Artxibo rtf
(28 - 2003ko Ekaina)

LA TRICOLOR

1.- En la primera página del Correo Español del día 26 de Mayo se puede leer lo siguiente: "Otegi adjudica a AuB más de 150.000 votos y califica de "éxito" el resultado electoral. El PP presume de recoger la confianza de los votantes tras "meses difíciles". El PSOE considera cumplidos sus objetivos al ser el partido más votado. UPN consolida su hegemonía en Navarra. PNV-EA avanzan posiciones. ...". Ante esto, uno se pregunta si hay, acaso, día de mayor felicidad que la inmediata a unas elecciones. Todos felices, todos contentos. Evidentemente, unos más que otros, pero este pequeño detalle ¡qué más da", pues aún queda la edición del martes 27 para seguir "profundizando" en las alegrías colectivas. ¿Y después, qué?, se preguntarán Uds. Pues, la realidad cotidiana, la de todos los días, la que coloca a cada cual en su sitio. Y es, bajo esta perspectiva, que me atrevo a escribir algo que se parezca a un análisis de la evolución del voto vasco en sus citas (siete en total) para la elección de sus Juntas Generales. Síganme, si son tan amables.

En primer lugar, quisiera constatar que el censo de los cuatro territorios históricos, o sea, la suma de las dos Comunidades Autónomas (Euskadi y Navarra) que más directamente están implicadas (¡qué remedio!) en lo se ha dado en llamar "problema vasco" no llega al 7% del total del censo estatal. ¿Ni el 7%?, ¡qué pequeños!. Pero ¡qué importantes!. No ha habido en toda la piel de toro ningún mitin que haya dejado de lado a ese 7%. ¡Y eso que eran las elecciones municipales!. Y es que, para peatonalizar el centro del municipio, o aumentar el número de viviendas de protección oficial (VPO), o mejorar los conductos del agua, ... es necesario, sin lugar a dudas, resolver de una vez el arazo o problema vasco. Aunque bien mirado, ¿qué sería de los futuros mítines sin arazo?, ¿de qué hablaríamos?, ¿de los humos?, ¿del ruido?, ¿del paro?, ¿de la falta de agua?, ¡puaff, qué asco!. Con lo bonito que es hablar del arazo.

2.- En segundo lugar, me gustaría ofrecerles una perspectiva distinta de lo políticamente correcto. Si Ud lee cualquier publicación estándar de vocación mayoritaria (Goiz-Argi no lo es, me temo), o ve cualquier canal televisivo, sabrá que en la Comunidad Autónoma Vasca (y es que en Navarra lo tenemos chupao) se libra una batalla (o guerra, más bien) entre las fuerzas soberanistas (de nacionalismo excluyente, violento y xenófobo) y los defensores del Estatuto, de la Constitución y de la inseparable unión de España. Los representantes soberanistas serían ETA y su nuevo brazo político, el PNV, ayudado éste por EA. Los estatutistas o constitucionalistas (que así se autoproclaman) estarían representados por los partidos "responsables", es decir, el PP y el PSOE. Y es que esos comunistas de IU no son de fiar y se venden al mejor postor. Por su parte, los soberanistas nos quieren vender la burra de que existen dos visiones de la jugada: la de los españolistas, y la de los abertzales (que quiere decir, patriota vasco). Pero no hay dos sin tres, y es aquí cuando me sublevo ante las dos versiones para añadir una tercera que supere a las otras dos, y que dice: tres son las ideologías (en clave nación) que agrupan (y separan) a las distintas siglas que compiten por el voto vasco:

1.- Los españolistas o Nacionalistas Españoles (defensores de la inquebrantable unidad de España, así como de ella como única nación): PP, UPN, Unidad Alavesa, CDN, PSOE, ...

2.- Los Nacionalistas Vascos (defensores de un Pueblo Vasco con poder de decisión): PNV y EA

3.- Los Internacionalistas (cuya ideología comunista les lleva a enfocar el problema nacional con un óptica propia: contra nacionalismo, internacionalismo): la Izquierda Abertzale (Aralar incluido), Zutik, Batzarre, IU, ...

Los primeros proclaman: España es una nación. Los segundos: Euzkadi es una nación. Y los terceros piensan: la agudización del conflicto entre nacionalistas (entre putos burgueses, para entendernos) es un asunto deseable y necesario para la buena marcha en el camino hacia la revolución socialista, hacia la transformación. Y, miren por dónde que ¡nación rima con revolución!

