, como ya lo están haciendo (El País, 10-4-2005), a la ideología explícitamente comunista de EHAK. Lo innegable es que esta realidad política es fruto del MLNV y de una visión totalmente ortodoxa y disciplinada del mismo. Por eso Otegi puede hablar impunemente por EHAK.

 

┐Qué comunismo?

Dada la peculiar filosofía de los dirigentes de Batasuna, que se corresponde con la ideología y la forma de actuar del MLNV, es preciso siempre tener en cuenta todos los aspectos de una realidad que se nos presenta con múltiples facetas. No debemos subestimar, por mucho que insistan en ello los dirigentes de Batasuna, las proclamaciones explícitas de los miembros y dirigentes de EHAK en lo que se refiere a la naturaleza de su grupo político. Porque, independientemente del papel intermediario y correveidile de EHAK entre una política institucional y Batasuna, lo cierto es que los votantes votan una determinada opción política y su aspecto explícito es importante por ello. Y tratándose de la ortodoxia política del MLNV, de la expresión de su programa máximo, que es la ruptura revolucionaria con el modelo de sociedad vigente, más todavía.

Con las palabras del ex miembro de la Mesa Nacional de Batasuna, Floren Aoiz, apuntábamos ya al contenido de este apartado. Floren Aoiz establecía una división entre el comunismo descafeinado y vergonzante, de Llamazares, de Madrazo, de IU y de EB, y la proclamación triunfante que EHAK hace del mismo. ┐Qué significado tiene esta delimitación, en qué se muestra en lo concreto?

EHAK, en sus estatutos, aboga por conceptos clásicos, arrumbados por el comunismo democrático, tales como "la lucha de clases como elemento de transformación revolucionaria" el "derecho de autodeterminación" y "la unidad política" del pueblo vasco, la "realización del socialismo en la dictadura del proletariado" y la "eliminación progresiva del Estado, el capital y las clases sociales"(El País, 9-4-2005). Jokin Elarre y Javier Ramos nos ofrecen también un vislumbre de la naturaleza del comunismo de EHAK, que no se casa con las lindezas reformistas de Madrazo y Llamazares: "El socialismo instaurado tras la Revolución Soviética de 1917 es en todo superior al capitalismo, incluso si tomamos como referencia el socialismo enfermo, burocratizado y minado por dentro que prevalecía en la URSS y otros países socialistas de los años 80" (GARA, 1-8-2004). Es decir: para los comunistas de EHAK, el capítulo de las dictaduras comunistas, que causaron los gulags y millones de muertos, es mucho más positivo que el del actual capitalismo, representado por los países occidentales. Su modelo de democracia es el de las "democracias populares", sostenidas por "la dictadura del proletariado", purgadas de sus desinencias burocráticas. Para calibrar el peso de esta declaración cabría sólo pensar en algún representante neonazi que dijera que la Alemania de Hitler, con todos sus defectos, era una realidad más positiva que la actual Alemania, inmersa en la corrupción del liberalismo democrático. Sería inmediatamente lapidado. Los miembros de EHAK pueden hacer apología del Gulag sin que nadie se llame a escándalo.

En este sentido, señalando sin duda a IU y a sectores similares, afirman también que "el problema de fondo no es el "letargo ideológico" sino el arrepentimiento de muchos antiguos cuadros revolucionarios que han buscado su plácido acomodo en el mercado y que dejan a las masas sin perspectivas posibles y realistas". Y a continuación hay una denuncia tanto del "reformismo", como de la necesidad de destrucción del modelo político y social vigentes: "las reformas hay que realizarlas en la perspectiva de construir un Estado democrático de los trabajadores y no un estado capitalista "de rostro humano". Es de consignar esta última afirmación dado que el programa mínimo, la propuesta de Batasuna de noviembre, se une, así, con el programa máximo la construcción de "un estado democrático de los trabajadores" mediante la destrucción del "estado capitalista". Pues la propuesta de Batasuna, al plantear una mesa de negociación de ETA y el estado en simultaneidad con una mesa de agentes sociales y políticos, presupone la tutela de ETA del hipotético proceso derivado del "proceso de paz" vendido por Batasuna, ya que nadie puede controlar la voluntad de desarme o de renuncia de ETA, que siempre estará subordinada a las ganancias políticas que se puedan conseguir en la "mesa política". El ingrediente de ruptura revolucionaria está servido, ya que se trastocan las formas de funcionamiento y de representación de un estado democrático y este queda hipotecado a la voluntad de paz de una organización armada, ETA, que interpreta como le da la gana el proceso político.

