Artxibo rtf
(19
- 2001ko Azaroa)

El descargo de la serpiente

En las conferencias que pronunció en Caracas y en La Habana en octubre del año 1942, el lehendakari Agirre trató de clarificar ante sus oyentes el sentido que a lo largo de la historia los vascos han otorgado a la libertad y a la dignidad humana. Resaltaba, entre otras cosas, el respeto "al hombre que debe ser oído antes de ser condenado". Apelaba a las viejas leyes de Navarra que obligaban a escuchar a los acusados "libres de toda presión", antes de someterlos a juicio y ser, si así fuera lo procedente, condenados.

Las leyes navarras recogían, al parecer, un relato que transmitía una garantía jurídica de gran alcance para un código tan antiguo. El relato refiere la historia de un hombre y una serpiente. El hombre cría a la serpiente hasta que, puesta de manifiesto la maldad asesina de ésta, se ve obligado a encerrarla y a denunciar al juez su actitud. Ante esta situación, el juez le recuerda que "nadie puede ser condenado sin ser oído" y ordena "que la serpiente venga aquí y dé su descargo". Sólo tras oír su libre descargo puede el acusado ser condenado. (Estando ya finalizada la redacción de esta crónica, la serpiente-ETA ha atentado contra la misma justicia que jamás la condenaría sin escuchar su descargo, asesinando al juez vizcaino José María Lidón. Los asesinatos de ETA crean una indudable conmoción popular y arrojan un jarro de agua fría sobre la ‘falsa euforía’ que alimentan los responsables de la seguridad pública y sobre las expectativas de paz que plantean determinados discursos políticos en Euskadi. Contra ETA sólo vale la lucha ideológica ante la que hay que desterrar todo tipo de confusión en el ámbito de las ideas. Como diría el lehendakari Agirre "hoy no hay más que esta disyuntiva: con la libertad o contra ella". Creemos que el texto que habíamos preparado, puesto que supone nuestra humilde contribución a esa lucha ideológica, sigue plenamente vigente, máxime cuando ETA ha mostrado su afán de CONTINUIDAD)

Dignidad humana, torturas y eficacia policial.

En las mismas conferencias, en las que el primer lehendakari rememoraba el afán de las leyes vascas "de defender al hombre de toda opresión", considera de mayor importancia todavía lo que disponía la ley XII del Título Primero del Fuero de Vizcaya que decía textualmente "que á vizcayno alguno no se dé tormento alguno, ni amenaza de tormento, directe ni indirecte, en Vizcaya, ni fuera de élla en parte alguna".

"El espíritu civil vasco no resistía que la dignidad humana sufriese detrimento, fuera por la vía de tormento o de otra forma cualquiera", subrayó Agirre. En continuidad con esa línea de trabajo, el pasado 20 de diciembre de 2000, el lehendakari Ibarretxe dio a conocer su compromiso ético, plasmado en la ‘declaración de Gernika’ en la que reitera que "el sentido histórico del Pueblo Vasco se asienta en el respeto a la dignidad humana". La ‘proclama de Gernika’, más que reiterar principios suficientemente conocidos y repetidamente conculcados, quería comprometer a instituciones y ciudadanos en torno a ese deber de respeto de la dignidad de toda persona.

Con el ‘compromiso ético’, el Gobierno Vasco del lehendakari Ibarretxe ha querido demostrar fidelidad a esa limpia ejecutoría histórica de los vascos. El Gobierno debe responsabilizarse para que no haya vascos que sufran tormento o amenaza de tormento, para que nadie sea objeto de extorsión o persecución, para defender las libertades de todos y debe obligarse, asimismo, a actuar para que no haya vascos que causen tormento o amenacen con causarlo, que extorsionen o asesinen, en este país o fuera de él, sin que respondan ante la justicia.