¿Pero qué majaderías está diciendo Ud? Nombres tan vascos como Aralar, Batzarre, Zutik, ... ¿acaso no son nacionalistas?, ¿y qué me dice de la Izquierda Abertzale? ¿no lo dice incluso su nombre?. ¡Pues no!. Abertzale significa patriota, no nacionalista. Un nacionalista siempre es abertzale, pero un abertzale no tiene porqué ser un nacionalista, por lo menos en el sentido tradicional de nacionalista. De hecho, y esto ya es viejo, fue el camarada Mao quien escribió allá por Octubre de 1938 esta pequeña joya titulada Patriotismo e Internacionalismo y que dice así: "¿Puede un comunista, que es internacionalista, ser al mismo tiempo patriota? Sostenemos que no sólo puede, sino que debe serlo. El contenido concreto del patriotismo es determinado por las condiciones históricas. Existe el "patriotismo" de los agresores japoneses y de Hitler, y existe nuestro patriotismo. Los comunistas deben oponerse resueltamente al "patriotismo" de los agresores japoneses y de Hitler. Los comunistas japoneses y alemanes son derrotistas respecto a las guerras sostenidas por sus países. Responde a los intereses de los pueblos del Japón y Alemania hacer todo lo posible porque fracasen las guerras de los agresores japoneses y de Hitler, y cuanto más completa sea la derrota, tanto mejor. Esto es lo que los comunistas japoneses y alemanes deben hacer y, en efecto, están haciendo. Todo ello se explica porque las guerras desatadas por los agresores japoneses y por Hitler perjudican no sólo a otros pueblos, sino también a los pueblos de sus propios países. El caso de China es distinto, porque ella es víctima de la agresión. Por consiguiente, los comunistas chinos debemos combinar el patriotismo con el internacionalismo. Somos a la vez internacionalistas y patriotas, y nuestra consigna es "Luchar contra el agresor en defensa de la patria". Para nosotros el derrotismo es un crimen, y pugnar por la victoria en la Guerra de Resistencia, un deber ineludible. Pues únicamente luchando en defensa de la patria podremos derrotar a los agresores y lograr la liberación nacional, y sólo logrando la liberación nacional será posible que el proletariado y todo el pueblo trabajador conquisten su propia emancipación. La victoria de China y la derrota de los imperialistas que la invaden constituirán una ayuda para los pueblos de los demás países. De ahí que, en las guerras de liberación nacional, el patriotismo sea la aplicación del internacionalismo". ¿Qué les decía yo?. Por cierto, pregunta de examen: ¿qué papel están jugando los comunistas del bando dominante, o sea, los del PCE, o sea, los de IU? ¿Y los comunistas del bando dominado, o sea, el MLNV, Aralar, Zutik, Batzarre, LAB, Elkarri, …?

