Artxibo rtf
(33 - 2004ko Azaroa)

ISLAMISMO REVOLUCIONARIO: (I)

Introducción

 

Domingo 1 de Agosto, ¡vacaciones!. Leo en el periódico El País un artículo sobre el conflicto judío-palestino titulado "El futuro se decide en Gaza" en el que el periodista Jorge Marirrodriga trata de lo que puede pasar entre los palestinos el día después de la anunciada retirada del ejército israelí, así como de la paulatina pérdida de confianza que sufre la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y del aumento de la influencia de los movimientos islámicos como Hamas o Yihad. Pero dejando aparte esa lucha por el poder que se está dando en este momento y la que se dará en el futuro, me llama la atención no tanto que el autor del artículo incluya a los colaboradores de Arafat en el campo del pensamiento marxista, sino que afirme que "las direcciones de Hamas o Yihad no quieren saber nada de ideologías", y prosigue "y aquí es donde están ganando, de largo, la partida". Y es que según Marirrodriga, Marx sólo ofrece consignas, mientras que los islámicos trabajan en la creación de un sistema de salud, educación y alimentación, cosas absolutamente necesarias en una situación de precariedad como la palestina. Repitámoslo, los islámicos trabajando en faenas que compiten al Estado (léase ANP), y los del Estado (vuélvase a leer ANP) en sus trabajos de corruptelas varias. ¿Quién se merecerá la confianza del pueblo?. Facilón, ¿verdad?.

Mismo periódico y mismo día. Esta vez se trata de un largo artículo firmado por Ignacio Cembrero sobre el rey Mohamed VI de Marruecos y titulado "Los pasos del rey". En el mismo se trata de las acciones que se están impulsando desde la Corona para frenar el avance de los islamistas, así como de la cada vez mayor influencia de estos y de sus causas. El periodista nos dice que los islamistas se mueven como pez en el agua en los sitios en que impera la pobreza, creando (al igual que lo que decíamos de Palestina) asociaciones caritativas para paliar las carencias de la población. Además se dan algunos datos sobre la creciente "urbanización" de los marroquíes: en los años sesenta la población urbana suponía el 15%, ahora el 55% y para dentro de poco, no más de diez años, se espera que la población urbana marroquí alcance el 85% de la población total. Y como todos sabemos, estos acelerados movimientos migratorios internos generan bolsas de miseria y cinturones de chabolismo, que son y seguirán siendo objeto de especial atención por los islamistas, quienes ejercen el papel que corresponde al Estado (léase la Corona), y que por falta de tiempo (léase París la nuit, pues famosa es la debilidad del monarca por la ciudad de las luces) no lo hace. También se hace eco el autor de la opinión del diario L’Economiste que afirma que "mientras los partidos políticos clásicos buscan conquistar el poder, los islamistas se dedican a conquistar la sociedad", así como de lo que dice el instituto americano Pew Research Center al poner de relieve que "el Marruecos del siglo XXI es islamista, moderado en su mayoría y algo más radical en una franja pequeña, pero activa". Por último el periodista nos cita a una tal Laura Feliu para ponernos sobre aviso de que la domesticación de los movimientos islamistas "sólo será posible con la construcción de un sistema democrático para todos".

Otra vez mismo periódico y mismo día (hay que ver lo que da de sí este tema), Georgina Higueras escribe un artículo titulado "Irak se islamiza día a día" en el que también se hace hincapié en el hecho de que las lamentables condiciones actuales en que vive la población (falta de electricidad, escasez en el suministro de agua potable, sectores enteros expulsados del sistema por su relación con el antiguo régimen, paro, falta de perspectivas, miseria, …) constituyen un extraordinario medio ambiente para la penetración del islamismo, tanto shií como sunní. Pero la cita más interesante del artículo es la atribuida al coronel iraquí Mayid al Shammeri, actual jefe de ingenieros del equipo de reconstrucción de la Coalición, quien dice: "Muchos de los atentados que ahora ocurren preparan la gran batalla por el futuro de Irak, que se librará en el plano ideológico, entre laicos y religiosos".