Aunque impulsado con un apresuramiento que ha mermado adhesiones, el manifiesto interinstitucional ‘en defensa del derecho a la vida, la libertad y la seguridad de todas las personas’ recoge con precisión los principios que hemos citado. En su virtud, las instituciones vascas responderán de "manera unitaria y compartida a los atentados y asesinatos cometidos por el terrorismo" y se comprometen a la "solidaridad activa" y al "reconocimiento ético, social y material a todas las personas que han sufrido y sufren la violencia". El ‘compromiso ético’ acordado entre las instituciones vascas les obliga, asimismo, a intervenir con absoluta firmeza para garantizar las condiciones plenas de dignidad hasta a los acusados por los actos criminales más repugnantes. La información solicitada por el Departamento de Justicia del Gobierno Vasco y las posteriores actuaciones que este Departamento precisara realizar en el caso de que Iratxe Sorzabal hubiera sido torturada estarían, por tanto, plenamente justificadas incluso en el caso de que fuera inequívocamente culpable de lo que se le ha acusado.

Además, recurrir a la tortura de presuntos delincuentes para obtener de ellos la información necesaria para combatir el crimen es uno de los más graves síntomas de la ineficacia policial. Denunciábamos en el Goiz Argi número 13 que "la exigencia de resultados policiales se cifra en datos superficiales, como número de detenciones realizadas, lo que aparte de que deja de considerar la garantía de la presunción de inocencia, no refleja la eficacia real de la policía. Así, la obsesión por la seguridad se convierte en obsesión por detener, incluso a ciudadanos que quedan libres antes de comparecer ante el juez. Pero, esto no es más que un alivio circunstancial para una opinión pública convenientemente alarmada que exige medios sin reparar a qué coste. Y, a resultas de ello, podemos caer en el error que critica Amadeu Recasens (Universidad de Barcelona): ‘una eficacia fundamentada en el endurecimiento de los mismos métodos que se revelan ineficaces significa endurecer la ineficacia’."

Hoy, ratificamos una por una esas mismas palabras. La tortura no demuestra más que incapacidad. Demuestra una gran incapacidad para garantizar que los que realmente incumplen la ley van a ser detenidos, llevados ante la justicia, demostrada su culpabilidad y ejecutada su condena. El recurso a la tortura muestra una obsesión desatada por lograr resultados policiales, lo que a su vez es un indicativo de la manifiesta falta de credibilidad de la sociedad en la eficacia de la política de seguridad pública. Y, por mucho que se sucumba a la tentación de ejercer la brutalidad para obtener información o confesiones, no se conseguirá mejorar significativamente la eficacia policial, ya que ésta depende de fortalecer otros factores hoy muy debilitados como son la capacidad de anticipación ante el delito (recursos preventivos, investigación y redes de información,...), la implicación activa de la comunidad en todas las cuestiones que afectan a su propia seguridad y la agilidad y eficacia en la administración de justicia.

La lengua bífida de la serpiente.

El capítulo 3 del Génesis relata que "la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Dios había hecho". Según el texto bíblico, la serpiente utilizó su astucia para el engaño y fue, por ello, "maldita entre todas las bestias y animales".

La serpiente es emblemática para ETA, forma parte de su identidad simbólica. Representa, como en el mito bíblico que también se repite en otras culturas y religiones, la astucia, la desconfianza, el engaño y el materialismo. El hacha en cuyo mango se enrosca la serpiente etarra, indica el culto a la violencia. El lema "Bietan Jarrai" significa que, en el caso de ETA, es la astucia de la serpiente la que orienta y administra el ejercicio de la fuerza y refleja con exactitud la característica bífida, doble, ambivalente de una personalidad con la que engaña tanto a los que fascina como a los que combate.

