Artxibo rtf

La estrategia de ELA - Lavarse las manos

La estrategia de ELA.

El secretario general de ELA, José Elorrieta, desgrana en la revista de su sindicato del mes de noviembre de 2001, la estrategia de ELA cara al futuro, en un artículo que titula "Alternativa soberanista". Y comienza así: "En un acto de ELA celebrado en Gernika hace cuatro años declarábamos que, desde nuestra perspectiva, el Estatuto estaba muerto." Y justifica: "Esta afirmación la hicimos en un momento en el que arreciaba la ofensiva españolista impulsada por el llamado espíritu de Ermua".

En realidad la película que cuenta Elorrieta hay verla la revés. El acto de ELA de Gernika de 1997 contó con el apoyo de LAB, PNV, EA y HB, en momentos que el MLNV estaba utilizando la unidad de acción sindical de ELA-LAB como el ejemplo que debían seguir, en el ámbito político, los partidos nacionalistas PNV y EA respecto de HB. Y en Gernika ELA consigue hacer esa foto, que más que embrión es ya un feto del Acuerdo de Lizarra del año siguiente. Los acuerdos con ETA del PNV y EA y el posterior inmediato Acuerdo de Estella ponen las bases para superar el Estatuto y no respetar la voluntad mayoritaria del pueblo vasco, so capa de que Madrid lo incumple sistemáticamente. Y es, precisamente, desde el Acuerdo de Lizarra desde donde se propicia la mayor ofensiva españolista, antinacionalista y antivasca que se haya llevado nunca en la época democrática: ETA y el MLNV hicieron todo lo posible para que el nuevo lehendakari vasco fuera Mayor Oreja; en toda esta época ELA destacó por su gran silencio, dejando que los protagonistas fueran al alimón por un lado MLNV-PP-PSOE y por otro, PNV-EA. El tiro les salió por la culata. Y ELA, con Elorrieta a la cabeza, que tiene su cuota de responsabilidad en esta campaña españolista y antivasca de nuevo cuño, pretende esconderse ahora en el españolismo de derechas de los de siempre. De ahí que su trabajo "Alternativa soberanista" bien pudiera titularse "Alternativa españolista de nuevo cuño", pues su estrategia es valerse de los nacionalistas vascos para "que la clase trabajadora vasca tenga un protagonismo decisivo" en la lucha contra los estados de corte neoliberal, incluído el Estado español. Al igual que los carlistas de antaño, Elorrieta quiere involucrarnos, hoy, en una lucha reaccionaria de corte marxista-revolucionario que destruirá la libertad y las instituciones que los vascos nos hemos dotado. Y destruyendo lo vasco quiere, al mismo tiempo, destruir ‘lo español’, lo neoliberal.

Sigue diciendo: "No hay por dónde agarrar el Estatuto, Estatuto agotado" en arrogante desafío a la voluntad mayoritaria del pueblo vasco. Y en claro alineamiento con las tesis del MLNV afirma: "Dicho de otra manera, incluso lo que teóricamente cabe en el Estatuto, debe ser reivindicado, conseguido y consolidado en un marco distinto, libre de interferencias que desde el Estado pretenda corregirlo o desnaturalizarlo". Es decir, no acepta ningún tipo de pacto que se haga entre el pueblo vasco y el Estado, porque eso según él, interfiere y desnaturaliza la voluntad del pueblo vasco; Elorrieta sólo acepta, al parecer, como válidas las interferencias que pueda hacer el MLNV.

"La alternativa al diseño estatutista consiste en abrir un proceso de inequívoco corte soberanista" que tiene estas características y que, para Elorrieta, son poco discutibles.