Domingo 8 de Agosto. El suplemento de El Diario Vasco (El Semanal) nos deleita con una entrevista a un tal Tariq Ramadan, suizo, pensador y profesor de Ciencias Islámicas en varias universidades europeas y calificado como el nuevo Martín Lutero del Islam. Aboga por una nueva forma de leer los textos sagrados y pregona que aunque política y religión islámicas nacen de las mismas fuentes, las metodologías a utilizar en ambas son diferentes, y que para preservar el mensaje de la religión es conveniente separarla de la política y de las finanzas. Hace un llamamiento a aborrecer cualquier dictadura, venga de donde venga. Reclama el ejercicio de la auto-responsabilidad en perjuicio del victimismo y niega que las creencias del Islam estén en oposición a los cuatro principios democráticos: imperio de la ley, igualdad ciudadana, sufragio universal y responsabilidad política. Pero lo sustancial de la entrevista se esconde en la opinión que presenta respecto a Bin Laden y su red: "No creo que los que apoyan a Bin Laden formen una escuela de pensamiento, como a veces se les intenta mostrar. Son grupos, una minoría". Bueno, que sean una minoría no les exime de pensar, de tener ideas coherentes y directoras de sus acciones, aunque estas sean execrables. Pero lo más asombroso es que nuestro amigo Tariq Ramadan es, ni más ni menos que nieto del famosísimo pensador y activista egipcio Hassan al-Banna, fundador de los Hermanos Musulmanes, y uno de los referentes ideológicos del actual islamismo radical, del islamismo revolucionario del que Al Qaeda es parte integrante. Y para hacernos una idea, veamos una muestra de lo que pensaba el abuelo: "El Islam es ideología y fé, patria y nacionalidad, religión y Estado, espíritu y acción, libro y espada".

En el número 27 de la revista Cita Internacional se publica una entrevista a Mohamed Sahbi Basly, embajador de Túnez en España quien ante la situación generada por el incremento de los conflictos y el consiguiente debilitamiento de la convivencia a nivel internacional declara que "la carencia de educación es, en efecto, el principal freno del desarrollo y la razón principal que permite el surgimiento de corrientes extremistas y fundamentalistas ...". Pero al señor embajador se le olvida comentar que, por ejemplo, el nivel socioeconómico de cinco de los más grandes pensadores islamistas era o es muy superior a la media de sus respectivas sociedades. Y es que el egipcio Hassan al-Banna (1906-1949) era profesor, igual que el también egipcio Sayyid Qutb (1906-1966) quien, por cierto, estudió filosofía en Fancia y residió durante dos años en los EEUU . El paquistaní Abu Ala Mawdudi (1903-1979) era periodista, el iraní Ruhollah Jomeini (1900-1989) un afamadísimo teólogo del shiismo, y el sudanés Hassan al-Turabi, está diplomado en Oxford y en la Sorbona. También se le olvida al mismo embajador citar a los activistas como el archifamoso saudí Osama bin Laden que es ingeniero y multimillonario, o al egipcio Ayman al-Zawahiri, médico y mano derecha de Osama, o al también egipcio Mohamed Atta, hijo de un prestigioso abogado cairota, y estudiante en la Universidad de El Cairo, así como también en la Universidad de Hamburgo, donde se graduó en Planificación Urbana. No parece que sea la carencia de educación el motivo principal del pensamiento y actuación de los aquí citados. No, ni mucho menos.

Y es que, cuantos más periódicos leo, menos me aclaro. Cada vez más nubes y menos luz. Además, la lectura del artículo firmado por Lander Solaguren en el último número de Goiz-Argi y titulado "John Gray. Al Qaeda y lo que significa ser moderno" me ha producido un cosquilleo mental que ha llegado a su clímax cuando escribe lo siguiente: "es también reseñable, porque casi nadie lo dice, las conversiones al Islam de personajes tan distintos en sus funciones y de ideología análoga como son el terrorista Carlos, el ex teórico del PC francés Roger Garaudy y, aquí mismo en Euskadi, algunos dirigentes y miembros del MLNV, compatibilizando el marxismo-leninismo con el islamismo". No me dirán que no les produce morbo hurgar en estas "santas alianzas". Y como todo viaje no comienza sin un primer paso, consideren este artículo como tal y acompáñenme en esta larga y, seguro, fructífera andadura.

 

Manu Manzisidor

(G-A 33)