"Bietan Jarrai" legitima toda forma posible de combate contra el enemigo. Si todo es provechoso contra el enemigo principal y si todo tiene una doble vertiente, el manual obliga a ensayar las dos simultánea y complementariamente. Así, en "Bietan Jarrai" se combinan el discurso que propugna la paz y la acción política y armada que promueve la guerra, las estrategias que buscan luchar contra todo adversario y las tácticas que pretenden aislar sólo al mayor de los enemigos, la legalidad que ampara a todos y la ilegalidad que la combate, los sabotajes contra batzokis o alkartetxes y los llamamientos a unidades de acción con los nacionalistas, el asesinato y el secuestro y la reclamación de derechos civiles a favor de los que los cometen, la cerrada disciplina en los asuntos internos y la desobediencia contra las instituciones. Evidentemente, es que todo puede valer para conseguir lo que se persigue.

"Bietan Jarrai" significa ante todo CONTINUAR.

Desde el pasado 13-M, se han divulgado múltiples especulaciones en torno a un eventual debate que estaría desarrollándose en el seno de la misma ETA y que podría conducir a un abandono de la lucha armada. El 11 de septiembre marca asimismo una fecha tras la que, ante la evidencia de una colaboración internacional más intensa que busca estrechar el cerco policial al terrorismo, se han alimentado nuevas expectativas de finalización de la violencia de ETA. Y, finalmente, el nuevo impulso que ha cobrado el proceso político norirlandés ha situado una vez más a ETA en el foco de innumerables emplazamientos a que renuncie a la actividad armada. El analista político de EL DIARIO VASCO, Alberto Surio resume esta situación de la siguiente manera: "se perciben nuevos factores emergentes [en Batasuna y ETA] aunque también poderosas inercias del pasado de los sectores más reticentes, que apuestan por mantener el terrorismo como factor de presión...".

Pero, en realidad, "Bietan Jarrai" no significa RENUNCIAR ni ABANDONAR, sino CONTINUAR. Con ello, no negamos que todos esos acontecimientos tienen un impacto directo sobre la situación vasca, sobre el MLNV y sobre el terrorismo. Es irrefutable que todos ellos se viven como factores que atizan un importante debate en el seno del movimiento revolucionario vasco; es conocido por todos que en ese debate se ha planteado la cuestión de la oportunidad TÁCTICA de ejercer la violencia; es una obviedad que en torno a este dilema se ha precipitado la primera escisión colectiva que se haya dado en el MLNV desde hace dos décadas y es lógico pensar que el discurso que identifica a esta escisión (Aralar) tenga todavía una especial resonancia en el seno de la periferia de ETA.

¿Continuar o abandonar? ¿Mantener o no la fidelidad a "Bietan Jarrai"? Quien conozca el marxismo-leninismo sabe que es la acción práctica la clave que dilucida los debates teóricos. La coherencia con dicho principio obliga a los defensores de las diversas tesis que concurren al debate a contrastar sus posiciones ante la realidad práctica, sin eludir la alianza ni tampoco la lucha entre ellos. Por lo tanto, tanto quien sostiene una posición como quien sostiene la otra están obligados a ejercitar lo que dicen. De esta manera, en tanto exista en ETA un sector (por minoritario que sea) que postule CONTINUAR, que afirma que ‘la interrelación de todas las formas de lucha sigue siendo efectiva para la acción política’, es IMPENSABLE, es IMPLANTEABLE, un escenario en el que la violencia haya acabado o ETA haya desaparecido. Así ha sido históricamente y así seguirá siendo. El fracaso es sólo una probabilidad para ETA, la renuncia, sin embargo, sería una traición.

Una nueva fase de ‘ofensiva popular’.

En todo caso, si hay algo evidente a estas alturas es precisamente que ETA no se cuestiona la continuidad. Y que todos los pasos que está dando pretenden fortalecer sus puntos débiles para que se pueda obtener del ejercicio continuado e incrementado de ‘todas las formas de lucha’ (con la violencia de la KB y el terrorismo de ETA en plan estrella y vanguardia) el máximo rendimiento. Este es el contexto en el que se puede comprender el último comunicado, de fecha octubre de 2001, de la organización terrorista, con el que parece iniciarse un proceso interno de adaptación a esta nueva fase política.