Es por ello, sorprendente, que un articulista de El País, afirme que "a diferencia del sector más nacionalista mayoritario en la izquierda abertzale [EHAK] consideran que la construcción del socialismo y de un Estado vasco deben acometerse simultáneamente, sin aplazar lo primero a la consecución de lo segundo" (El País, 9-4-2005). Aparte de que Batasuna nunca se autodenomina como "nacionalista", el articulista de El País ignora que ETA superó el dilema nacional/social en la V Asamblea de 1966, y que planteó que ambos procesos, el de construcción nacional y el de la transformación social, son simultáneos e indivisibles, y esta es parte de la ortodoxia de ETA y el MLNV que EHAK recoge al poner a la par socialismo y construcción nacional. En este caso, además, EHAK sirve para remarcar la unidad entre programa máximo (la ruptura revolucionaria) y el programa mínimo (la alternativa democrática, la propuesta de Batasuna de noviembre), en el que el segundo es la realización actualizada y coyunturalizada del primero.

Por ello Jokin Elarre y Javier Ramos reivindican la trayectoria histórica del MLNV como la fuente de su legitimidad ideológica: "el objetivo de varias generaciones de luchadores abertzales desde los años 60 y por el que han arriesgado su piel y han sufrido de todo no es menos que el construir una auténtica sociedad socialista, es decir, sin clases, basada en el poder popular, sin explotadores ni explotados, en el marco de un Estado soberano". Dada la simultaneidad de la lucha por el socialismo y por el "marco de un Estado Soberano" está claro que es tan importante el marco nacional como las características del modelo que sirven para caracterizar a ese marco. Ese modelo es, en los términos del MLNV, una combinación de un modelo de representación político y social, donde cabe todo y de todo y donde se desdibuja la representación política de los partidos, y la tutela de ETA. Esta es la forma actualizada de "democracia popular" que propugna el MLNV y que EHAK representará en el Parlamento Vasco.

EHAK nos trae pues esa definición de socialismo que estableció ETA en su V asamblea que como decían los presos de Burgos, era "ni humanista, ni reformista, ni nada por el estilo: marxista-leninista".

 

┐Qué violencia?

El tema de la violencia, del tipo de violencia, de la justificación y denuncia de las distintas violencias, está enraizado en la naturaleza de la primera pregunta, del tipo de comunismo que propugna EHAK y a favor del que piden el voto los dirigentes de Batasuna. Para EHAK existe una violencia estructural y existe otra violencia, revolucionaria y/o de respuesta. Así, Jokin Elarre y Javi Ramos recogen la frase de Max Stirner en tanto a que "el estado llama Ley a su propia violencia y crimen a la violencia del individuo" (GARA, 9-7-2004). En uno de sus escritos inmediatamente posteriores a la ruptura de la tregua por parte de ETA, califican explícitamente a la violencia de ETA de "violencia revolucionaria" y afirman que "nunca ETA ha empleado cuantitativa ni cualitativamente el grado de violencia salvaje y bárbara que la OTAN ha empelado con la complicidad activa del PPPSOE, de manera que es preciso descalificar sus declaraciones anti-violencia. Ellos encubren y practican la violencia en contra de los oprimidos y explotados".