Pues nada, por si las cosas no habían quedado lo suficientemente claras, el mes siguiente del mismo año del siglo pasado (qué fuerte suena ¿verdad?), o sea, en Noviembre de 1938, el escritor compulsivo que era Mao "empuñó" otra vez la pluma para escribir lo que sigue en un artículo titulado Identidad entre la lucha nacional y la lucha de clases: "Sostener una larga guerra por medio de una cooperación a largo plazo, en otras palabras, subordinar la lucha de clases a la actual lucha nacional de resistencia al Japón, es el principio fundamental del frente único. Ateniéndose a este principio, hay que mantener el carácter independiente de los partidos y de las clases y mantener su independencia y autodecisión dentro del frente único; no se deben sacrificar los derechos esenciales de los partidos y de las clases en aras de la cooperación y la unidad, sino por el contrario, defenderlos resueltamente dentro de ciertos límites: sólo así puede promoverse la cooperación, sólo así ésta puede existir en realidad. De otro modo, la cooperación se convertiría en una amalgama, y el frente único inevitablemente sería sacrificado. En una lucha de carácter nacional, la lucha de clases toma la forma de lucha nacional, lo que manifiesta la identidad de las dos luchas. Por un lado, las exigencias políticas y económicas de las diversas clases, durante un determinado período histórico, son admisibles en la medida en que no rompan la cooperación; por el otro, toda exigencia de la lucha de clases debe partir de la necesidad de la lucha nacional (de la resistencia al Japón). Así se establece la identidad entre la unidad y la independencia en el frente único, y la identidad entre la lucha nacional y la lucha de clases". Vamos, que el que lucha contra Madrid lucha contra quienes detentan el poder en Madrid. ¿Y quiénes tienen en su mano el poder? Pues quiénes van a ser, pues los capitalistas. Y es que ¡no te enteras, Contreras!. Por lo tanto, reivindicar a Madrid, enfadarse con los de Madrid (no los confundamos con los madrileños), ningunear a Madrid, es ir contra el capitalismo, pues el capitalismo es quien tiene el poder en Madrid. ¿Ven Uds cómo se puede compaginar la lucha de clases con la lucha por los derechos de los vascos?. Y nosotros pensando que lo hacían porque eran nacionalistas. Ya, ya. Y si no vean y lean esta última reflexión de mao escrita en Diciembre de 1939, bajo el título En memoria de Norman Bethune: El leninismo enseña que la revolución mundial sólo puede triunfar si el proletariado de los países capitalistas apoya la lucha liberadora de los pueblos coloniales y semicoloniales, y si el proletariado de las colonias y semicolonias apoya la lucha liberadora del proletariado de los países capitalistas. El camarada Bethune puso en práctica esta línea leninista. Los comunistas chinos también debemos atenernos a ella en nuestra práctica. Debemos unirnos con el proletariado de todos los países capitalistas, con el proletariado del Japón, Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Italia y demás países capitalistas; sólo así se podrá derrocar al imperialismo y alcanzar la liberación de nuestra nación y nuestro pueblo y de las otras naciones y pueblos del mundo. Este es nuestro internacionalismo, el internacionalismo que oponemos al nacionalismo y al patriotismo estrechos. Que ¿cómo?, ¿que a mí me ha llamado estrecho?, ¡estrecho será tu padre!, es lo que habrá pensado alguno de Uds al leer esta cita. Pero no se me alteren y sigan leyendo.

Ya con la cabeza fría podemos vislumbrar que Mao distinguía entre el nacionalismo y el patriotismo estrechos, con el (se supone) nacionalismo y el patriotismo anchos. Tan anchos que un comunista del país dominado tiene la obligación de ser internacionalista y patriota ancho a la vez. Y aquí no acaba la historia, pues también ha de ser internacionalista y nacionalista ancho a la vez. Y nacionalista ancho es lo contrario del nacionalista estrecho. Y es que el nacionalismo ancho es el nacionalismo revolucionario mientras que el nacionalismo estrecho es el nacionalismo burgués. Y aunque parezca que para un comunista todo lo que sea burgués es malo a rabiar, viene Lenin, allá por 1914 y en su obra Sobre el Derecho de las naciones a la autodeterminación y en el capítulo titulado El "Practicismo" en la cuestión nacional dice lo siguiente: "En todo nacionalismo burgués de una nación oprimida hay un contenido democrático general contra la opresión, y a este contenido le prestamos un apoyo incondicional, apartando rigurosamente la tendencia al exclusivismo nacional, luchando contra la tendencia del burgués polaco a oprimir al hebreo,…". Que es exactamente lo que hemos dicho antes y que podemos resumir en la siguiente frase: luchar ahora contra Madrid es luchar contra el capitalismo. Que el PNV y EA se enfrentan a Madrid, pues nosotros, comunistas, les apoyaremos, ya que su lucha es aprovechable (si somos capaces) para nuestro objetivo anti-capitalista. Esta es la voluntad del comunista, en nada comparable a la voluntad del nacionalista vasco.

Todo este asunto de la identidad de las dos luchas ha dado mucho que hablar en el movimiento comunista. No todo el mundo lo comprendió de la misma manera. Las escisiones en ETA que dieron lugar a LKI (trotskistas) y al EMK fueron fruto, en buena parte, de la no comprensión por los escindidos (o expulsados) de la identidad de las dos luchas, al primar la lucha de clases sobre la lucha nacional. Y esto no es de extrañar, pues incluso el embrión de lo que fue HASI (partido líder fundamental en la creación de HB) tuvo en uno de sus congresos (hace casi mil años) una viva discusión sobre la conveniencia de autodefinirse como hertzales (herri zalea=quien lucha por el pueblo) o como abertzales (aberri zalea=quien lucha por la patria), tal era el rechazo (por burgués) que la palabra "aberri" suscitaba en muchos de ellos.

