Artxibo rtf
(18
- 2001ko Urria)

New York desde Euskadi: Nada nuevo en el horizonte:

El Revolucionarismo Fundamentalista Mundial: La Yihad y el MLNV.

"Hemos entrado en una guerra de sombras, como si el mundo

entero se hubiese convertido en un gigantesco País Vasco".

Alain Touraine en el rotativo Libération tras el

atentado del 11 de Septiembre.

Es sintomático de la situación de ignorancia política que vivimos en Euskadi que la única referencia que se haya hecho al asunto Ben Laden asociándolo con el MLNV haya tenido que provenir, no de Euskadi, sino de Francia. Evidentemente, para nosotros, en la no-situación que nos encontramos, el atentado contra Estados Unidos no tiene nada que ver con el terrorismo del MLNV. Miramos a los escombros de las Twin Towers y a los del Pentágono como si de algo totalmente ajeno a nosotros se refiriese. Y es que, preferimos seguir creyendo que por muy malos que sean los atentados del MLNV, poco o nada tienen que ver con lo sucedido hace unos días. Y así seguimos cada vez más obcecados en nuestra ignorancia respecto al fenómemo de lo que llamo el Revolucionarismo Fundamentalista Mundial y que podría denominarse de otros modos como la "Internacional Terrorista" (Michaël Prazan, en Libération, 14/9/01) o el "Comunismo sacerdotal" (Gilles Berheim, en Le Figaro, 15/9/01). En las siguienes líneas tratremos de dar argumentos que sirvan para equiparar la práctica y la estrategia política de este atentado con la guerra total y permanente -40 años!- que está llevando a cabo el MLNV, de tal manera que empecemos a comprender y a combatir inteligentemente lo que tenemos entre manos. Vayamos punto por punto.

  1. Mao Tse-Tung: el mollah Supremo del Revolucionarismo Mundial.

"Cuanto más mejore la situación política, más posibilidades habrá para continuar

la guerra con resolución. Recíprocamente, cuanto con mayor resolución sea llevada a cabo la guerra, más mejorará la situación política. De todas maneras, el rol

esencial aquí es la continuación resolutiva de la guerra."

(Mao Tse-Tung, en Sobre la guerra prolongada)

"Lo que realmente me asombra es que la gente se asombre ante estos atentados" decía el filósofo francés André Glucksmann, uno de los pocos pensadores occidentales que lleva décadas estudiando y denunciando el fenómeno totalitario-terrorista mundial, en una reciente entrevista en el periódico Le Figaro (14/9/01). (Su último libro, recientemente traducido al castellano La Tercera muerte de Dios (edit. Kairós) escrito el año pasado, trata de estudiar el destruccionismo revolucionarista del GIA argelino.) Ex-maoista en los años sesenta, cambió instantáneamente de rumbo el mismo día en que cayó en sus manos el testamento histórico del régimen estalinista escrito por Alexander Soljenitsyne, El Archipielago Gulag.

Desde entonces, no ha parado un sólo instante en querer hacernos ver que esto que ahora, y de repente, llamamos "hyper-terrorismo" o "pan-terrorismo" lleva dándose en Occidente como en Oriente desde hace mucho, muchísimo tiempo. Y nosotros deberíamos haberlo sabido hace tiempo, mejor que nadie. Y es que es, precisamente, en este contexto mundial donde hay que ubicar la práctica revolucionarista de los talibanes y del MLNV. Práctica ésta que fue perfectamente pensada, esquematizada y articulada por Mao Tse-Tung. Sus obras completas son en estos momentos, como llevan siéndolo durante muchas décadas, el lugar de encuentro de todos estos grupos pan-terroristas. Fue él quien anticipó la importancia que iba a adquirir -y ha adquirido- la lucha de guerrillas de los grupos de liberación nacional en todo el mundo. En este sentido, la "novedad" de los talibanes consiste en haber adaptado el concepto -y la práctica- maoísta de guerra total o popular al proceso de "mundialización" en el que participamos. Tendríamos una comprensión mucho más amplia del fenómeno que nos ocupa, tanto en Oriente Próximo, como en el Occidente aún más próximo -en la misma puerta de nuestra casa-, si nos parásemos a estudiar la base ideológica y estratégico-militar de Mao Tse-Tung. De hecho, ya se está empezando a hablar, sin saberlo, de los conceptos básicos del mollah chino, tales como que "esta será una guerra larga" que hace alusión al concepto de revolución y guerra permanente de Mao, se habla también de que los atentados de Nueva York "tienen un doble objetivo: uno nacional y otro internacional" (Alexande Adler, en sus repetidas intervenciones en las diferentes cadenas francesas tras "lo" sucedido en N.Y.) tal como lo explica Mao en su definición de que la guerra se tiene que dar en dos frentes -el internacional (primero Japón y una vez hecha la revolución el Imperialismo Americano) y el nacional (la guerra civil en China contra el gobierno de Chiang Kai-shek-), asimismo se empieza a hablar de que los talibanes amenazan con llevar su ofensiva en todos los frentes, teoría y terminología llevada ya a la práctica por Mao en China, y que está siendo llevada por el MLNV en Euskadi.

En resumidas cuentas, por muy extrañado que esté el lector ante el viaje hacia el pasado que estamos ofreciendo en estas líneas, consideramos que es necesario hacer una antropología del terrorismo mundial, de la misma manera que la izquierda divina se ha apurado en hacerlo en lo referente al pasado "oscuro" de los Estados Unidos. No paramos de leer sobre el "terrorismo" de estado practicado por los americanos en Hiroshima, Vietnam, en Irak…-┐quien se acuerda de la decisiva intervención de los USA en la Segunda Guerra Mundial, y más recientemente en la limpieza étnica que arrasó los países Bálticos, mientras nosotros, los grandes "humanistas" europeos, nos debatíamos sobre si era conveniente o no intervenir en los Balcanes?-. Mientras que por el otro lado, parece como si la práctica revolucionaria y sus atentados terroristas no tuviesen orígenes, no tuviesen un pasado, como si estuviésemos presenciando, en cada atentado, el primer y único atentado terrorista de la historia, como si esta práctica no obedeciese a ninguna lógica, a ninguna razón, como si se tratase -y he aquí la gran falacia revolucionaria tan bien utilizada por el MLNV- de "algo" espontáneo, incontrolado, no planificado, o en términos althousserianos, como si no tuviese ni sujeto ni objeto, que se traduce en términos vulgares, como un "algo" hecho por unos locos. ┐Cuántas veces no hemos oído, y seguiremos oyendo, estos irresponsables comentarios sobre lo que en realidad no es nada más ni menos que un organismo politico-militar perfectamente estructurado que tiene fines políticos bien definidos y que sa ajusta inmejorablemente a la confusión estratégica que todos estos movimientos revolucionaristas necesitan crear y propagar para su propia supervivencia? Una vez más, Mao lo dejó claro: "Conoce a tu enemigo, y haz que no te conozca…y vencerás". En nuestras manos está el que intentemos conocer la verdadera naturaleza política de todos estos atentados, y que aprendamos a aplicarnos el XI║ mandamiento preconizado por Glucksmann: "Nunca cerrar los ojos ante la inhumanidad violenta del siglo. Ya que golpea en Nueva York como en Kigali"…como en nuestros hogares, aquí en Euskadi.

 

  1. El doble objetivo de los atentados:

Ante todo, no estamos ante nada nuevo. El MLNV le llevó la delantera a Ben Laden y su grupo en el atentado de Hypercor. Y lo lleva haciendo, en estos momentos, aunque con una táctica, por llamarlo de alguna manera, de terrorismo "gradual", o de desgaste lento y más efectivo, y no por que se horroricen ante la muerte de civiles, sino por que en estos momentos su estrategia politico-militar no ha decidido todavía volver a tirar por esos derroteros. (Ya veremos qué lectura -y qué práctica- hace el MLNV de los atentados de N.Y.). Todos estos grupos revolucionaristas tienen como objetivo final la toma de poder de los estados en los que están asentados. Así, los talibanes pretenden hacerse con el poder absoluto en Afghanistan, Pakistán y en el norte de la India, en Cachemira, así como en Arabia Saudí, Emiratos Arabes…

"(respecto al objetivo político de los atentados de N.Y.) personalmente, no creo que los terroristas tengan la ilusión de poder reducir la potencia americana a la aniquilación. Sin embargo, se saben capaces de desestabilizar una situación política más vasta y tensa. A mi parecer, su verdadero objetivo es el de derribar los gobiernos moderados del Golfo, Arabia Saudí y los Emiratos en primer lugar. Los terroristas constituyen una clase dirigente de recambio que se propone conquistar el poder en la zona petrolera. Desde esta perspectiva, su acción puede ser considerada como una anticipación de las guerras del siglo XXI." (Entrevista realizada por el rotativo Libération al crítico marxista Eric Hobsbawn el 20 de Septiembre.)

