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CÓMO LLEGAR A SER UN POLITICO RELEVANTE

(14 - 2001ko Martxoa)

Desde hace ya algún tiempo, el Gobierno Vasco está emitiendo en televisión un anuncio sobre la escuela pública vasca con motivo de la matrículación para la enseñanza. En este anuncio se ven 4 fragmentos o ideas:

  1. El mismo adolescente con cara seria, vestido con el mismo uniforme repetido a lo largo de la fila.
  2. La misma adolescente con cara seria, vestida con el mismo uniforme repetida a lo largo de la fila.
  3. Los chicos y chicas juntos pero separados por un muro y con semblante serio y triste.
  4. Los chicos y las chicas juntos, ya sin muro, distendidos y riendo.

A continuación una voz el off, formula una serie de cuestiones sobre el tipo de personas que necesita el Pueblo Vasco enlazándolo con el modelo de la escuela pública vasca que queremos, y mencionando el pluralismo, la integración, etc.

Viéndolo, y seguramente por los términos que se empleaban en el anuncio, comencé a preguntarme por el sistema educativo-instructivo que rige en el seno de los partidos políticos, y en concreto en el PNV. ¿Cómo debe ser internamente el funcionamiento de un Partido Político? ¿Cómo lo es en el caso concreto del PNV? ¿Qué tipo de miembros lo conforman? ¿Son uniformados como los del anuncio? ¿Son de los que cumplen "las directrices del colegio" sin cuestionarlas? ¿Quién determina y en base a qué criterios las directrices de "ese colegio"? ¿Es internamente el PNV un Partido plural, donde cabe la diversidad de pensamiento, y opinión?

Personalmente soy de la opinión de que los dirigentes del PNV han trabajado durante los últimos años por conseguir obtener un grupo de seguidores uniformado, reclutados por su debilidad de pensamiento y frágil autocrítica, que les permite el sostenimiento político de sus altos cargos en el Partido de manera atemporal y sin discusión, (no hay más que ver los años que llevan algunos en su cargo), camuflándolo, todo ello, bajo lo que denominan disciplina de partido.

No hay más que observar los resultados en los debates internos del PNV. No hay discusión ni cambio de impresiones. Es algo que el propio Joseba Egibar ha manifestado reiteradamente en más de una ocasión destacándolo como algo positivo cuando tal unidad no es más que reflejo de debilidad, inmadurez, inseguridad y miedo ante posibles movimientos internos que desestabilicen SU ORDEN. Son las mayorías propias de los regímenes políticos totalitarios sean de derechas o de izquierdas.

¿Por qué no puede haber mayorías absolutas o casi absolutas en los debates internos? Porque un debate interno, teóricamente, tiene como fin la afloración de los distintos pensamientos existentes en los integrantes del grupo, y es consustancial al ser humano la idiosincrasia. Semejante unidad de pensamiento sólo puede producirse como fruto de un adoctrinamiento o de una rígida disciplina de partido.

Según manifiestan los científicos, aunque se clonase a un humano, su clon no sería igual que el original. ¿Por qué? Porque somos fruto del binomio: genética + entorno. Es más. Tras el reciente descubrimiento del genoma humano, los científicos han afirmado que las diferencias entre todos los hombres radican más en los aspectos culturales y sociales que en los genéticos. Es decir, que si en el PNV el 99.99% de sus miembros conforman una unidad de pensamiento es porque adolecen de adoctrinamiento partidista. El 0.01% restante es el conformado por lo que la propia dirección del PNV denomina ¡MICHELÍN!

Para poder mantener esta unidad, la dirección del "colegio privado" del PNV filtra previamente a sus potenciales "alumnos". Este es, bajo mi punto de vista crítico-político, "el modelo escolar" que aplican en dicho "colegio".

Tienen establecidas, en primer lugar, una serie de fases. La primera consistiría en una fase preselectiva, constituída por diversas pruebas y exigencias de requisitos constitutivos del "alumno". Comencemos por los requisitos.

Requisitos POLÍTICOS:

  • Nacionalidad: VASCA por supuesto. A poder ser sin mezcla de raza, puro. ¡Nosotros somos diferentes! (Son palabras de Xabier Arzalluz)
  • Edad: se acepta a cualquiera que no está el horno para bollos.