3.- Después de esta pequeña toma de contacto, quiero recomendarles vivamente la lectura del magnífico dossier que, con el título ¿Qué es el MLNV?, ha escrito Imanol Lizarralde y publicado en Goiz-Argi en varias entregas. Es de lo más valioso y mejorcito que Uds. podrán leer. No se lo pierdan. Además, ¡es gratis!.

Ya me está costando llegar al análisis de los resultados electorales del pasado mes. Y con un pequeño empujoncito, ¡ahí vamos!. Primeramente, constatar las dos distintas realidades que viven hoy en día los tres territorios históricos, agrupados en lo que denominamos Euskadi, y Navarra. Dos mundos tan dispares que merecen análisis separados. Pero yo voy a adentrarme únicamente en uno de ellos, el de Euskadi. Quiero hacer notar, también, que los datos elegidos han sido los correspondientes a las Juntas Generales y que se ha tenido en cuenta el incremento de los nulos. Pues bien, siguiendo la pauta que les he comentado al comienzo de este artículo, puede verse fácilmente que los NACIONALISTAS VASCOS han recogido un 42% de los votos claramente asignables a las tres grandes corrientes, que los NACIONALISTAS ESPAÑOLES lo han hecho en un 38% y que los IINTERNACIONALISTAS, por su parte, han conseguido un 20% (contando los nulos que han retenido). Por lo tanto, y en una visión estática, triunfo de los NV.

Pero todos sabemos que estas elecciones han tenido una "originalidad" que hace que el recuento de votos y su asignación no sea la tradicional: la existencia de un voto nulo asignable a una de las tres partes. Pues bien, y según mis cálculos, los nacionalistas anchos han ejercido un poder de retención del 55% sobre los votos que les hubieran correspondido (cuestión de proyección y tendencia). ¿Y el resto?. Pues un 16% para Aralar, un 21% para Izquierda Unida, y un 8% para la coalición PNV-EA. Lo de Aralar, normal, ya que al fin y al cabo, siempre han sido votos batusis. Lo de Izquierda Unida, normal, pues su irregular trayectoria está marcada por agudas subidas en paralelo a las crisis sufridas por los patriotas anchos, (desaparición de Euskadiko Ezkerra, ilegalización de Batasuna, imposibilidad de AuB …), aunque Madrazo se obstine en negarlo. Pero ¿cómo negar tal trasvase cuando Euskadi es el único lugar de todo el estado español, junto a Córdoba (la muerte de dos corresponsales de guerra en Irak, de los cuales uno de ellos resultó ser el hijo de Julio Anguita, ex-coordinador de IU y ex-alcalde de esta ciudad, capitalizó los votos del "no a la guerra" hacia la candidatura de Rosa Aguilar), en el que triunfa IU? ¿O cómo explicar que en Zarautz, los votos de IU hayan pasado de 200 en 1999 a 717 en las últimas? ¿Y en Arrasate, de 841 a 1438? ¿Y en Hernani, de 437 a 958?. Unos coeficientes multiplicadores de 3,6 o de 1,7 o de 2,2 son realmente sorprendentes ¡para los que quieran sorprenderse!. ¿Y el 8% que ha ido a los NACIONALISTAS VASCOS? Pues lo normal, siempre hay gente que está en la frontera y que no le gusta votar perdedor. Y si el 100% menos el 8% es el 92% restante, ¿qué me dicen de su comportamiento? Nacido de los INTERNACIONALISTAS, se mantiene fiel a su familia ideológica.

Hay que hacer notar que la abstención del 29% ha sido la más baja de las siete citas a Juntas Generales habidas desde 1979, cuya media era de un 36%. ¡Vaya participación!. Por su parte, el promedio de las 6 citas anteriores nos da una adjudicación histórica de los votos del 40% para los NACIONALISTAS VASCOS, del 33% para los NACIONALISTAS ESPAÑOLES y del 28% para los INTERNACIONALISTAS. Si a la proporción adjudicada este mayo restamos este promedio de las últimas 6 citas, nos topamos con que los NACIONALISTAS VASCOS han ganado 2 puntos, los NACIONALISTAS ESPAÑOLES suman 5 puntos más y los INTERNACIONALISTAS, 7 puntos menos. Esta visión de la jugada posiblemente tenga unos colores distintos a los que nos venden en los distintos medios, pero la cuestión es que nuestra bandera tricolor es cada vez más verde, cada vez más amarilla, y cada vez menos roja. La progresión a la baja de los INTERNACIONALISTAS (rojo) ha sido continua (desde un 36% del año 1979 hasta un 20% actual), ¡16 puntos menos! , lo mismo que la subida impetuosa de los NACIONALISTAS ESPAÑOLES (amarillo) desde un 26% en 1979 a un 38% actual, ¡ni más ni menos que 12 puntos!. Y qué decir de los NACIONALISTAS VASCOS, que pasan de un 38% en 1979 a un 42% actual, 4 puntitos de diferencia, y demostrando ser los más estables.