En Euskadi, el MLNV pretende hacerse con el poder absoluto en Euskadi para implantar, mediante la revolución, lo que vendría a ser, si logran realizarlo, un estado "socialista identitario" como lo dice Arnaldo Otegi.(Señor Otegi, podría, si es tan amable, explicarnos en qué consiste -concretamente- el "socialismo identitario" que pretenden implantar?) Ahora bien, para llevar a cabo dicha toma de poder, es necesario llevar una lucha a dos bandos: una lucha nacional y otra internacional, o en términos de Mao, es necesario asignar, para derrocar, un enemigo de la contradicción fundamental y un enemigo de la contradicción principal. "…cuando la guerra se mezcla con la revolución, se dobla (se hace exterior y civil) y se universaliza."(A. Glucksmann en El País -Babelia- 22/9/01). Y, Justin Vaïsse en Libération (21/9/01): "Después del 11 de Septiembre (..) lo internacional y lo interno nunca han estado tan mezclados". En el caso talibán, y aquí me refiero al análisis político realizado por Alexandre Adler (director del semanal francés Courrier International) en los diferentes telediarios de Francia, el objetivo fundamental es el de atacar a lo que se conoce como el Imperialismo Americano, en cuanto a su naturaleza de máximo exponente del liberalismo-capitalismo occidental. En este sentido, asistimos, una vez más!, a otro intento por derrocar o mejor, desgastar y aniquilar (Mao) al país que simboliza la tradición occidental, en su vertiente liberalista, así como en su vertiente cristiana. En este sentido, el ataque contra los Estados Unidos, sí es un ataque contra todos los países occidentales. Sin embargo, es importante señalar que si bien se ha tratado de presentar este atentado en una variante religiosa, el Islam versus el Cristianismo, es demasiado evidente, para quien quiera verlo, que su naturaleza es esencialmente política. Así, la manipulación del supuesto carácter religioso de este ataque por parte de Ben Laden, obedece, en su dimensión revolucionaria, a la estrategia de crear el frente único más amplio posible para involucrar al mayor número de naciones islamistas y de posibles militantes en favor de la causa revolucionaria de Ben Laden. En otros términos, la invocación al Islam tiene como finalidad actuar como el mínimo denominador común de esta precisa guerra que se ha propuesto llevar a cabo Ben Laden. El fin geopolítico que se quiere alcanzar es el de partir el mundo en dos únicos bandos, de manera que el sujeto activo de semejante división, el grupo Ben Laden -y/o el MLNV en Euskadi- se sitúe, ocupe el centro. Y es aquí donde entramos, en el segundo objetivo del ataque del líder taliban, es decir, y citando a Mao, en la señalización del enemigo de la contradicción principal: los propios países arabes. Desde la perspectiva revolucionarista no es únicamente en el frente exterior -en el extranjero, en los Estados Unidos- donde se plantea la guerra que se prentende llevar a cabo, sino también -y simultáneamente- en el país donde se encuentran las armadas de la revolución, es decir -en el interior, Afganistán, Pakistán, Arabia Saudí, Emiratos Arabes... Retomando el fin geopolítico recién citado, observamos que al situarse en el epicentro del mundo que han partido en dos, en un lado estarían los países a los que se pretende radicalizar, y en el otro lado la superpotencia que se pretende desgastar y aniquilar (Mao), los revolucionaristas atacan simultáneamente a ambos lados, en ambos campos, situándose ellos en el centro. En este sentido, sí se debe de hablar de una lucha política asimétrica, en cuanto a que en lugar de atacar directamente y exclusivamente a las fuerzas que detentan el poder en el interior del país, en este caso el gobierno de Pakistán, se opta por la estrategia de atacar al enemigo fundamental -a Estados Unidos- de tal manera que cuando este responda militarmente, involucre directamente al gobierno del interior. Es decir: Ben Laden ataca a los Estados Unidos, para que este ataque al pueblo afgano y, de paso, involucre al gobierno pakistaní. La asimetría viene de esta especie de efecto de carambola: yo ataco al Tío Sam para que este me y te ataque. Se trata sencillamente de la estrategia guerrera llevada a cabo por Lenin y Mao cuyas máximas se expresan en términos de: "Cuanto peor mejor". Lo que es más, lo que se pretende en última y primera instancia no es la guerra en sí, como gustan decir algunos politólogos que no quieren entender la estrategia revolucionaria, sino, también, la involucración forzada, "la socialización absoluta de la guerra" de la población civil por medio del método "acción-represión-acción" que tan buenos -como catastróficos- resultados ha dado en guerras revolucionarias anteriores. La práctica política concreta que adquiere dicha estrategia es la ya tan conocida, entre nosotros, radicalización y bi-polarización de los diferentes bandos:

En efecto, la hipótesis más coherente, para intentar comprender los móviles de los terroristas, parece la de una estrategia de radicalización de los conflictos exitentes: forzar a cada protagonista a elegir su campo, sobre todo en las comunidades musulmanas que se encuentran en los países occidentales, y debilitar los regímenes árabes moderados. En pocas palabras, hacer realidad el mundo soñado por los reaccionarios y los culturalistas, el mundo descrito por Samuel Huntington, reemplazar el paradigma de la guerra fría por el del choque de civilizaciones (o al menos el choque entre el Islam y Occidente). (Artículo de Justin Vaïsse en Libération, el 21/9/01). (nuestro subrayado)

Nota: Si supliésemos, en este artículo, los referentes del mundo musulman por los del mundo vasco, obtendríamos un análisis perfecto de los objetivos del MLNV desde su nacimiento hasta hoy: el terrorismo del MLNV supone "la estrategia de radicalización del conflicto existente entre el Gobierno español y vasco", ya que al atacar a los ediles del PP-PSOE, a la Etzaintza, a los medios decomunicación, es decir, a todos, pretende "forzar a cada protagonista a elegir su campo", mientra que, entre tanto, el MLNV ocupa el centro, es decir, actúa de "moderador" junto con su "as" de bajo manga Elkarri de la guerra que él mismo crea y lidera, siempre bajo el paradigma de la lucha contra el Estado capitalista español, francés y vasco. Y, entre tanto, nosotros…

Según Alexandre Adler, el golpe de Ben Laden, a nivel de política interior, tiene como objetivo forzar a las naciones árabes que mantenían hasta la fecha de los atentados de N.Y. una actitud de equilibrio con los Estados Unidos -en política exterior- y con sus propias poblaciones civiles, incluídos los fundamentalistas, -en la política interna-, a la difícil situación de tener que elegir o bien situarse a favor de los Estados Unidos, o bien tener que posicionarse a favor del radicalismo revolucionarista de los talibanes. Entre tanto, y he aquí la jugada político-lingüística más importante y peligrosa de Ben Laden, observamos que se ha apropiado del mínimo denominador común de todos los musulmanes -el Islam y el Corán- para auto-erigirse en el único y más fiel representante de lo que él falsamente ha bautizado como Guerra Santa. Su planteamiento viene a ser el siguiente: al acometer semejantes atrocidades como las de N.Y., pretende dos cosas: Una) Abrir la espiral de la acción-represión-acción en el seno de su pueblo -el Afgano-, a la vez que abre el camino para una insurgencia y una guerra civil que le posibilitaría tomar el poder definitvo y absoluto -no estamos hablando aquí de elecciones presidenciales- a la manera de Khadafi, Khomeini, Saddan Hussein…en Afganistán y Pakistán y por inercia en Cachemira y quién sabe donde más. Dos) Apropiarse del Islam y del Corán de tal manera que involucre en esta Mein Kampt (Mi Lucha de Adolf Hitler) a los millones de musulmanes -y movimientos revolucionaristas!- repartidos por todo el mundo y a los gobernantes de sus consiguientes naciones, ahogándolos en el yugo revolucionarista del o bien…o bien… Además, y he aquí la dimensión "romántico-melancólico-depresiva" de todo gurú revolucionarista, se auto-proclama en el Papa Guerrero del mundo musulmán. Qui veut plus? Evidentemente, la Gran Confusión está servida… Son los únicos y más verdaderos musulmanes; son enemigos del imperalismo americano; son enemigos de los detentores del poder de los países musulmanes y, a la vez, matan en nombre del "pueblo" musulman; son revolucionarios…Repitámoslo una vez más, se trata de una guerra de palabras, de apropiación de palabras radicalmente contradictorias de tal manera que se crea un vacío de significados, una suspensión de significados, una sombra de significados, y sobre todo, de un confusionismo referencial donde se incuban los futuros yahidis y pseudo-gudaris del que se alimentan las estrategias de toma de poder por todos los medios. La religión no tiene nada que ver en este asunto, es la política…es la guerra, o si quieren, se da otra inversión de la máxima de Claussewitz que vendría a decir: "la religión es la guerra por otros medios". Es decir, la religión está a merced de la guerra.