1.- "El proceso, o es civil, democrático, o va a carecer de legitimidad y base social suficiente. A nada que reflexionemos, concluiremos en este sentido que el agotamiento del Estatuto significa también el agotamiento de cualquier otra vía, es decir, el agotamiento de la acción armada, más allá incluso de otras consideraciones éticas o políticas". Si el agotamiento del estatuto supone también el agotamiento de la vía armada, entonces ¿porqué a mayor agotamiento estatutario corresponde ETA con mayores acciones armadas? Si la actual etapa es "el agotamiento de la acción armada", "a nada que reflexione" Elorrieta que nos explique porqué ETA y el MLNV, que dicen que aman a Euskal Herria en su conjunto y en sus partes, han puesto a la Ertzaintza en el punto de mira y matan en Beasain, sin ninguna compasión, a una madre joven de tres hijos pequeños y al padre de un bebé. El secretario general de ELA no es dado a explicaciones que le comprometan, pero sabe, como otros muchos, por el emblema del "hacha y la serpiente", que la fuerza y el engaño deben combinarse a fin de obtener beneficios políticos. El secretario general de ELA prefiere apuntarse a actuaciones cívicas y democráticas, como Batasuna, Aralar o Elkarri, y es sabedor que, otros, se apuntarán a lo del hacha, pero todos están dispuestos a consolidar las reivindicaciones en un marco distinto, libre de las interferencias del Estado, y, por tanto, del Estatuto, coincidiendo con la línea regeneradora del marxismo expuesta hace años por el colectivo J.Aguirre.

2.- "Desde ideologías y prácticas neoliberales no se puede concitar la adhesión de la ciudadanía vasca para un proyecto de construcción nacional. El modelo de sociedad constituye la mejor garantía para que el soberanismo alcance apoyos mayoritarios entre la ciudadania vasca". Pero ¿cuál es ese modelo de sociedad? Silencio. No dice nada. Sólo propugna la lucha contra ideologías y prácticas neoliberales. No le interesa aclarar a la ciudadania vasca el modelo de sociedad que propugna porque, su leiv motif, es crear un sindicato eminentemente reivindicativo, como confesó en el 90 aniversario de ELA celebrado en el Palacio Euskalduna de Bilbao recientemente.

Si se le forzara a definir ese ‘modelo de sociedad’, no pasaría de los habituales tópicos: una sociedad más justa, más participativa, equitativa, igualitaria, con igualdad de oportunidades, más justa, más solidaria con los pobres, desfavorecidos y oprimidos, bla,bla,bla, con el fin de utilizar a todos esos desposeídos en la única receta que propone, que no es otro que luchar contra ‘ideologías y prácticas neoliberales’.

Pero aparte de ‘luchar contra ideologías’, no hemos visto en los últimos tiempos que el sindicato ELA haya destacado en la creación de nuevas formas de empleo que no generen explotación, ni eventualidades, ni inseguridades de trabajo, ni apoyado iniciativas ajenas en este sentido. No le interesa crear riqueza porque no quiere mojarse y prefiere gestionar las imperfecciones ajenas. ELA reclama para sí el derecho a criticar lo existente, a reivindicar y exigir a los demás que ejecuten lo que ellos son incapaces de crear positivamente modelos futuros de perfeccionamiento social. En esto se asemejan al MLNV pues, aunque combatan la ‘ideología neoliberal’, su practica social es capitalista. Los negocios de la gente del entorno de MLNV son todas ellas capitalistas.

De modo que podemos suponer que el invisible "modelo de sociedad" de ELA es una forma más de opresión, disfrazada de ‘construcción nacional’. En realidad quieren destruir todo lo que consideran ‘neoliberal’, incluso el Gobierno Vasco, y el Gobierno de Navarra, y, por supuesto, destruyendo el Estado español y francés justifican su acción destructiva en Euskadi.