El comunicado encarga "tareas concretas" para las organizaciones que conforman su entorno y define con claridad los objetivos a los que en esta etapa hay que golpear principalmente. En primer lugar, se debe "organizar y participar en la ofensiva popular para hacer frente a España y Francia, ofreciendo opciones y posibilidades nuevas para diversas formas de lucha". En segundo lugar, es necesario también "hacer frente al autonomismo divisor que acaudillan PNV, EA e IU, proponiendo alternativas precisas basadas en la construcción nacional".

ETA insta en este comunicado a que se aborde el debate en el seno del MLNV. Afirma que "hay cosas que discutir, pero precisamos ante todo una discusión eficaz". ¿Eficaz? ¿Qué puede significar eficaz para ETA? En el marco del comunicado, parece claro que el indicador de eficacia guardaría relación directa con la efectividad que consigan los recursos del MLNV en las tareas de ‘hacer frente’ tanto a España y Francia como a PNV, EA e IU.

‘Hay cosas que discutir’, el discurso de Aralar –con mucha resonancia mediática- hace mella en determinados sectores del MLNV. ‘Precisamos ante todo de una discusión eficaz’, y no debemos olvidar que la escisión llevada a cabo por Aralar también plantea una cuestión de eficacia, de efectividad para lograr unos objetivos que comparte con el resto del MLNV y que cree que esta efectividad podría verse mejorada con la declaración de una ‘tregua permanente’ –es decir, no más allá de una pausa o intervalo permanente. ¿Comparte ETA este criterio de eficacia? De lo que del comunicado se puede deducir, la organización dirigente del MLNV no se plantea parar o renunciar a ninguna ‘forma de lucha’. Al contrario, encomienda a sus organizaciones periféricas que no dejen sola a ETA, que participen en la ‘ofensiva’ y se esmeren en abrir ‘opciones y posibilidades nuevas para diversas formas de lucha’. Es decir, les encarga que mejoren las condiciones en las que se desarrollan las diversas ‘luchas’ o conflictos que el MLNV mantiene hoy operativos y que abran nuevas posibilidades para que otros puedan emerger.

Al definir las ‘tareas concretas’, ETA ha definido los enemigos a los que hay que ‘hacer frente’. Aralar no está entre ellos, ni siquiera es nombrado en el comunicado. En la inmensa mayoría de los ‘frentes de lucha’, MLNV y Aralar actuarán en conjunto ya que comparten los objetivos estratégicos. Eso no quiere decir que se dejen de combatir. El ‘revisionismo’ no es el enemigo, pero como dicen los clásicos del leninismo y el maoísmo, es el reflejo que del enemigo se manifiesta en casa, es una zona periférica más influida por el enemigo que el ‘núcleo duro’, aunque mantenga contacto con éste. Por eso, ETA es consciente del eco que, en el entorno que le apoya, puede tener el discurso que propugna el cese de la vía armada y que puede ser muy perjudicial para sus planes. Cree necesario neutralizarlo para que no flaquee la retaguardia y para que no se impida que se incorporen nuevos recursos a la ‘ofensiva popular’Nota.

¿Cómo neutralizar la influencia de este discurso en el MLNV? Ahí se sitúa el debate, la ‘discusión eficaz’ que debe disminuir o superar el impacto del ‘revisionismo’ en las filas del MLNV. Pero, el debate no se hace en el vacío. El debate lo provoca y lo vertebra ETA, como siempre lo ha hecho. No en balde es el ‘acontecimiento fundador’ de todo el movimiento. ETA controla el tiempo y la agenda del debate, pone los límites al mismo y esboza ya la estructura del discurso que ha de salir fortalecido tras el proceso interno.