Afortunadamente, observamos que, contrariamente a lo que sucede en Euskadi, el mundo musulmán ha reaccionado inteligentemente ante la estrategia de uso de la Mentira y el Engaño sistemático de Ben Laden. Leamos la reacción del embajador egipcio en Francia, Aly Maher El Sayed, en Le Figaro (20/9/01):

"Los que no se conforman con percepciones erróneas o con una lectura superficial (de los hechos ocurridos en N.Y.) comprenden perfectamente que no es el islam quien ha atacado pérfidamente la super potencia americana, sino una perversión del islam. Esto es más un movimiento político que se oculta detrás del islam -y que alza el estandarte de Allah- que una religión.(..) Los musulmanes son víctimas de esta confusión entre el islam y el extremismo de ciertos musulmanes, entre islamismo fanático y musulmán, que se alimenta de una islamofobia, de una forma de xenofobia y de intolerancia, que hemos exigido que la Conferencia de Durban contra el racismo y la intolerancia condene vigorosamente. (..) …hay que saber que este grupo (el de Ben Laden) no representa de ninguna manera el islam, que está aislado en el mundo musulmán, que este hombre está completamente desaprobado por su país natal, Arabia Saudí, y por toda la comunidad islámica, y que no tiene ninguna base social, y no posee otra ideología que el odio y el espíritu de revancha. (..) No hay que juzgar al islam por el comportamiento de algunos descarriados e iluminados. Dios no puede servir de pretexto para crímenes cometidos bien en Nueva York, en Washington, en Argelia o en otra parte, y los que matan en su nombre son doblemente criminales. No se trata de un conflicto de civilizaciones o culturas, como lo pretenden algunos israelitas, tampoco de una confrontación entre un mundo judeo-cristiano y el islam, más bien se trata de un combate entre todos aquellos que rechazan el fanatismo ciego que lleva al terrorismo, al crimen, al odio, y todos aquellos que creen en un Dios misericordioso y compasivo…(..) Si ha habido, en el siglo XX, una confrontación, se ha tratado de una confrontación política, y no cultural , ni religiosa que provenía de los deseos legítimos de las naciones musulmanes de salir de la dominación occidental. (..) La confusión, la amalgama, la asimilación entre los crímenes de una minoría de musulmanes y el resto de los musulmanes puede tener inmensas y graves consecuencias, tanto a nivel internacional como en el interior de las sociedades multiconfesionales, y hay que hacer todo lo posible para que las cosas queden bien claras en este respecto." (las cursivas son nuestras).

Solamente cabe añadir que la utilización de la mentira y de la confusión que ésta acarrea consigo, tiene una finalidad política y estratégica militar muy concreta que todos los dictadores han sabido utilizar. De hecho, es la fuerza de todo revolucionarismo, y el MLNV lo sabe y lo aplica a la perfección. Ella reside en la máxima acumulación de fuerzas por todos los medios, sobre todo, los lingüísticos y los simbólicos. Es decir, la estrategia de involucración de amplias partes de la población bajo la manipulación de un lema común -"Allah es grande" o "Luchamos por Euskalerria"- convierte, potencialmente, al grupúsculo revolucionarista -de Ben Laden o del MLNV- en un grupo inmensamente mayor que el que realmente es. Y éste es el proceso denominado acumulación de fuerzas que tan tajantemente denuncia el embajador egipcio en Francia, y que nosotros no hemos aprendido todavía a denunciar. Si no lo creen, piensen en los beneficios que le está trayendo al MLNV la apropiación y manipulación sistemática -de Alta Fidelidad (en su doble sentido)- de la simbología del gudari, del luchador por la patria, del abertzale…Mientras no consigamos, discernir, entender políticamente, y combatir el confusionismo lingüístico-político que crea y sigue creando -para su supervivencia y continuación- el MLNV, seguiremos siendo utilizados por ellos hasta que…y hasta donde…les parezca. Veamos:

En el caso de Euskadi observamos que la fatwa (guerra santa) del MLNV participa y se materializa en los mismos términos y estrategias descritas por Mao Tse-Tung. De la misma manera que en el revolucionarismo talibán, constatamos que el MLNV lleva ,también, su propia guerra total en dos frentes o en dos contradicciones. El enemigo de la contradicción fundamental viene a ser el mismo que todos los grupos revolucionaristas del mundo, es decir, el supuesto Imperialismo Americano, en tanto que máximo representante de lo que la izquierda divina llama el "capitalo-parlamentarismo" (ver, D’un désastre obscure -éditions de l’Aube, 1998- del actual mollah revolucionario Alain Badiou). Como ejemplo casero, tengo ante mí el artículo escrito en Gara (21/9/01) por el colaborador asiduo Jabier Lertxundi bajo el muy significativo e ilustrativo título "Los recientes atentados en EEUU y la construcción nacional", donde resume claramente la actitud del MLNV respecto al enemigo fundamental. Leamos:

"Por consiguiente, la construcción nacional de Euskal Herria pasa por negar nuestra colaboración imperialista y reclamar un mundo diferente, donde la paz sea consecuencia del respeto de los derechos humanos colectivos e individuales y no el colorario de la opresión del fuerte sobre el débil. Mientras esto no ocurra, nuestros políticos deberían limitarse a señalar la falta de ámbito de decisión vasco en las relaciones internacionales, remarcando las diferencias que nos separan de españoles y franceses."

 

Vayamos por partes. 1) Leemos que, según el señor Lertxundi, no se puede hacer la "construcción nacional" vasca si no se niega la colaboración con el imperialismo americano. Son exactamente los mismos términos y argumentos utilizados por el milieu Ben Laden para justificar sus atentados, que vuelven a encerrarnos en la dicotomía del o bien nos posicionamos con los americanos -en cuyo caso no se podría dar la revolución del MLNV que ellos barnizan con el concepto "construcción nacional"-, o bien nos posicionamos a favor del revolucionarismo talibán, siendo esta posición la única que nos permita adquirir "el ámbito de decisión vasco", lo que viene a decir sutilmente, que en estos momentos no tenemos ámbito de decisión, a pesar de que la cada vez más inmensa mayoría de lo que ellos no quieren aceptar como "pueblo" considera que la tiene. Y si quieren una vuelta de tuerca más, se nos dice, se nos quiere hacer creer, que nuestro ámbito de decisión viene únicamente como consecuencia de posicionarnos contra el imperialismo americano y su capitalismo. Observamos, también, que el señor Lertxundi nos invita a que seamos conscientes de que tenemos que ir "remarcando las diferencias que nos separan de españoles y franceses". ┐A qué se estará refiriendo el autor del artículo al hacernos semejante invitación? Si hay, todavía, algún lector que cree que Lertxundi se está refiriendo a la desmarque que puede haber entre el ser vasco respecto al francés y al español, es decir, si hay alguien que todavía quiere creer que se está hablando en términos de nacionalismo clásico, en términos del desarrollo de lo que conocemos como burujabetza, nos gustaría hacerle(s) ver que la "demarcación" de la que se hace mención en este artículo, es la demarcación respecto al liberalismo occidental con su práctica de los Derechos Humanos y del parlamentarismo. El señor Lertxundi nos está llamando a que "remarquemos" nuestras diferencias respecto de España y Francia, no en cuanto que nos impiden llevar a cabo nuestro proyecto de desarrollo del Estatuto, o si quieren de la Independencia, sino en cuanto a que estos países participan activamente del modelo occidental del liberalismo. En este sentido, los Estados de Francia y España, son enemigos del MLNV por su participación en el modelo económico-político-socio-cultural cuyo máximo exponente son los Estados Unidos. Por lo tanto, proponemos que ya va siendo hora -cuarenta años!- de que empecemos a entender que el enemigo fundamental del MLNV no son los Estados francés y español en tanto que representantes del "pueblo" español y francés, sino que son enemigos del MLNV en cuanto a su colaboración, por utilizar el término de Lertxundi, con el imperialismo americano. Así pues, la lucha que lleva a cabo el MLNV es exactamente la misma que llevan a cabo los movimientos revolucionaristas pseudo-religiosos islamistas. Ambos tienen el mismo enemigo fundamental: los Estados Unidos y sus Estados Aliados, o en términos lertxundiarras, el Imperialismo Americano y sus colaboradores, o mejor, colaboracionistas. Desde el interior de esta lógica, no es difícil entender porqué el MLNV considera que el Gobierno Vasco no lucha a favor de la "construcción nacional", ni a favor de un desarrollo del "ámbito de decisión vasco". No exige demasiada imaginación el pensar que si el Gobierno Vasco se hubiese alistado junto con Irak y el Islamismo radical en favor de los atentados terroristas del WTC, y en contra del supuesto Imperialismo Americano, entonces, según Lertxundi -y el MLNV- habríamos hecho un gran salto hacia delante en lo referente a la "construcción -revolucionaria- nacional" y al "ámbito de decisión vasco". Si siguen dudando, les invitamos a que re-ojeen los artículos de propaganda anti-imperialista publicados tras el 11de septiembre en los rotativos Gara y Egunkaria.