3.- "El gradualismo tiene que hacer compatible un horizonte estratégico, con un avance progresivo paso a paso que sea capaz de combinar la fuerza por la emancipación nacional con situaciones distintas, buscando alianzas amplias basadas siempre en el respeto a las mayorías. Para ELA la superación del marco político-jurídico vigente constituye, desde luego, una de sus prioridades estratégicas, junto con la lucha por una sociedad más justa y solidaria. Algunos de los instrumentos para este doble desafío son genuinamente sindicales, como por ejemplo la negociación colectiva; otros instrumentos nos sitúan dentro del espacio de aquellas fuerzas sociales y políticas comprometidas en un proyecto nacional en el que la clase trabajadora vasca tenga un protagonismo decisivo"

En el capítulo del instrumental con que dispone menciona Elorrieta un instrumento, y calla otros. Como si el instrumento mencionado -la negociación colectiva- sirviera para encubrir otros instrumentos menos confesables. ¿Cuáles son esos ‘otros instrumentos’ que tan celosamente oculta el secretario general de ELA, y por los que su sindicato está tan comprometido con el proyecto en el que la clase trabajadora vasca -que no los trabajadores vascos- tenga un protagonismo decisivo? Uno de esos instrumentos es, sin duda, la propia dirección de ELA o, parte de ella, que timonea al sindicato en esa dirección.

El secretario general de ELA no dice nada del "modelo de sociedad que - según él- concita apoyos sociales mayoritarios". Calla también sobre los instrumentos que tiene y por los que su sindicato "está comprometido en un proyecto nacional en el que la clase trabajadora vasca tenga protagonismo decisivo". Con estos serpenteantes silencios pretende llevarnos, por lo visto, a los vascos, como ratones el flautista de Hamelin, al proyecto revolucionario del MLNV.

Lavarse las manos

Ante acontecimientos excepcionales como lo fue el ataque del 11 de setiembre contra EEUU, es bastante normal, ante el desconcierto, la actitud en gentes pusilánimes de esconder la cabeza debajo de tierra, o la de lavarse las manos con el discurseo fácil de tópicos y consejos paternalistas con tal de evitar que las consecuencias les afecten. Ocurrió también cuando Irak invadió Kuwait hace una década. Es una actitud que, aunque humanamente se pueda comprender, es difícil de compartirla, sobre todo, cuando hay responsabilidad política por medio. Un ejemplo de ello es la actitud del colectivo Izadia, entre los que se encuentra una personalidad con responsabilidad política en el PNV que, fue además, miembro del Gobierno Vasco durante muchos años.

Escriben:"En todo este caos, hay una cosa clara, y es que Euskadi genera terrorismo y que por lo tanto esa super-policía producto final de la Coalición antiterrorista del Sr. Busch va a dedicarse a amargarnos la vida, a nosotros los vascos, más que a ETA, dejando las manos libres al Gobierno del PP para dar un navajazo en la yugular a nuestras aspiraciones nacionales, a todo lo que somos".

Es de vergüenza ajena recalcar que desde la época de Uzturre, y hace de ello más de quince años, se haya venido repitiendo una y otra vez desde las más altas esferas del PNV, incluyendo X. Arzalluz, que "compartimos los fines del MLNV pero no los medios" y que "es necesario que alguien mueva el nogal para recoger nueces", con lo que de manera interesada e irresponsable, han estado identificando durante muchos años los fines de los vascos como pueblo con los de los movimientos revolucionarios ETA-MLNV. Y no es Aznar el que los ha identificado, sino el EBB del PNV. Aznar sólo recoge, con la mayor mala fe posible, eso sí, lo que se le ha puesto en bandeja. El Pacto de Lizarra ha confirmado para esos osificados nacionalistas que viven de la ETA de 1959, ‘el compartimento de fines’; pero, no es tal para ETA. Esos mismos dirigentes se han resbalado de las responsabilidades que les incumben de la tremenda ofensiva antinacionalista y antivasca llevada al alimón por el MLNV y PP-PSOE, en los últimos tres años. Y temen, porque cambiar de rumbo significa aceptar errores, que en el futuro, la Coalición antiterrorista del Sr. Busch va a dedicarse a amargarnos la vida, a nosotros los vascos, más que a ETA, como lo ha hecho Aznar. Temen, sólo temen, porque no están dispuestos a ser flexibles y cambiar de punto de vista y prefieren, por lo visto, que a los vascos se nos amargue la vida. Por eso omiten que, en referencia a Chechenia, Bush dijo a Putin que partenecer a la Coalición antiterrorista no ampara actuaciones contra comunidades y pueblos minoritarios. Y esto es aplicable al caso vasco. ¿Qué vais a hacer los del colectivo Izadia, que compartis los fines de ETA, para que vuestras premoniciones no ocurran y evitar que se castigue al pueblo vasco?