Aunque el ‘revisionismo’ también se suele combatir por medios más contundentes, la urgencia de abordar el combate en el terreno de las ideas exige a ETA elaborar una respuesta puntual y contundente a los argumentos que aquellos manejan. Así, en el comunicado citado se construye una réplica que trata de fortalecer los puntos más vulnerables a los que se dirigen las objeciones contra la continuidad u oportunidad histórica de la ‘lucha armada’. Ante la objeción que señala la inadecuación de la violencia a las necesidades que la lucha plantea en este momento, ETA replica que, en todos estos años, se ha mostrado "que es posible hacer frente a enemigos que son más poderosos que Euskal Herria". Y ante la objeción que proclama la incompatibilidad existente entre la violencia y la política de ‘construcción nacional’, la réplica de ETA sostiene que se "ha demostrado que es posible hacer frente a los enemigos y al mismo tiempo construir la nación vasca".

Finalmente, ETA no rehuye replicar a los análisis que advierten que tras los sucesos del 11 de septiembre se plantea un contexto internacional de gran presión contra el terrorismo, un contexto al que ETA no podría ser ajeno. ETA, sin embargo, dibuja un escenario globalizado en el que acusa a Estados Unidos de atizar y dirigir "la guerra de los grandes y poderosos contra los pequeños y necesitados" ante la que no se siente ajena ni mucho menos. Y esta situación, lejos de inducirle a una reflexión sobre las dificultades que la ‘lucha armada’ encontraría en ese nuevo contexto, lleva a ETA a destacar de nuevo la eficacia de su modelo que "ha hecho frente al sistema opresor y ha generado una alternativa de lucha y construcción modélica a escala mundial". Para ETA, en consecuencia, nada indica que sea oportuno cesar, abandonar o renunciar. Al contrario, hay que continuar ya que la esperanza se encuentra muy viva y reside aquí mismo.

Joxe Mari Olarra, pregonero habitual de la ortodoxia, lo repite en GARA el 3 de noviembre: "nuestras señas están más vigentes que nunca...hay algo significativo que debemos explicar a los nuestros, hay algo trascendental que debemos decir al mundo" El objetivo es incrementar la participación y la organización en ‘la ofensiva popular’ aquí para ‘hacer frente’ a adversarios y enemigos aquí y en el mundo. Esta es, por lo tanto, la verdadera medida de cómo entiende ETA la cuestión de la eficacia en esta nueva fase.

Pregunta final en otro orden de cosas: ¿Respeto o desobediencia a la voluntad popular?

En el finalizado mes de octubre, el autogobierno ha estado en el centro de la política vasca. El pasado 25 de octubre se celebraba en el Parlamento Vasco un debate muy importante sobre el autogobierno. Tras un largo debate, que no entraremos a valorar en su globalidad ya que otros artículos de este número de Goiz Argi ya lo hacen, se aprobó una resolución que llama a constituir una Comisión cuyo objeto será impulsar el cumplimiento del Estatuto en su integridad y el desarrollo de sus potencialidades.

El fondo de la cuestión fue de nuevo planteado por el lehendakari Ibarretxe, al reclamar el reconocimiento de tres principios que recogen "el compromiso de respetar y defender la libertad individual de todas las personas"; "el reconocimiento y respeto a la legitimidad democrática de las instituciones y marcos jurídicos construidos hasta ahora" en virtud de la voluntad de los vascos y de "las opciones de cambio y actualización de los mismos"; y "la aceptación de que en un proceso democrático la voluntad mayoritaria de la ciudadanía vasca, legítimamente expresada, debe encontrar su aplicación en el ordenamiento jurídico". El Pleno del Parlamento, anunciado por Ibarretxe en desarrollo de su ‘compromiso democrático’, respaldó estos principios y abrió un periodo de seis meses, tras los que la Comisión creada deberá elaborar sus conclusiones.