Respecto al enemigo principal señalado por el MLNV en su guerra total, observamos que la finalidad de este grupo revolucionarista es la toma de poder en Euskadi, de la misma manera que el grupo de Ben Laden se propone la toma de poder en el Oriente Medio. Evidentemente, como ya lo señaló el mollah Mao, esta lucha es una lucha a muy largo plazo, es decir, es la guerra de la revolución permanente, lo que explica el hecho de que el MLNV lleve cuarenta años en acción revolucionaria…ininterrumpida. En este sentido, al igual que los talibanes en Afganistán, el MLNV también ha creado una sociedad paralela al estado y a la sociedad que combate, al Gobierno Vasco y a la sociedad vasca que se constituye bajo la máxima del frente único. Este frente único está constituido como un calco -en versión revolucionarista- del estado al que combate, ya que contiene una armada como el Al Qaida de Ben Laden -ETA-; un partido político -Batasuna-; sus propios ulemas o líderes espirituales -el colectivo EKIN-; su propia prensa o aparato propagandístico -Gara, Egunkaria, Argia..-; sus propios madrassas o escuelas de adoctrinación revolucionaria -Segi-; su propia fatwa o lucha -el capitalismo mundial en su versión vasca, española, francesa, europea y americana-; y lo que es más importante y peligroso, es que el MLNV tiene sus propios yihadins, es decir, sus propios guerreros que no son tan diferentes de los "guerreros suicidas" adoctrinados por el grupo Ben Laden: los autodenominados gudaris del MLNV están dispuestos, en el peor de los casos a morir por la causa revolucionaria, bien en un enfrentamiento con las fuerzas armadas, o bien manipulando explosivos, así como, en el "mejor" de los casos, a pasar el resto de sus vidas -y hablamos de jóvenes de veinte años!- entre rejas. Todo esto es fruto de la estrategia de palestinización que lleva acabo el MLNV en Euskadi, con un rigor y una disciplina de hierro, y siempre bajo el único paradigma leninista de que "cuanto peor, mejor". Como observarán, estamos muy lejos de un movimiento desorganizado y espontáneo. Más lejos aún de la lucha "local" -que nos quieren vender- entre los derechos del pueblo vasco por mayores cotas de autogobierno y los enemigos español y francés. En este sentido, el MLNV también utiliza la guerra lingüística que está llevando a cabo Ben Laden, en cuanto a que mientras estos últimos se auto-erigen en los únicos representantes del reino de Allah en la tierra, el MLNV se auto-erige en el único representante de la "causa" vasca. Concretamente, es de esta apropiación lingüística de donde el MLNV saca toda su fuerza y todos/as sus potenciales yihaidins o guerreros. Está en nuestras manos seguir sometidos a "la guerra de sombras" a la que nos quiere someter el MLNV, o entender la Gran Mentira Revolucionarista para poder empezar a combatirla inteligente y efectivamente. Está en nuestras manos desenmascarar de una vez por todas al MLNV, quitándole la careta de "nacionalistas vascos" por medio del cual crean la confusión que les permite perpetuar su guerra revolucionaria. Ortzi Letamendía explica perfectamente cómo y para qué funciona esta mascarada:

En las sociedades post-industriales, en las que el movimiento obrero, desprovisto de carga subversiva, aparece institucionalzado, los grupos violentos que persiguen fines exclusivamente sociales son incomparablemente más vulnerables que los que tienen contenido nacional; y no sólo porque su violencia casi nunca puede incorporar la defensa de una memoria histórica colectiva, sino, porque no pueden acceder a la fase posterior, que es la de la mimesis del Estado-Nación.

Y en lo concerniente al aura "religioso" que adquiere esta práctica del Engaño revolucionarista, que se adecúa inmejorablemente a la "religiosidad" del Grupo Ben Laden, Ortzi Letamendía comenta que:

la identificación de los miembros de la contra-comunidad con su grupo-Estado presenta un carácter incomparablemente más intenso y emocional que la de los ciudadanos de los Estados reales con sus gobernantes, los sentimientos que provoca esta identificación adquieren un carácter cuasi-religioso, fácilmente explicable en los parámetros culturales de una civilización, la occidental cristiana, en la que tanta importancia han tenido -y siguen teniendo- los símbolos del Sermón de la Montaña, de la muerte en la cruz y de la resurrección gloriosa de entre los muertos. (ambas citas en, Historia del nacionalismo vasco y ETA vol.III, páginas 318 y 329, de Francisco Letamendia, R&B Ediciones, Donostia, 1994) (nuestros subrayados).

Resumiendo, constatamos que el MLNV está llevando a cabo desde hace mucho tiempo lo que se ahora se llama la política asimétrica del grupo Ben Laden, aunque -y esta es, sin duda, la novedad y el salto cualitativo que se ha dado con el ataque en los Estados Unidos- el MLNV no ha atacado, todavía, directamente al enemigo de la contradicción fundamental, a los Estados Unidos. (No es, en absoluto, de extrañar que haya habido alguna colaboración por parte del MLNV). Si bien es cierto que el MLNV también debe de poseer algunos mecenas a nivel Europeo, no creemos que, por ahora, tenga la capacidad operativa para acometer tales atentados. Además de esto, y por encima de todo, en la actual estrategia revolucionaria que se está realizando, localizado en terreno vasco y español, y últimamente extendiéndose al territorio francés, al MLNV le es más práctico, siempre con vistas a la toma de poder de Euskadi, seguir tirando de la "causa nacionalista vasca" y por lo tanto, de los jóvenes cazados, adoctrinados y entrenados por la "causa de Euskadi"por medio de Segi, que aventurarse a una lucha de mayor amplitud geográfica o geopolítica en la cual, debido a que en Europa, todavía, no se dan las condiciones necesarias para involucrar a jóvenes en acciones terroristas, no obtendrían los yihadins que adoctrinan en Euskadi para la causa revolucionaria "vasca". Es por esto por lo que en vez de tirar a matar contra los Estados Unidos, el MLNV "limita" su lucha revolucionaria al "contencioso vasco", reproduciendo la misma asimetría político-terrorista del revolucionarisomo islámico en una escala local donde el rol del enemigo fundamental es ocupado por los Estados español y francés -como representantes de los Estados Unidos- y donde el espacio del enemigo principal es ocupado por el Gobierno vasco -también como representantes del modelo de vida liberalo-parlamentarista. Mas esto no quiere decir que la lucha no sea exactamente la misma que la llevada a cabo por Ben Laden. De hecho, en estos últimos años, desde que el MLNV empezó a atentar contra los ediles del PP y del PSOE, estamos asistiendo, sin que queramos saberlo!, a la misma estrategia del efecto carambola que hemos descrito al hacer referencia a los objetivos políticos de los atentados de N.Y., en cuanto a que el MLNV ataca directamente al Gobierno español para que este ataque no solamente al MLNV, sino a todo el nacionalismo moderado en conjunto. No es más que demasiado evidente que lo que busca el MLNV es la misma radicalización y bipolarización del "conflicto vasco"que la que busca Ben Laden en Oriente Medio. La versión del MLNV se formularía bajo el siguiente paradigma: o bien los nacionalistas moderados -es decir, la mayoría de Euskadi- estais con nosotros y con nuestra lucha revolucionarista, o bien os posicionais con el Gobierno de Madrid. Como vemos, la práctica terrorista -sea la del MLNV, la del Frente de Liberación nacional de Córcega, sea la de Hamas, la de Hezbollah, sea la de Ben Laden, sea cual sea- no busca ninguna solución pacífica en ninguno de los lugares donde se lleva a cabo, pues lo que se combate es la paz misma, sino que muy al contrario, pone toda su fuerza para que se radicalicen todas las posiciones dinamitando la más mínima posibilidad de entendimiento mediante la práctica exclusivamente política. Respecto al caso del islamismo radical, así lo explica Gustavo de Arístegui, en un reciente artículo publicado en El País (22/9/01):