"A estas alturas -dicen- es un tópico afirmar que desde el 11 de setiembre las cosas han combiado. Pero es cierto. Han cambiado y han cambiado para ETA. De llevarse a cabo esa aglutinación de los movimientos terroristas a nivel mundial, el proceso generará una fuerza centrípeta de la que ETA no podrá escapar. Tendrá que replantearse todo lo replanteable. Pensar cómo juega su juego. En qué se mete y en donde nos mete, si no desengancha a tiempo, a nosotros, el Pueblo Vasco, que todo va inexorablemente unido".

La beatitud angelical es tan infinita que raya lo infantil. Los acontecimientos del 11 de setiembre han cambiado sólo para ETA, dicen los del colectivo Izadia. Es ETA el que tiene que replantearse. Es ETA el que tiene que pensar cómo jugar su juego. Es ETA el que se mete. Es ETA el que nos mete. Es ETA el que se tiene que desenganchar. Y es ETA el responsable de lo que el Pueblo Vasco le suceda, en el futuro, porque todo va inexorablemente unido. ¿Sería mucho pedir al colectivo Izadia que nos desuna de eso que ellos nos unen con ETA y que nos informen de las diferencias entre el Pueblo Vasco y el MLNV del que ETA es el acontecimiento fundador? Responder a la pregunta les exige un poco de flexibilidad en sus convicciones porque ETA y el pueblo vasco no están inexorablemente unidos ni están predestinados. Sólo lo están para aquellos que no quieren hacer nada.

Y está claro que el colectivo Izadia no quiere hacer absolutamente nada, ni siquiera estudiar.

"Está claro, y tiene que quedar meridianamente claro -de ahí el interés de la consulta popular sugerida por Xabier Arzalluz- que a los vascos no se nos ha perdido nada, ni queremos saber nada de esa espiral de terrorismo en gran escala que se está intentando preparar. No es nuestra forma de luchar, ni por nosotros, ni por enderezar entuertos ajenos, ni por lealtad, ni por odios ni por amores. No queremos eso. Si están colaborando con los fundamentalistas islámicos es hora de que dejen de hacerlo. Si sienten el menor respeto por lo que es nuestra voluntad mayoritaria, ha llegado para ellos la hora de cerrar.

A los americanos solo cabe desearles que no transformen su batalla en cruzada. Si hay culpas, que son de todos, empezando por ellos. Que sean capaces de analizar las causas que generan los movimientos terroristas y de aportar soluciones. Lo contrario equivaldría a aplicar a nivel mundial los sistemas de represión cavernícolas del Sr. Mayor Oreja con todas sus desastrosas consecuencias" (Hora de cerrar, colectivo Izadia, Deia del 27 de octubre)

Dicen estos dirigentes: ‘a los vascos no se nos ha perdido nada’ en el contexto del 11 de setiembre; ‘no queremos saber nada de esa espiral de terrorrismo’; pero como ‘no quieren saber nada’, menos van investigar ‘si ETA y el MLNV están colaborando con los fundamentalistas islámicos’ o no, pero, por si acaso, les dan el paternal consejo de ‘que dejen de hacerlo’; como la cosa no va para ellos les piden a quienes llaman ETA ‘que sean ellos quienes cierren’; además, son los americanos quienes deben ‘analizar las causas y aportar soluciones’ y si no lo hacen, al mundo se le va a caer encima lo que a los vascos la represión cavernícola de Mayor Oreja. La responsabilidad es de otros. Eso sí ‘nosotros’ no aportamos nada, ni queremos hacer nada, porque nada se nos ha perdido. No es nuestra forma de luchar, ni por nosotros, ni por entuertos ajenos, ni por odios, ni amores, ni lealtades. Nosotros no tenemos ninguna forma de luchar, ni por nada ni por nadie. Nos lavamos las manos. Somos unos insolidarios ante la nueva situación de tener que luchar por la libertad propia y por la de los demás, vienen a decir.