De entre las consecuencias positivas del debate desarrollado podemos destacar una especialmente: todos los discursos de los portavoces, apoyaran o no la resolución finalmente aprobada, se refirieron a la voluntad democrática de los vascos y al respeto que se merece.

La pelota en lo que a los hechos prácticos se refiere está sobre el tejado del PP, responsable de un Gobierno Central que quiere dar por completo un Estatuto diezmado, y sobre el tejado de Batasuna/MLNV/ETA que rechaza todas aquellas decisiones del pueblo que han creado instituciones legítimas con jurisdicción real en las dos comunidades del Sur de Euskadi. Sin embargo, de un tiempo a esta parte se vienen produciendo también en determinados sectores del nacionalismo movimientos, iniciativas y declaraciones de apoyo a la ‘desobediencia civil’ que provocan cierta estupefacción, ya que chocan de lleno con los tres principios que expuso el lehendakari y que hemos recogido antes. Hace unos meses eran personajes públicos pero no representativos, más tarde eran las juventudes de EA y ahora, preocupantemente, son Xabier Arzalluz y Gorka Knörr, dirigentes de PNV y EA al mas alto nivel y este último legislador en ejercicio como vicepresidente del Parlamento Vasco que es.

Por supuesto, es incomprensible que Gazte Abertzaleak proponga desobedecer a instituciones cuya ‘legitimidad democrática reconocemos y respetamos’. Pero, que sea Xabier Arzalluz el que diga que "no hay que descartar recurrir a la vía de la desobediencia civil" o que sea Gorka Knörr quien con una mayor temeridad aún diga que "entendemos que la desobediencia civil es un instrumento de fidelidad a las reglas de juego democrático y derechos fundamentales que caracterizan o deben caracterizar a los sistemas democráticos avanzados", es intolerable.

No parece compatible proclamar que se es leal con el principio democrático de respeto a la voluntad libremente expresada por los ciudadanos y defender asimismo que desobedecerla es tan democrático como respetarla o acatarla. Además, si las propias autoridades políticas del país no se sujetan al imperio de la ley que ellos mismos redactan, ¿qué seguridad o confianza tendrán el resto de los ciudadanos ante la misma ley?, ¿qué garantías frente al abuso de poder?, ¿qué garantías de protección de derechos?, ¿qué respeto al Gobierno y a los legisladores?, ¿qué confianza ante las decisiones de éstos? y si lo que se pretende es que haya opción de elegir a la carta qué ley se quiere cumplir y qué ley no, ¿qué país o nación estaremos construyendo sobre estas bases?

GOIZ-ARGI

Nota: Puede ser interesante en este punto aclarar que ETA sugiere en su comunicado que hay que ir más allá de la "resistencia". Para ello, emplaza a los suyos a "participar y a organizar la ofensiva popular", que como muy bien conocemos de aquel periodo de ofensiva denominado "Oldartzen" viene a evocar una dinámica de agresión intensa y a todos los niveles (basta recordar que la llamada "socialización del sufrimiento" se inició tras un dilatado debate interno que cerró una época en la que ETA y su mundo pasaron bajo el por ellos denominado ‘síndrome de la derrota’ relacionado con la caída de Bidart y el fracaso de la campaña del emblemático año 1992). En el texto que estamos comentando esta "ofensiva popular" viene vinculada a la "tarea concreta" de "hacer frente a España y Francia", lo que no quiere decir que no vaya a afectar a intereses nacionalistas. ETA, por ejemplo, estima que las instituciones vascas, el poder público e institucional vasco, ya están al servicio de "España y Francia". Y, además la acusación a "Ibarretxe y su equipo" de "defraudadores políticos", de querer "secuestrar la voluntad de los vascos con otros veinte años de autonomía divisora", de "pretender que la sociedad vasca colabore con la guardia civil para acabar con ETA", etc,... indica que ETA incluye a Ibarretxe y a los miembros de su Gobierno en la nómina de servidores de "España y Francia".