El islamismo radical nunca ha buscado la paz; quienes afirman que estos atentados se deben a la existencia de conflictos recurrentemente irresueltos, sólo están concediendo ventajas argumentales a quienes justifican lo injustificable; es decir, a los propios terroristas. El islamismo radical ha golpeado en multitud de ocasiones en los momentos más exitosos y felices del Proceso de Paz, buscando no sólo notoriedad y terror, sino, sobre todo, desestabilizar y descarrilar la incipiente esperanza de una solución pacífica a un problema tan enquistado como el de Oriente Próximo. Sólo en aguas revueltas, plagadas de odio, el islamismo es capaz de nadar a gusto y a sus anchas.

Les invitamos a que reemplacen el término "el islamismo radical" por el de el MLNV, y observarán que se trata de una descripción muy minuciosa de lo que llevamos viviendo aquí. Señalar también que la finalidad del Proceso de Paz planteado y "moderado" por Elkarri, al que vamos a asistir en los próximos meses, tiene como única finalidad, lo mismo que subraya Gustavo Arístegui respecto a los "pacifistas" que "bueno, entendemos, pero no entendemos, condenamos, pero no condenamos, condenamos pero no condenamos…", repetimos, tiene como única finalidad: "conceder ventajas argumentales, y añadimos morales!!!, a quienes justifican lo injustificable", es decir, al MLNV. De hecho, ya hemos vivido una Conferencia de "Paz" parecida con la cuestión de la autovía de Leizarán, con Jonan Fernandez al frente.

Por lo tanto, mientras sigamos cayendo en esta estrategia y considerando al bando constitucionalista como el enemigo de Euskadi no estaremos más que jugando al juego del MLNV en los términos y la práctica de desestabilización radical que está planteando. Es, pues, en este contexto de radicalización absoluta que hay que entender la propuesta de Lizarra-Garazi por parte del MLNV. Es, también, bajo esta perspectiva que hay que visualizar y entender el gran fracaso de la estrategia del MLNV en estas últimas elecciones, en cuanto que la lucha que ha llevado a cabo durante estos últimos años consistía en otorgar toda la legitimidad moral y política al PP-PSOE -matando a sus ediles-, para que se hiciesen con el Gobierno vasco, y para que de esta manera, el actual Gobierno vasco pasase a la oposición donde el MLNV estaría aguardándole con los brazos y las muelas abiertas para recomenzar una segunda lucha anti-española, donde el MLNV trataría de auto-erigirse como la única solución a favor de la "causa vasca", como en la época de Franco. En este sentido, hay que denunciar tajantemente la patética irresponsabilidad del PNV y EA -así como el doble juego de los constitucionalistas del PP, PSOE & company- que han estado, aunque parece que van aprendiendo poco a poco, a la merced de la estrategia del MLNV, tanto al hacer suya la máxima guerrera del MLNV de que "el Estatuto está agotado", tanto al aceptar el alocado y, en última y primera instancia, autodestructor viaje a Lizarra-Garazi. Repitámoslo una y otra vez, el MLNV no busca ninguna clase de paz, ni de compromiso con nadie, ya que "hacer la paz" dentro del marco liberal-parlamentarista-capitalista supondría que tendría que aceptar el marco jurídico que ellos -como revolucionaristas que son- combaten. Paradójicamente, las propuestas de paz provenientes por parte del MLNV no son más que propuestas de guerra camufladas, ya que como decía Mao y lo dicen sin cesar los propagandistas del MLNV, así como lo está diciendo Ben Laden, la guerra revolucionarista es "una forma cíclica (que) no tiene fin (Mao)" (en, Le Discours de la Guerre de André Glucksmann). Añadamos a esto el análisis muy pertinente realizado por el especialista francés del Oriente Medio, Gilles Kepel, sobre la finalidad política de estos atentados, así como, y, sobre todo, de la ausencia de un programa político concreto de las propuestas supuestamente "políticas" de los revolucionaristas de allí y de acá. Dice Gilles Kepel que:

El <gran espéctaculo> indisociable de estas acciones terroristas tiene una función política precisa más allá del terror que siembra en el adversario: suplantar la ausencia de todo trabajo de implantación social entre las poblaciones de las que se reclama, buscando mediante la adhesión emotiva la movilizacíón espontánea de las masas. (en Le Monde, (20/9/01).

Esta práctica política de "ausencia política" no hay que entenderla como una especie de dejación involuntaria por parte de los grupos revolucionaristas. Muy al contrario, se ajusta perfectamente a la lógica de guerra que llevan a cabo. Una lógica que, no sólo antepone la actividad guerrera sobre el resto de las cuestiones, es decir, no se trata de prioridades -en plural, ya que sólo hay una prioridad-, sino que se trata de hacer caso omiso de las condiciones sociales y económicas, de bienestar común diríamos en lenguaje liberal, en favor de una sola causa: la guerra, la destrucción. Es de esto que hablan y hacen los movimientos revolucionarios en todas partes donde se implantan, es de esto de lo que se trata -concretamente- cuando predican la Destrucción: destrucción física de los enemigos, destrucción psicológica de los enemigos, destrucción del sistema económico-político-social de los enemigos, y finalmente, y sobre todo, como señala Gilles Kepel, destrucción del tejido social establecido de los enemigos, y!! el de la "sociedad" que pretenden implantar. El único tejido social que aceptan es el tejido social destruído que provocan estratégica y activamente. Volvemos una vez más a la máxima de Lenin: "Cuanto peor mejor". Ojo! Esta fórmula tiene un sujeto que se oculta, y que nos gustaría sacar a la luz, es decir, esta fórmula -aparentemente aséptica- no es una fórmula, es una visión del mundo y, ante todo, una práctica de guerra estratégica según la cual hay solamente una prioridad: la prioridad de la guerra para la Destrucción. Es, pues, totalmente falso, lo que nos dice Julen Kalzada, otro propagandista de la "causa" del MLNV, en su artículo titulado "Querrán desmovilizar la lucha a favor de los derechos de los pueblos; para mantenerse en lo establecido?" (traducimos del euskara). Leamos:

Por otro lado, parece que, a menudo, los argumentos que se dan en las discusiones, son argumentos que buscan mostrar que (el terrorismo de ETA) no hace nada para solucionar el problema que tiene nuestro pueblo, que se quiere desmovilizar a la gente: <Con la lucha armada no se puede hacer una labor política ni social>. Este argumento se oía en los años sesenta y desde entonces está en boca de algunos en lo que va de siglo; pero entre tanto, se hecho tanta labor política y social; y sobre todo, se ha hecho una gran labor de concienciación. Sin embargo, parece que tenemos los ojos cerrados y que estamos expulsando a la gente de esta clase de labor, que se quiere mantener la situación actual, como lo haría el enemigo más duro (por ejemplo, Bush) . (Julen Kalzada, en Gara (24/9/01) (nuestros subrayados)

Nota: incluso el propio Julen Kalzada parece admitir que la labor más importante no es la labor política y social, sino la de "concienciación", es decir, en términos revolucionarios: la labor más importante es la de "concienciar" a las masas de que esto-tiene-que-ser-la-guerra. Sin embargo, no debemos ser malinterpretados: no estamos diciendo que los revolucionaristas no tienen un proyecto político, sino que el proyecto político de los revolucionarios -en esta primera etapa de la revolución local y mundial- es la destrucción TOTAl, INTEGRAL del sistema que combaten. Les invitamos a que estudien la teoría de la microfísica del poder de Michel Foucault, en el libro Deleuze dedicado a Foucault, en la editorial Paidós, así como la biografía escrita por Robert Service sobre la práctica de destrucción llevada a cabo por el "Gran Destructor" Ivan Illich Lenin.