Requisitos CULTURALES:

  • Como máximo: que sepa leer y escribir que es lo único que exige la legislación para dedicarse a la política o para ser miembro de un Tribunal del Jurado.
  • En cuanto a la religión: que haya recibido los Santos Sacramentos pertinentes según la edad: Bautismo, Comunión, Confirmación, Matrimonio o Sacerdocio. Si ha recibido los dos Sacramentos de Sacerdocio y Matrimonio, se le beneficiará con puntos para el ingreso en "este colegio." También se valorará el grado de hostilidad y enfrentamiento con el que terminó sus relaciones con el Vaticano. (¡Y es que aunque parezca que no, hay que ver cómo se curte la jeta en este tipo de lides! ¡Y lo apoltronados que resultan! ¡Y lo que les gusta que le relaman el trasero! Y por ende, ¡lo poco problemáticos que resultan a cambio de una poltrona!)

Requisitos INTELECTIVOS:

  • Es más que recomendable adolecer de idiocia. Definición que da la Real Academia Española (perdón) de la Lengua: Idiocia, trastorno caracterizado por una deficiencia muy profunda de las facultades mentales, congénita o adquirida en las primeras edades de la vida. Es decir, ser idiota. ¿Cómo se determina el grado de idiocia? Hay unos criterios de determinación de la patología muy bien definidos en el popular refranero español (perdón otra vez). Así por ejemplo, se dice que "el camino llega hasta la linde; mientras el camino para el idiota sigue." Y también que, "el dedo señala el camino. El idiota en lugar de seguir el camino, mira el dedo.

Si el individuo en cuestión sigue andando terminado el camino o se queda mirando al dedo de la estatua, es apto para la política según los criterios de este "colegio".

No es imprescindible haber nacido con idiocia. Afortunadamente es algo que se puede ir adquiriendo más tarde. Suele depender del empeño que pone uno mismo y de los maestros que tiene.

¿Por qué es recomendable adolecer de idiocia? Porque las mayorías absolutas, la veneración por los directivos, las afinidades en la ideología y la ausencia de problemas se logran con mayor éxito y facilidad.

Una vez cumplimentada la fase preselectiva, el seleccionado pasa a la fase de INSTRUCCIÓN donde se le enseña fundamentalmente y como idea principal dentro de la enseñanza, qué es la disciplina de partido. Se imparten para ello clases teóricas y prácticas. Si uno es torpe en esta asignatura, no pasa de curso, se le relega a la última fila de la clase y si persiste puede ser expulsado. Si por un casual el alumno pasa la prueba copiando en el examen al de al lado sin ser descubierto, y llega posteriormente a manifestar indicios de indisciplinado se le tilda de MICHELÍN y puede padecer el desprecio de sus ex-compañeros.

En cuanto al aprendizaje de la Historia del Partido, sus orígenes, su razón de ser, el cómo hacer política, la ética de los políticos, la responsabilidad de sus actos, y cosas por el estilo, son asignaturas optativas dentro de los programas de enseñanza de los Partidos Políticos, y por tanto tienen carácter secundario, por lo que el "colegio" del PNV no los incluye dentro de su plan de oferta docente.

Una vez conclusa la fase instructiva, el alumno está preparado para la fase de PRÁCTICAS.

Las prácticas se asemejan a las que efectúan en las empresas los universitarios convencionales. Se pueden hacer prácticas en diversos ámbitos. Por ejemplo:

  • En los grupos representativos de estudiantes universitarios en las Universidades.
  • En los órganos internos de los partidos a nivel local.
  • Como representante popular en los Ayuntamientos, Diputaciones, Cortes Españoles (perdón de nuevo)…

Una vez terminadas las pertinentes prácticas y si el instruido demuestra que vale, se le licencia y se le busca puesto de trabajo. La relevancia del puesto se determina tras ver la evolución del instruido durante las prácticas y guarda una relación directamente proporcional a la cantidad de camino que se ha visto que anda el alumno una vez pasada la linde.

Fruto de este "sistema educativo y de procedimiento", hoy es el día en que nos encontramos con una cuadrilla de ineptos en puestos públicos electos. Un Partido Político por definición es una organización celular dentro del sistema de partidos democrático que rige en el estado español con una función de servicio a la ciudadanía. Paulatinamente durante estos últimos años, los Partidos Políticos, en general, se han ido viciando y desnaturalizando hasta perder su razón de ser. Y ha llegado el momento en que sobran este tipo de Partidos. O se renuevan, o desaparecerán aunque tengan 100 años de historia. El PNV no puede ni debe vivir de las rentas del pasado. Un pasado en el que contó con gente que creía y quería realmente estar al servicio de Euskadi. Una gente que trabajó para construir esta nación que poco a poco están destruyendo sus actuales dirigentes. El actual marco institucional vasco, es fiel reflejo de la ineptitud denunciada. Los distintos mandatarios del PNV en las distintas instituciones que regentan, no están sabiendo gobernar: no saben hacer política. Se limitan a gestionar los recursos. Y encima han sido víctimas políticas de una organización terrorista, ETA, que les ha engañado como pardillos. Es algo que el propio Xabier Arzalluz reconoció en la inauguración de un batzoki en Portugalete: Cuando su partido dialogó con ETA y HB hace dos años para lograr una solución al conflicto, pudo cometer un "error" y ser "Ingenuo" porque fueron "engañados". (DV. 12-2-2001)

Y lo que es más grave: los dirigentes y gobernantes nacionalistas han perdido el sentido cuando menos ético de la responsabilidad.