En una entrevista publicada el 20 de noviembre de 2001 por Ekintza Gorria (Acción Roja), EHK razonaba la violencia de ETA como vinculada "a la necesidad que tienen cierto sector popular de organizarse en la lucha armada y al acierto político de la organización (ETA) para hacer ver la necesidad de la lucha armada como complementaria de las demás expresiones políticas de lucha. Es, por decirlo, un frente más". Es evidente que aquí EHK reproduce el esquema de distintos frentes (el cultural, el político, el social, el militar) que caracteriza a ETA desde su V Asamblea, en el cual la violencia de ETA es un frente más, siguiendo el modelo maoísta de Guerra Popular, y que constituye la matriz teórico-práctica de la estrategia político-militar del MLNV. En este sentido, la violencia de ETA tendría una función específica: "Su función es la de contrarrestar y deslegitimar el monopolio de la violencia por parte de estos Estados [francés y español]". Es una función clásica de la violencia revolucionaria la de disputar "el monopolio de la violencia" con los estados democrático-burgueses, y dicha función era reconocida en el Agiri de ETAm de 1974, cuando, de cara a una transición a un régimen de democracia representativa, la organización armada, que preparaba organismos civiles para actuar dentro de la legalidad, hablaba de la lucha armada como "el único elemento inasimilable por la burguesía". En esta nuestra coyuntura, es el elemento que podría permitir tutelar a ETA todo un proceso político. Luego es una forma irrenunciable de lucha.

Y es que Javier Ramos se muestra de la escuela de Trotsky cuando este decía que había que "abandonar todas esas tonterías cuáquero-católicas acerca de la santidad de la vida humana". La violencia, desde sus presupuestos ideológicos, es algo inevitable y en algunos casos deseable: "no hay probablemente un solo estado en el mundo cuya creación y existencia no esté directamente relacionada con sangre y violencia. La propia existencia del estado es, en términos marxistas, un paradigma de violencia y de opresión de unas clases sobre otras" (GARA, 21-5-2001). Prosigue: "y está en la naturaleza humana, como mamífero superior, la utilización de su propia inteligencia a favor exclusivo de sus propios intereses como especie. La violencia, para el ser humano, es un útil más de trabajo, una herramienta a usar según reporte ventajas o inconvenientes, sin más. No es, por tanto, un concepto moral, no está bien ni mal, simplemente es un útil o inútil para quien la ejerce". Resulta difícil encontrar una apología más explícita de la ley de la selva explicada en términos políticos, donde, además, el juicio moral, según Javier Ramos, no tiene cabida.

La violencia es un elemento más del esquema marxista-revolucionario del MLNV y, por tanto, no puede ser objeto de moralización, sino que se tiene que juzgar desde la lógica del perjuicio o beneficio que ocasiona a su propia causa política. La coherencia aquí de las declaraciones de los miembros de EHAK es contundente y está, también en un tema tan espinoso, en perfecta sintonía con la ortodoxia del MLNV.

 

La renovada convergencia situacional: hay que derribar al PNV

A nadie se le puede escapar que la irrupción de EHAK en el escenario político vasco puede tener consecuencias decisivas en la formación de mayorías de cara al próximo Gobierno Vasco y la elección de un nuevo lehendakari. Y su irrupción perjudica sobre todo la opción de Ibarretxe de conseguir una mayoría suficiente con el actual tripartito EA-PNV-EB. Son los partidos estatalistas, y parece que sobre todo el PSOE y Patxi Lopez, los posibles beneficiarios políticos de este nuevo actor político.