Consiguientemente, la labor del MLNV es más ardua que la del islamismo radical, en cuanto a que su lucha tiene como objetivo -y la exportación de la intifada- kale borroka es un claro ejemplo- ir creando poco a poco las condiciones para la organización de un eventual frente único europeo en contra del capitalismo. Así, actúa como la Franquicia Europea de la nueva "Alianza Terrorista Mundial".En otros términos, la fatwa del MLNV tiene una intensidad menor pero más duradera, más soterrada, subrepticia, silenciosa, no tan efectista, no participa -directamente- del Macro-Show Ben Ladiano, pero no por ello menos terrible que la del grupo Ben Laden. De todas maneras, esto no impide que no haya una estrecha colaboración entre todos los grupos revolucionaristas del mundo, sea islámico o europeo, o suramericano. Como bien señala Michaël Prazan en Libération (14/9/01) pasamos del "<terrorismo internacional> de los años 70-80, a la <internacional terrorista>" actual. Sin embargo, lo dicho hasta ahora no deja de ser una descripción del estado de la cuestión terrorista del MLNV hasta antes de la fecha del 11 de Septiembre. La pregunta que nos cabe hacernos ahora es la siguiente: ┐Qué estrategia adoptará el MLNV tras el salto cualitativo del revolucionarismo islamista? ┐Cómo afectará la globalización terrorista a la actual guerra popular local del MLNV? ┐Se convertirá el MLNV en una sucursal más directa de la yihad, si no lo es ya desde hace tiempo? (ver, el artículo de la revista Tiempo "Conexión ETA, Bin Laden" (01/10/01).

3)El "nuevo" viejo paradigma revolucionarista:

"Liquidar a un Europeo, es tirar dos pájaros de un tiro, se suprime al mismo tiempo a un opresor y a un oprimido: quedan un hombre muerto y un hombre libre." (J. P. Sartre, introducción a la obra Los Malditos de la Tierra de Franz Fanon).(originalmente del año 1967)

"entre hermanos terroristas, el ligado social, es el crimen compartido". (André Glucksmann, en La Tercera muerte de Dios).

"El MLNV diseña el todo de la futura sociedad vasca" (Colectivo J. Agirre, en Egin (24/2/92)

Se está hablando mucho últimamente sobre la nueva esencia del terrorismo practicado por el grupo Ben Laden a raíz de los atentados del 11 de Septiembre. Por una parte, observamos "la escuela de Huntington" cuya tesis viene a decir que estamos asistiendo a una guerra de civilizaciones, en términos culturales y religiosos. A nuestro parecer, como ya lo hemos expuesto anteriormente, esta lectura de los eventos tiene el peligro de dejar de lado el carácter político-revolucionario de este terrorismo. Lo que es más, constatamos el peligro de caer en la estrategia de apropiación terminológico-simbólica que lleva a cabo el islamismo radical al auto-erigirse como máxima -y, única- representación del islamismo en el mundo, y que conllevaría a que todo el mundo islámico se identificase con la guerra total planteada por Ben Laden en contra de la civilización occidental.

Por otra parte, tendríamos, por llamarlo de alguna manera, "la escuela destruccionista" cuya tesis trataría de defender el postulado de que este nuevo terrorismo tiene como su raíz y como su finalidad el propio terrorismo. En este sentido, los atentados perpretados en los Estados Unidos no tendrían otro objetivo más que la destrucción que han causado, así como el estado de psicosis derivado de ella. Una vez más, subrayamos el peligro de esta interpretación en cuanto que ignora el carácter histórico-político de la práctica terrorista-revolucionarista. Asimismo, señalamos que dicha interpretación nos introduce y nos sitúa, sin posibilidad de salida, en el corazón mismo del confusionismo y de las sombras de referencialidad que creemos busca la nueva "Alianza Terrorista". Como ejemplo de esta escuela tendríamos las declaraciones, contradictorias a nuestro parecer, del especialista francés del islam político, Olivier Roy. En sus diversas entrevistas en los diferentes rotativos franceses observamos una confusión, compartida por otros pensadores actuales, respecto a la naturaleza de estos atentados. Por una parte nos dice que " Ben Laden, es una especie de Action Directe -grupo revolucionario francés de los 60-70- a escala mundial. Ha retomado el anti-americanismo, el anti-imperialismo que eran patrimonio de la izquierda en los años 1960-70". (Le Monde, 15/9/01). Cinco días más tarde en un artículo firmado por Arnaud de La Grange y Thierry Oberlé para Le Figaro, leemos sobre el carácter apocalíptico y no revolucionario del grupo Ben Laden:

Según Olivier Roy, investigador del CNRS, hemos pasado del <islamismo al neo-fundamentalismo radical>. Los movimientos islamistas, escriben los articulistas, de los años 80-90 estaban ligados a una lógica nacional, en Egipto, en Argelia, o en otras lugares. (..) <Los neo-fundamentalistas, en cambio, no están ligados a ninguna lógica estática o nacional, explica Olivier Roy, no tienen ningún proyecto de sociedad. Después de los atentados de Nueva York y Washington, no tienen ningún proyecto.> Los nuevos terroristas no están en una lógica revolucionaria. No creen en la victoria, ni en el futuro que prometen. <Hay un aspecto desesperado en su combate, sigue Olivier Roy, una actitud nihilista y apocalíptica.> Una psicología que explica la desmesura del ataque, el no-calibraje de las acciones.

Seguimos observando, atónitamente, que el mismo articulista de Le Figaro, Arnaud de La Grange, incurre también en otra contradicción respecto al carácter revolucionario de dichos atentados. Si bien escribe que estos movimientos "han basculado a la dialéctica revolucionaria", unas líneas más atrás nos hace una distinción sobre el nuevo terrorismo islámico:

Los grupos terrorstas de los años 80-90, si bien se encontraban en el origen de atentados odiosos, calibraban sus acciones. Ya que sus espónsores estatales se lo exigían. Y porque estaban comandados por la razón: la acción terrorista formaba parte de un juego más amplio, hecho de presiones, de negociaciones, de compromisos. Hoy día, no se da este caso. Los grupos terroristas del entorno de Ben Laden no tienen nada para negociar. El único objetivo es el de deshacer la superpotencia, forzarla a retirarse de Oriente Medio. Una guerra total, donde el fin justifica todos los medios. La ausencia de una plataforma de negociaciones impone el hecho de hacer pagar al enemigo el precio más alto posible. La fórmula que dice que el terrorismo es <la bomba nuclear del pobre> a tomado todo su sentido desde los atentados del martes en Manhattan.

Finalmente, tenemos el artículo de Kepa Aulestia en el rotativo El Diario Vasco (26/9/01) donde se nos dice lo opuesto de los dos artículos que venimos de citar, aunque suponemos que la ausencia de referencia al carácter revolucionarista de estos atentados por parte del señor Aulestia, viene a coincidir con parte del argumento de dichos textos. Se nos dice que:

El terrorismo, la violencia, no pretende tanto la destrucción del enemigo como el dominio totalitario sobre la propia comunidad de origen. En realidad, es para eso para lo que el terrorismo precisa contar con un enemigo.(..) El arraigo en la propia comunidad no es un medio para derrotar al enemigo, sino que la guerra contra el enemigo se convierte en el instrumento más poderoso para asegurarse el arraigo en la propia comunidad. (..) De la doble vertiente que presenta la yihad, la eliminación del enemigo exterior y la depuración de la propia fe, es ésta segunda la que constituye el objetivo fundamental que persigue la primera. El islamismo extremista no pretende conquistar el mundo.