Esta situación es muy grave, porque esta actitud ¿acaso representa la opinión general de la actual dirección del PNV de un modo extraoficial? ¿Es que el PNV se va a mantener al margen de la lucha por la libertad que a escala planetaria se está llevando a cabo aun con ‘amigos’ incómodos? ¿O es éste un trabajo que deben realizar sólo las instituciones políticas vascas y, el partido, el PNV, se mantiene al margen? José Antonio Aguirre, nuestro primer lehendakari, nos dio otro mensaje totalmente diferente en los albures de la II Guerra Mundial.

A quienes nos preocupa el contexto que vivimos sugerimos al colectivo, que lea lo que el embajador egipcio en Francia, Aly Maher El Sayed, declaró en Le Figaro del 20/9/01:

"Los que no se conforman con percepciones erróneas o con una lectura superficial (de los hechos ocurridos en N.Y.) comprenden perfectamente que no es el islam quien ha atacado pérfidamente la super potencia americana, sino una perversión del islam. Esto es más un movimiento político que se oculta detrás del islam -y que alza el estandarte de Allah- que una religión.(..) Los musulmanes son víctimas de esta confusión entre el islam y el extremismo de ciertos musulmanes, entre islamismo fanático y musulmán, que se alimenta de una islamofobia, de una forma de xenofobia y de intolerancia, que hemos exigido que la Conferencia de Durban contra el racismo y la intolerancia condene vigorosamente. (..) …hay que saber que este grupo (el de Ben Laden) no representa de ninguna manera el islam, que está aislado en el mundo musulmán, que este hombre está completamente desaprobado por su país natal, Arabia Saudí, y por toda la comunidad islámica, y que no tiene ninguna base social, y no posee otra ideología que el odio y el espíritu de revancha. (..) No hay que juzgar al islam por el comportamiento de algunos descarriados e iluminados. Dios no puede servir de pretexto para crímenes cometidos bien en Nueva York, en Washington, en Argelia o en otra parte, y los que matan en su nombre son doblemente criminales. No se trata de un conflicto de civilizaciones o culturas, como lo pretenden algunos israelitas, tampoco de una confrontación entre un mundo judeo-cristiano y el islam, más bien se trata de un combate entre todos aquellos que rechazan el fanatismo ciego que lleva al terrorismo, al crimen, al odio, y todos aquellos que creen en un Dios misericordioso y compasivo…(..) Si ha habido, en el siglo XX, una confrontación, se ha tratado de una confrontación política, y no cultural , ni religiosa que provenía de los deseos legítimos de las naciones musulmanes de salir de la dominación occidental. (..) La confusión, la amalgama, la asimilación entre los crímenes de una minoría de musulmanes y el resto de los musulmanes puede tener inmensas y graves consecuencias, tanto a nivel internacional como en el interior de las sociedades multiconfesionales, y hay que hacer todo lo posible para que las cosas queden bien claras en este respecto."

Así como el embajador egipcio se preocupa por desmontar el matiz ‘religioso’ que los terroristas propagan de su lucha por el de la naturaleza política que realmente le corresponde, hagan ustedes, los del colectivo Izadia, un trabajo semejante: infórmenos en su discurso político de aquello que a los vascos nos diferencia con quienes reiteradamente no respetan la voluntad mayoritaria de nuestro pueblo y que hacen creer a personas como vosotros que tienen ‘fines nacionalistas’, siquiera tácticamente. Cara al futuro no se pueden eludir las responsabilidades que toquen, ni meterse bajo tierra como ciertos invertebrados. El discurso del embajador egipcio bien puede servir de borrador para salir de las catacumbas, porque si persistimos en el error del ‘compartir fines’, más lejos nos situaremos de la Cruz del Gorbeia cuyo centenario se celebra estos días de noviembre; si acaso en Kandahar.

Txomin Odriozola.