Las opiniones del promotor legal de EHAK, Javier Ramos, son contundentes, en el sentido del desprecio a Ibarretxe y a su propuesta de plan de gobierno. Califica a Ibarretxe, como "el chamán de doble lengua, sumisa y lacayuna ante la bestia fascista y prepotente y achulada cuando reprime sin rechistar a su propio pueblo, siguiendo fielmente las instrucciones del imperio, ofrece la hedionda receta de siempre, cuya máxima aspiración consiste en el... "derecho a ser consultados" (GARA, 16-8-2002). Y dice sobre el Plan Ibarretxe: "es en realidad una pura reedición de un estatuto de autonomía con algunas transferencias más y, sobre todo, un mecanismo que impida el incumplimiento unilateral del Estado; un texto, en definitiva, que entronque con la romántica idea de pacto entre iguales" (GARA, 20-10-2002); y "la propuesta que se nos ofrece no es otra cosa que el contrato de adhesión que impone un banco: si no firmas la hipoteca española, no hay piso ni solar donde edificar la "nacionalidad vasca".

Eso no significa que tanto el MLNV como el PSOE se hayan tenido que mover al ritmo del proceso político desencadenado por el Plan de Gobierno y hayan tenido que entrar en algunos de sus contenidos. Como ejemplo de ello tenemos a Zapatero, prometiendo que si los socialistas acceden al poder en Euskadi dentro de dos años habrá un referéndum, y la respuesta de Arnaldo Otegi, alegrándose de esta declaración, afirmando que es bueno que "al final, todo el mundo entienda que va a haber que hacer una consulta". "Nosotros estamos convencidos de que si Zapatero es sensato, sabrá que al final habrá un referendum y que habrá que consultarle a Euskal Herria". El tema del cambio político de Euskadi es interpretado, así, desde perspectivas diferentes que tratan de cubrir y desplazar el espacio ocupado por Ibarretxe y su propuesta de gobierno. Y el primer espacio del que este debe de ser desalojado es el propio Gobierno Vasco. Por ello exclama con alegría un artículo del suplemento de GARA Xirika: "los frutos de la ilegalización no caerán ahora en el campo de EAJ". Esta es una de las razones de ser de EHAK, además de la de otorgar a Batasuna representación política y darle una victoria en la lucha por conseguir la legalidad –una legalidad, para más señas, totalmente efectiva y que no compromete a Batasuna.

Haciendo un paralelismo y una analogía entre el "patria o muerte" de Fidel Castro, y el "aberria ala hil" de ETA, Javier Ramos afirma que "es perfectamente posible y plausible defender la identidad histórica, cultural y lingüística de un pueblo pongamos que el vasco sin ser por ello nacionalista"(GARA 27-12-2003). Es el caso de EHAK, es el caso del MLNV (que nunca se ha definido como nacionalista), es el caso de un movimiento que haciendo bandera de los sufrimientos del pueblo vasco durante el franquismo y la primera transición pretende instrumentalizar "la identidad histórica, cultural y lingüística de un pueblo" como el vasco y poner todo ese caudal al servicio de una estrategia de desestabilización y ruptura revolucionaria en Euskadi. Y también plantea que "el problema vasco (...) no es, como se sabe, sino el problema español" (GARA, 16-1-2005). Y lo dice desde la perspectiva de que la política de Euskadi condiciona a España y condiciona a Europa, en el sentido de que la lucha por la liberación nacional de Euskadi no es más que manifestación de una lucha global en contra del sistema capitalista mundial. Recordemos la declaración de KAS de 1992, el núcleo dirigente del MLNV: "nuestra práctica está inmersa, esencialmente, en la lucha mundial de la humanidad contra el Capital (...) NOS ENCONTRAMOS ABOCADOS A ESCOGER ENTRE COMUNISMO O CAOS".

Recordemos que en el debate acerca del proceso de Batasuna, en 2000-2001, los actuales miembros de EHAK, los actuales miembros de Aralar o los actuales miembros de Batasuna, nunca pusieron en cuestión los contenidos estratégicos e ideológicos globales del MLNV, ateniéndose a ese criterio marxista por excelencia que es el primado de la práctica. De esta manera cogieron diferentes caminos. Esa práctica, entendida desde la misma perspectiva revolucionaria marxista, ha unido ahora a EHAK y Batasuna en el objetivo común de utilizar la causa nacional vasca al servicio de su revolución.

Imanol Lizarralde