Recapitulemos: Se nos dice que se trata de un grupo que retoma la lucha contra el anti-americanismo de los años 60-80, pero también se nos dice que se trata de un terrorismo "nuevo"; se nos dice que no se atiende a ninguna lógica de Estado, pero también se nos dice que se pretende dominar a la propia comunidad -y Estado- por el que combate; se nos dice que el terrorismo anterior a los atentados de los EEUU era malo, pero que el de ahora es mucho peor, ya que no atiende a la razón; se nos dice que el terrorismo "de antaño" pretendía negociar, es decir tenía fines políticos, pero también se nos dice que el de ahora, el "nuevo", atiende exclusivamente a una í-logica -┐deberíamos decir?- apocalíptica y destructivista; se nos dice que estos atentados tienen como única finalidad atentar contra los Estados Unidos, pero también se nos dice que lo que se pretende es actuar contra la misma comunidad; se nos dice que hay una lógica revolucionaria, pero al mismo tiempo se no dice que no existe tal lógica revolucionaria; se nos dice que antes, en un pasado muy, muy remoto el terrorismo no era nihilista, y que, en cambio, ahora sí, sí es nihilista; se nos dice que antes, allá por los años 60, no se atentaba contra la población civil, y que ahora, sí que se ataca a la población civil; se nos dice que se nos dice que se nos dice…pero no se nos dice…Mao Tse-Tung, Lenin, Hitler, Stalin, Pol-Pott…┐es que estos hombres han existido alguna vez, o nos los estamos imaginando?

No nos cabe la menor duda de que el mayor éxito de toda práctica terrorista-revolucionarista-totalitaria es crear el mayor confusionismo posible sobre sus fines políticos, y sobre este tema Mao, Lenin, Hitler y los actuales teóricos del revolucionarismo -los herederos del estructuralismo incluidos, sobre todo- saben un poco. Repitámoslo una vez más: el objetivo final y primero, al mismo tiempo, de todo revolucionarismo es la toma de poder tanto de las naciones en las que dicen defender, tanto en las naciones extranjeras que atacan, sólo que esta segunda toma de poder conlleva más tiempo, es decir, una estrategia de lucha más lenta de "desgaste y aniquilación" (Mao) que solamente puede venir de una práctica de acumulación de fuerzas lenta y progresiva. En este sentido, la novedad del ataque de Ben Laden reside en que ha puesto de manifiesto la lucha revolucionarista a todos los frentes. En otros términos, hemos asistido a la globalización de la empresa terrorista, a la multinacional terrorista. Recordemos la máxima de Glucksmann que dice: "Terroristas de todo el mundo, uníos" (La tercera muerte de Dios). Consiguientemente, el jaque mate de Ben Laden también iría dirigido a los grupos terroristas que actúan por su cuenta, aunque dudamos que sea este el caso. Muy al contrario, lo que este atentado nos demuestra, y parece que nadie quiere verlo, no es que a partir de ahora los diferentes terrorismos esparcidos a través del mundo vayan a unirse, sino que hace ya mucho tiempo que se ha dado esta multinacional. No estamos asistiendo a una premier, un estreno o a la presentación de una nueva multinacional, pues esta multinacional ya está funcionando desde hace tiempo, en nuestra propia casa: el MLNV va muy avanzado en su programa de palestinización de Euskadi, incluso vamos a tener una Conferencia de Paz -"moderada" por Elkarri-. Asistimos, en cambio, al salto cualitativo, al nuevo producto que está multinacional pretende seguir vendiendo. Es decir, no es más que una campaña de publicidad a nivel mundial. Todos los ingredientes tácticos y políticos ya estaban diseñados hace tiempo. En esencia, no estamos asistiendo a nada nuevo. De ahí que no tenga ningún sentido hacer diferencias tácticas y políticas respecto a lo que sería -que no lo es- el "antiguo" y el "nuevo" terrorismo. En realidad, no se trata más que del "nuevo" viejo paradigma revolucionarista. Carece, pues, de todo rigor, pretender que se trata de un "nuevo" nihilismo: el gran salto cualitativo al terreno del nihilismo ya lo dio Lenin y su discípulo Stalin -les remitimos al Archiélago Gulag de Alexandre Soljenytsine-. Desde entonces, todos, absolutamente todos los movimientos revolucionario-totalitarios actúan desde la orilla nihilista, desde un anti-humanismo perfectamente estructurado, y con fines políticos perfectamente establecidos. Como dice Glucksmann: "No estamos asistiendo a la caída del Imperio Romano, aquí todo está perfectamente estructurado" (en, La Tercera..) El resto, es decir, la forma concreta que adquiere el terrorismo nihilista en cada momento histórico no depende de un cambio esencial, sino de la estrategia que hay que llevar a cabo en cada situación precisa. Lo que varía no es el fondo, sino la forma. En el fondo, el concepto de Tábula Rasa sigue siendo siempre el mismo. En un momento había que -y sigue habiéndo que- liquidar, eliminar -literalmente!- al enemigo burgués (Lenin), después al enemigo judío (Hitler), después al enemigo japonés para luego liquidar al enemigo burgués interior (Mao), después al enemigo español, para así poder liquidar mejor al enemigo burgués vasco (MLNV), después hay que eliminar a los americanos (Ben Laden) en nombre de Allah… Como bien lo decía el poeta judío y ruso Joseph Brodsky: "los judíos no eran más que la excusa para hacer una tábula rasa". En este sentido, esperamos advertir a aquella gente que se sienta, por enésima vez, salvaguardada ante la "cívica" práctica terrorista del MLNV. El MLNV y los Ben Laden tienen la misma visión del mundo, que viene a decir que el mundo está podrido, que hay que "reclamar un mundo diferente"(Jabier Lertxundi y tantos otros), y que para pasar a ese otro estadio, "para superar la violencia en la historia hay que crear una historia a través de la violencia" (Merleau-Ponty en Humanisme et Terreur, Gallimard, 1947). Aún más, no tiene ningún sentido plantear el nihilismo, el carácter apocalíptico, el destruccionismo como algo novedoso de los atentados perpretados en los Estados Unidos. No tiene sentido plantearlos como adjetivos del sustantivo terrorismo, ya que el proyecto político es en sí mismo un proyecto apocalíptico, no se trata de dos cosas diferentes, sino de una y la misma cosa. Consiguientemente, es una redundancia hablar de "terrorismo nihilista", tanto en los Estados Unidos, tanto aquí en Euskadi. Si no tenemos estas cuestiones fundamentales muy claras, estamos sujetos a caer en la "oscuridad" de la dialéctica revolucionaria y, por consiguiente, a engañarnos, por pura comodidad!, de que hay causas reales y objetivas que justifican tal práctica totalitaria. No es de desdeñar, a este respecto, la labor que están realizando las supuestamente "diferentes" izquierdas y no izquierdas para justificar semejante práctica. Vemos una y otra vez que no se pierde un sólo instante en "criticar" la barbarie de los atentados del 11-Sept. para pasar rápidamente a la lógica infernal que llamaremos el "reino del , pero…". Es curioso que no queramos pasar a la orilla nihilista para tratar de ver qué y cómo se hace y se dice allí. Es decir, que si el revolucionarismo ha pasado hace muchos años al anti-humanismo como única regla para obtener sus fines, ┐qué hacemos aquí, sin querer conocer lo que se fabrica allí ? Seguimos, patéticamente, pensando que el revolucionarismo es el reflejo de las causas objetivas que pretende solucionar, que hay un a-priori objetivo cuya consecuencia es el terrorismo, sea de alta o de baja intensidad -de hecho, no existe tal cosa-. El revolucionarismo hace tiempo que se deconstruyó, que se adaptó al nihilismo contemporáneo que él mismo radicalizó. Ya no hace falta de un análisis científico a la Marx para propagar el reino del terror. Mao ya lo explicó en su tiempo, no hace tanto tiempo: "el marxismo comporta múltiples principios que confluyen en un último análisis en una sola frase: siempre hay razones para revolucionar." (Discurso en Yenan para el 60 aniversario de Stalin, en Le Discours de la guerre de A. Glucksmann). Y si quieren una versión más actualizada y más philosophique de la misma máxima: "La rebelión no espera su razón, la rebelión es lo que está ahí ya siempre, por no importa qué razón posible. El marxismo dice solamente; la rebelión es razón, la rebelión es sujeto."(Alain Badiou en Teoría de la contradicción, Ediciones Jucar, Madrid, 1982). Y si les parece mejor, también tenemos una versión made in Euskadi:

El proletariado se define como sujeto político a través del partido, en cuanto que es capaz de destruir el espacio social que ocupa y de crear un nuevo emplazamiento. Este proceso lo llevará a cabo a través de una serie de etapas: Revolución, Dictadura del Proletariado y Comunismo. La Dictadura del Proletariado se entiende como ejercicio centrado en la destrucción y el Comunismo, no como una utopía cerrada, sino como un triple proceso de destrucción/recomposición: económico, social y cultural. En éste, tendría lugar la desaparición del Estado.