Y, ¿qué deducimos de todo esto? ¿cómo es posible este aumento del color amarillo en nuestra verdísima tierra?. Alguno de Uds. podrá decir que lo de los Internacionalistas es normal, que ahora la gente pasa de comunismos y reniega de la violencia y que, por lo tanto, ¡les está bien merecido! Por cierto, ¿sabían Uds. que los comunistas ya no se llaman así, y que tampoco se llaman revolucionarios? ¿y cómo se llaman?, pues se autodenominan transformadores. La Izquierda transformadora, nuevo look. Por cierto, ¿se dan Uds. cuenta de que la desaparición de EE dió paso a un debilitamiento porcentual de los INTERNACIONALISTAS, para fortalecer a los NACIONALISTAS ESPAÑOLES? ¿Casualidad? ¿Acaso un nacionalismo-patriotismo demasiado ancho?

Pero volviendo a la pregunta, ¿en qué escuela de alpinismo han aprendido los NACIONALISTAS ESPAÑOLES?. Y la respuesta es: Lizarra-Garazi. En el año 1999 los NACIONALISTAS ESPAÑOLES subieron 4 puntos sobre los resultados de 1995, pasando del 35% al 39% y han logrado mantenerse (con una ligera bajada de 1 punto) en estos comicios. Por su parte, los INTERNACIONALISTAS subieron en 1999 dos puntos con respecto a 1995, pasando del 23% al 25%. Y, por último, los NACIONALISTAS VASCOS bajaron ni más ni menos que 6 puntos (todo lo que habían ganado los otros dos colores, el amarillo y el rojo) pasando del 42% del 1995 al 36% de 1999. Y con estos datos se me ocurren una serie de reflexiones:

  • Que los nacionalistas vascos han ganado el espacio perdido. 42% en 1995, debacle de 6 puntos en 1999, recuperación de los mismos 6 puntos en 2003.
  • Que Lizarra-Garazi ha sido una de las mayores meteduras de pata de los NACIONALISTAS VASCOS.
  • Que es muy importante aprender. Y que si hay que ir a la escuela, ¡pues se va!. Veamos, chaval: ¿qué es un frente único? ¿y un frente unido? ¿quiénes los manejan? ¿quiénes los teorizan? ¿existen en Euskadi?. ¡Apréndalo leyendo Goiz-Argi!.
  • Que si los NACIONALISTAS VASCOS piensan que ahora que han recuperado los votos propios perdidos deben ganarse ese 55% de los votos que hubieran correspondido, previsiblemente, a EH o como se llamen, y que han sido retenidos en los votos nulos, estaremos ante el peligro de que vuelvan a meter la pata hasta el fondo.
  • Que si los dirigentes NACIONALISTAS VASCOS piensan defenderse de la coalición NACIONALISTAS ESPAÑOLES apoyándose en los INTERNACIONALISTAS, ¡iremos de cráneo!.
  • Que mientras los NACIONALISTAS VASCOS no hagan una autocrítica ante su falta de liderazgo en el Pacto de Ajuria-Enea (aún no lo he visto, y miren si ha pasado tiempo) y analicen la oportunidad que perdieron de tener la iniciativa, los riesgos de meter la pata no habrán desaparecido.
  • Que en los tres espacios ideológicos hay tonalidades más fuertes y más suaves.
  • Que combinar sabiamente los colores y las tonalidades es fundamental para un ambiente armonioso.
  • Que los comunistas, los socialistas revolucionarios (como se autodenomina ETA), los actuales transformadores, pecan, tanto la teoría como la práctica, de totalitarios, con toda la carga de su significado, ¿o no?.
  • Que hay que ver lo ancho que puede ser el nacionalismo de un Internacionalista.
  • Que con los anchos y totalitarios, ¡ni a heredar!.
  • Que el rojo y el amarillo chillones pegan al ojo.
  • Que sin Sabino Arana el verde no formaría parte de nuestra tricolor.
  • Que …

 

Manu Manzisidor