Es curioso que en el mundo de la política se carezca de una disciplina deontológica. No hay actualmente, un código ético que rija la actividad política. Y menos aún una posibilidad de exigencia de responsabilidad a los partidos políticos. Y esto personalmente me resulta muy curioso.

Mientras la responsabilidad de la administración del estado en el plano jurídico es cada vez más objetiva y distante de posibles culpabilidades o negligencias, bastando que el daño que produzca la misma sea consecuencia tanto del funcionamiento normal como anormal de sus servicios, los Partidos Políticos se sitúan en el extremo contrario, siendo imposible la reclamación de ningún tipo de responsabilidad por sus actuaciones.

Éticamente, los Partidos políticos deberían hacer una aplicación analógica de este supuesto, y responsabilizarse de sus actuaciones aunque éstas no hayan sido negligentes. Si los dirigentes y mandatarios del PNV, aún siendo totalmente diligentes y bienintencionados, no han sabido gobernar o han sido engañados, deben responsabilizarse por sus actos y las consecuencias derivadas de los mismos y dejar que otros ocupen sus puestos. ¿Por qué? Porque es la manera democrática de asumir la responsabilidad política. Estamos ante el ABC del sistema democrático.

Y aquí es donde aflora también la responsabilidad de las bases de los partidos. Los militantes deben exigir responsabilidad y diligencia en sus actos a sus dirigentes. Tienen derecho a que se depuren las responsabilidades, y a la vez constituye un deber en cuanto a su participación en la actividad política de base. La disciplina de partido no puede anteponerse nunca a la exigencia de responsabilidad. Si es así, ese partido no es demócrata, se diga lo que se diga y lo diga quién lo diga.

En el Diario Vasco de fecha 10 de febrero de 2001, INAXIO OLIVERI escribía un artículo en el que hablaba de una mínima ética de responsabilidad colectiva como solución de base para encontrar una salida a la situación de bloqueo en que vivimos. El Sr. OLIVERI debería de saber que estos mínimos exigibles lo son también en el foro interno de los partidos nacionalistas vascos. Y que para empezar a salir del bloqueo existente, tienen que regenerarse primeramente en el foro interno. Los actuales dirigentes nacionalistas son los mismos que han fallado con su apuesta por Lizarra y por Udalbiltza, y no pueden pretender abanderar un nuevo proyecto político. Su turno ha terminado, y si no lo entienden pagaremos las consecuencias con una radicalización y un frentismo social, dividiendo a la ciudadanía entre partidarios del PP y PSOE, y partidarios de los nacionalistas.

Está resultando bochornosa la actual escena política vasca. Los hechos acaecidos el pasado 16 de febrero en el parlamento vasco fueron fiel reflejo del no saber hacer de nuestros políticos. Están quemados. Se han desgastado. No es que no aporten nada nuevo al escenario político, es que se han convertido en un lastre para esta sociedad. Es vital que cambie el panorama político ¡YA! y el primer paso tiene que ser el cambio de gente dentro de la política. Necesitamos nuevos políticos con credibilidad ante la gente, honestos y preparados para afrontar unos años difíciles. Para ello contamos con un obstáculo cual es la "instrucción" que han venido impartiendo en sus respectivos "Colegios" los distintos Partidos políticos. Por ello, es urgente que se efectúe un cambio en el foro interno. Estoy convencida de que hay gente nacionalista preparada y adecuada en este país para dedicarse a la política eficazmente. Sólo espero que afloren; que se revelen contra esta situación y contra el actual sistema de producción de políticos.

Y los que en este momento se enfurezcan por verse reflejados en este escrito dentro del grupo de gente adoctrinada, idiota y servil, en un futuro alegarán como atenuantes, eximentes o causas de justificación tales circunstancias o similares, y se empeñarán vehementemente en demostrar su demencia senil. Y si no…¡Tiempo al tiempo! Y yo que lo vea.

Gentzane Iraola