(en el rotativo Egin (24/1/92), firmado por el Colectivo J. Agirre. Nuestro subrayado)

Nota: Esperemos que la práctica política y terrorista, valga la redundancia, llevada a cabo desde que se escribió el artículo -1994-, haya borrado toda duda de que cuando el MLNV habla de "destrucción", no habla en un lenguaje metafórico, sino en un sentido puramente literal. Es decir, que realmente quieren decir lo que dicen, y hacen lo que dicen que van hacer…por muy nihilista que nos parezca.

Recapitulemos: Va siendo hora de que nos despojemos de ese mal que André Glucksmann no deja de señalar: el angelismo político. No podemos seguir engañándonos de que para los revolucionaristas la política es simplemente política. Vivimos la era de Foucault: "la política es la guerra por otros medios", donde todo proyecto de paz proveniente del revolucionarismo es un proyecto de guerra, donde, para utilizar un lenguaje que nos es más familiar, toda Alternativa Democrática tiene por único objetivo acabar -literalmente- con la democracia que dice defender, donde toda "construcción nacional" es "destrucción nacional". Lo "nacional", lo "vasco", lo "Euskadi" no es más que la excusa de la que hablaba Josph Brodsky, para seguir llevando a cabo la estrategia de la Tábula Rasa. Si lo quieren más claramente, aquí tienen la definición que hace el Colectivo J. Agirre (Egin, 24/2/92) de lo que hace -literalmente- el MLNV:

El MLNV diseña el todo de la futura sociedad vasca.

Tengamos, pues, mucho cuidado en dejarnos seguir atrapando por la propaganda del MLNV, dejemos de seguir optando por el "angelismo político" en el que, nos parece, sigue inmerso el antropólogo Joseba Zulaika como lo demuestra su artículo del Diario Vasco del 27 de Septiembre. Nos dice que ha recibido, en Reno, dos cartas del organismo encargado del aparato politíco del MLNV, actualmente conocido por el nombre de Batasuna. En la segunda carta Batasuna dice que "Queremos dejar claro -escribe Batasuna- que rechazamos el ataque que tuvo lugar el 11 de Septiembre pasado en Nueva York; lo consideramos un ataque indiscriminado contra la población civil" (mi subrayado). En la primera, en cambio, se nos comenta que Batasuna, es decir la misma Batasuna, es decir, el mismo sujeto, la misma mano "mostraba su <solidaridad> pero evitaba una simple condena de la catástrofe" (nuestro subrayado). Curiosamente, y he aquí como funciona el "angelismo político", el señor Zulaika hace caso omiso de la primera carta para lanzarse a otra rêverie -la primera fue cuando escribió, justo antes de la tregua su libro Enemigos no hay Enemigo- que debe de maravillar a todo el entorno del MLNV, ya que se salta el aspecto fundamental de la guerra que están llevando a cabo. Según Zulaika:

"Esta condena explícita de Batasuna tiene una implicación fundametal: se resiste a que su mundo sea catalogado sin más terrorista. Implica que, en coherencia, está también en contra de que ETA ponga bombas indiscriminadas en la universidad o en el supermercado o en la estación de tren que causen víctimas civiles. Es una corrección a su postura post-electoral de que <todas las formas de lucha son necesarias>. Quiere decir que hay todavía alguna posibilidad de que los vascos no vayamos a pertenecer al territorio de Bin Laden."

 

Si bien entendemos la actitud reconciliadora -y/o de crítica transversal- que adopta Joseba Zulaika en este artículo, al hacer ver al mundo del MLNV de que no tienen ninguna posibilidad más que la de ser -a partir de ahora abiertamente- una franquicia de la Alianza Terrorista Mundial, o bien dejar, de una vez por todas la lucha armada, consideramos que esta actitud no hace más que limpiar la cara al MLNV en cuanto a que no se apunta claramente a la estrategia que están llevando a cabo. Habrá, pues, que empezar por contestar a las dos cartas de Batasuna, sobre todo a la más "reconciliadora", preguntándoles: Uno)Qué tenemos que entender por "población civil"? Si los de Batasuna están en contra de que se actúe contra la "población civil", y, al mismo tiempo, el MLNV sigue matando a -┐cómo lo diríamos?- matando a gente que milita en sus ratos libres en partidos políticos, a gente que se gana la vida escribiendo en periódicos, a gente que trabaja en empresas, y sigue extorsionando, directa e indirectamente, mediante la práctica muy real del terror del tiro a la nuca y el coche bomba, y las llamadas a medianoche, y las amenazas verbales, y las cartas-bomba, y las pintadas, y los cócteles molotov y………, a toda clase de gente en Euskadi y en España, ┐qué entienden, entonces, por "población civil" ? O acaso la "población civil" siempre está en un más allá, y resulta que nosotros no somos población civil, o la población civil que le gustaría que fuésemos a los mollahs del MLNV ? Dos) A qué se refiere -concretamente- el organismo encargado de llevar el frente político del MLNV, es decir, Batasuna, cuando escriben que consideran que este ataque es "indiscriminado"? ┐Acaso hay, y he aquí, una vez más la perversa lógica revolucionarista-dialéctica de confusión y guerra popular total del Movimiento de Liberación Nacional Vasco!!- hay acaso, ataques no indiscriminados? ┐Debemos deducir que los ataques del MLNV son mejores porque más discriminados? De hecho, quizás, debemos de dar las gracias, la enhorabuena, al propio MLNV porque sus ataques, los ataques con los que nos llevan atacando desde hace cuarenta años, y piensan seguir atacándonos, no son -no!- ataques indiscriminados comparables a los perpretados por los islamistas radicales, por esos "nuevos nihilistas", sino que los del MLNV, los de estos "Grandes Humanistas"-que no tiene nada que ver con los "bárbaros islámicos"- son ataques discriminados, es decir, que casi no son ataques, es decir que son -qué falacia!- otra cosa. No, no creemos que la filosofía de los "brazos tendidos" sea el modo de oponerse a la práctica de terror de nuestros enviados de Allah, ni de Mao. No estaríamos más que jugando su juego. Un juego que nos tiene cogidos desde hace demasiado tiempo sin que lo sepamos. Invirtiendo la máxima del propio Joseba Zulaika, yo diría que Enemigos, sí hay enemigos, y que como dice Glucksmann (El País, 22/9/01) respecto al momento histórico que llevamos viviendo desde Lenin hasta Ben Laden, pasando por el MLNV:

Sólo podemos resistirlo si sabemos en qué estado de la guerra nos encontramos.

y añado, es la única manera de llegar a términos con el efecto de psicosis que busca el terrorismo. Terror físico y psicológico: el abismo de la nada nos engulle, sólo queda una salida: hay que desenmascarar-lo.

Xavier Auzmendi

 

Bibliografía:

  • André Glucksmann: La tercera muerte de Dios (edit. Kairós, 2001) y toda su obra.
  • Mao Tse-Tung: Obras escogidas (editorial del Pueblo, Pekín, 1977)
  • Andoni Irala: Uno se divide en dos: el arma revolucionaria de Mao Tse-Tung (agotado!!)
  • Justo de la Cueva: Negación vasca radical al capitalismo mundial. (Ediciones Vosa, Madrid, 1994).
  • Alain Badiou: Teoría de la contradicción (Ediciones Jucar, Madrid, 1982) y D’un désastre obscure: sur la fin de la vérité d’Etat (Edicions de l’Aube, 1998)
  • Franz Fanon: Los malditos de la tierra
  • Jan Patocka: Ensayos heréticos.
  • Lenin: El derecho de la autodeterminación de los pueblos (Colección Los libros de instrumento, Barcelona, 2000).
  • Iralar Elkartea: Libertad y soberanismo: Tres posiciones: ante el soberanismo jacobinista y revolucionario, la libertad solidaria o burujabetza. (Edt. Iralar Elkartea, 2001)
  • José Antonio Rekondo: Bietan jarrai: Guerra y paz en las calles de Euskadi (Ediciones Beitia, Bilbao, 1998).
  • Ceslav Milosz: El pensamiento cautivo (Edit. Tusquets_____)
  • Joseba Tobar-Arbulu: Euskal Herria bere gain (Enbolike, Bermeo, 2000)
  • Gilles Deleuze: Foucault (Paidós, 1998)
  • Robert Service: Lenin (Siglo veintiuno editores, mayo de 2001).
  • Artículos de opinión y editoriales diarios en Gara y Egunkaria, así como el semanal Argia.
  • Francisco Letamendia "Ortzi": Historia del nacionalismo vasco y ETA (R&B Ediciones, Donostia, 1994, III volúmenes)